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jueves, 20 de julio de 2017
 
OPINIÓN/ 2016-11-03 08:46

Comentario inoportuno

Editorial

Escrito por: Editorial | noviembre 03 de 2016

La primera visita de Estado de un mandatario colombiano al Reino Unido, ha sido recibida muy bien por la comunidad internacional y por la opinión pública nacional, quien ha recibido un espaldarazo para continuar en la búsqueda del Acuerdo definitivo de Paz. Acompañado de su esposa, María Clemencia Rodríguez; ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas; ministro de Hacienda, Mauricia Cárdenas Santamaría; ministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo; ministra de Comercio Exterior, María Claudia Lacouture y el presidente del Senado, Mauricio Lizcano, quienes lograron establecer un mayor acercamiento de este país para que se logre apoyar financieramente el proceso del posconflicto. El premio Nobel de Paz 2016, Juan Manuel Santos Calderón, fue el epicentro de toda la pompa y la gala de la realeza británica, recibiendo los más grandes elogios de la reina Isabel II y del Parlamento, por haber demostrado el tesón que ha mostrado en la búsqueda de la paz para acabar con más de 50 años de conflicto.

Pero la opinión pública nacional e internacional, se sorprendió con las expresiones inoportunas del primer mandatario de los colombianos, ante la plenaria de la Cámara de los Lores sobre los resultados del plebiscito llevado a cabo el pasado 2 de octubre, manifestando que el triunfo del No por un estrecho margen, estaba soportado sobre una campaña a punta de mentiras e información falsa. Inmediatamente los representantes del No, rechazaron de plano estas afirmaciones. Los analistas de los diferentes medios de comunicación, consideran que no fue apropiado este gesto inamistoso del presidente de la república, cuando aquí en Colombia, se han empezado a distensionar las diferencias entre los promotores del Sí y el No, para establecer un nuevo Acuerdo de Paz con las Farc, que conduzca a consolidar el camino de la reconciliación nacional con el grupo insurgente de las Farc.

Podemos afirmar que todas las campañas electorales que se presentan a nivel local, regional, nacional e internacional, están impregnadas de publicidad política engañosa. Todos somos espectadores de la polarización de las campañas, utilizando toda clase de estrategias publicitarias en los medios de comunicación y en las redes sociales. La masiva penetración de mensajes alusivos a las mismas, están impregnados de ataques y diatribas que buscan el respaldo de la ciudadanía en favor o en contra del pensamiento y lineamientos que defienden sus voceros. Es tal la confrontación ideológica, que crean entre sus seguidores, una actitud arrogante que algunas veces generan hechos de violencia entre sus militantes. Tenemos el ejemplo palpable de las elecciones primarias presidenciales que se van a desarrollar este fin de semana en los Estados Unidos, donde los dos candidatos están enfrentados por acusaciones personales. Por tal motivo, el presidente de Colombia no puede caer en tales actuaciones acusatorias, que no contribuyen a consolidar la armonía política nacional, para este momento crucial para la paz en Colombia.