domingo, 18 de noviembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2014-03-28 04:39

Hoy en nuestra historia regional

Hoy es 28 de marzo de 2014. Este es el hecho más notable de la historia huilense en la fecha:

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 28 de 2014

DAVID RIVERA MOYA

1971.  En un día como hoy pero de 1971, murió en Neiva a la edad de 77 años, don David Rivera Moya. Había nacido, también, en Neiva el 13 de enero de 1894, en el hogar formado por don Olegario Rivera Ortiz y doña Inocencia Moya Medina. Cursó sus estudios primarios con doña Rosalía Charry de Leyva, primero, y los terminó con la hermana María Antonieta en el Colegio de La Presentación de Neiva. Los secundarios los inició en el Colegio La Salle y los terminó en el San Bartolomé de Bogotá. Fue casado con doña Julia Rivera Salas. Siendo Gobernador del Huila don Floresmiro Azuero Santos, lo nombró en 1929 director de Instrucción Pública del Departamento, cargo que ejerció durante cuatro administraciones consecutivas. Luego fue por dos ocasiones secretario general de la Asamblea Departamental. Trabajó en el poder judicial y en la administración de Neiva fue secretario de Gobierno y de Hacienda Municipal. Cuando el doctor Julián Motta Salas actuó en cargos en el Huila, don David siempre fue su secretario. Por 25 años fue catedrático en varios colegios de Neiva. Don David colaboró con los doctores Manuel Felipe Trujillo Díaz y Alfonso Tovar y Tovar, para la publicación en el año 1928 de la Revista Lux, de carácter literario. Con el general Matías Silva H., editó la Revista Letras. Además, fue asiduo colaborador de la revista Huila Histórico. Fue el gestor de la creación de la Biblioteca Departamental Olegario Rivera Ortiz. Sus obras publicadas fueron: Índice Poético del Huila y La Celestina, y entre las inéditas: El Caquetá, su geografía y su historia, y Tierra Nutricia. Don David fue miembro del Centro Huilense de Historia (1931) y  fundador del Centro Cultural del Huila (hoy Academia Huilense de Historia) (1956),  de los cuales fue incansable propulsor. Su trabajo intelectual, motivado por la aceptación de sus planteamientos y considerado por los críticos como original, lo llevaron a dedicarse con entusiasmo a la investigación, escritura y difusión de obras.