viernes, 18 de agosto de 2017
OPINIÓN/ Creado el: 2016-11-14 08:55

Los desenmascararon

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Erick Rojas | noviembre 14 de 2016

En esta esquina

Más de mil afectados por la construcción de la represa El Quimbo y el gobernador del Huila Carlos Julio González Villa, desenmascararon durante la audiencia pública del viernes pasado, a la multinacional EMGESA y a la Autoridad Nacional De Licencias Ambientales ANLA, que actuaron en contubernio en la construcción de la obra para perjudicar no solamente a las familias que perdieron sus humildes parcelas, sino a todo el departamento.

El gobernador González Villa, denunció gravísimas irregularidades cometidas por EMGESA desde antes de la construcción de la represa, como las omisiones en la elaboración del censo de afectados, el inhumano tratamiento dado a la mayoría de perjudicados por la obra, y el evidente desacato a la licencia ambiental, provocando daños irreparables al río Magdalena y al medio ambiente.

Más de mil damnificados, entre mujeres trabajadoras, productores agrícolas, jornaleros, pescadores y ganaderos, denunciaron uno por uno, el estado de miseria y abandono en que quedaron con la construcción del Quimbo. Evidenciaron los atropellos en que incurrió EMGESA al construir viviendas para reubicarlos en lugares donde no hay agua, donde no es posible contar con servicios públicos dignos, y en terrenos desérticos no aptos para cultivar ni siquiera hierba mala, y donde las vías de acceso, y demás obras quedaron mal hechas. “EMGESA, no solamente nos despojó de las tierras, destruyó nuestras vidas, y acabó con nuestra historia y tradiciones”, dijo Oscar Eduardo Silva, uno de los tantos afectados que le cantó la verdad en la cara a la directora de La ANLA y al Ministro del Medio ambiente.

Con timidez y casi con vergüenza, la directora de La ANLA, Claudia Victoria González, debió presentar un informe en el que se reconoce que EMGESA construyó la represa incurriendo en todo tipo de irregularidades, refiriéndose a siete procesos sancionatorios únicamente. Pero lo que más rabia produjo entre los asistentes a la audiencia del pasado viernes 11 de noviembre, fue lo relacionado con el incumplimiento de las obligaciones ambientales por parte de la multinacional. De 454 obligaciones, según La ANLA, solamente ha cumplido 147, sin embargo, la represa ya está arrojando utilidades diarias de más de 50 millones de pesos.

Claro que ni a La ANLA, ni al Ministro de Medio Ambiente, ni al mismo presidente Santos les interesa la manera como aquí se han violado todos los derechos a la gente y al departamento, ni tampoco les interesa que el Huila haya perdido 36 mil toneladas de alimentos que se producían en las 8.583 hectáreas de tierras fértiles que se inundaron sin ninguna consideración. La región ha perdido desde que se empezó a construir la represa más de 43.892 millones de pesos, al reducirse en esa proporción la capacidad productiva en esta zona arrasada, injusta e inadecuadamente, según los datos que se revelaron por parte del Gobernador y la comunidad afectada, durante la audiencia.

Se siente tan responsable EMGESA, que le dio vergüenza hacer presencia en la audiencia pública del viernes. Lucio Rubio, el responsable del desastre, no puso la cara, ni ningún otro ejecutivo importante, asistieron algunos funcionarios de muy bajo rango que intentaron con un par de mentiras como siempre, calmar a la gente, y no pudieron. Los afectados advierten que se la jugarán entero por recuperar lo que le han arrebatado.