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martes, 25 de julio de 2017
 
OPINIÓN/ 2017-03-16 09:34

Más sobre Corhuila

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Erick Rojas | marzo 16 de 2017

Fundamental que la Corporación Universitaria, Corhuila, certifique y publique su  real situación económica y financiera. La gente está pidiendo claridad, pese a que sus directivas dicen que todo marcha muy bien.

Son confusos los hechos que se comentan en la calle, la gente no sabe que pasa adentro y son más los rumores que los mismos avances que se publican en los medios locales.

El ex rector Virgilio Barrera Castro, despedido y denunciado penalmente por la pérdida de cerca de 8 mil millones de pesos, asegura que al dejar el cargo dejó en las cuentas bancarias de la universidad, la no despreciable cifra de más de 20 mil millones de la universidad  y preguntó que se hizo esa plata.

Este escándalo conocido como la más grande defraudación a una universidad en el Huila, cambió sus papeles, la fiscalía archivó el proceso debido a qué no encontró meritos para llamar a juicio a Barrera Castro.

Aunque Virgilio Barrera dice que los trabajos y los gastos que se hicieron están justificadas por los técnicos de la fiscalía, la universidad asegura que el proceso aún no ha terminado.

Barrera demandó a la Corhuila, porque se fraguó un perverso complot para sacarlo de la rectoría y acusó directamente al ex gobernador Jaime Salazar Díaz, de dirigir y manipular a otras personas para obtener su propósito y tomarse el poder en la universidad.

Señalé en una columna que las diferencias entre Barrera y Salazar Díaz, miembro del Consejo Superior durante más de 20 años y paradójicamente el mayor contratista de la universidad, se había suscitado por una obra inconclusa que Salazar pretendió hacer pagar, sin el lleno de los requisitos legales.

Virgilio Barrera lo corrobora, dice que Jaime Salazar enemistó con él, porque  le exigió el cumplimento cabal de los contratos celebrados, la terminación de las obras bajo los parámetros contractuales, y al no darle cumplimiento alguna vez le tocó liquidar uno ante el interventor de la obra y el entonces Presidente del Consejo Julio Cesar Morales y otros funcionarios.

Y los odios son tan grandes que Salazar Díaz, consiguió no solo sacarlo sino que lo nombraran a él Presidente del Consejo Superior y que Barrera,  su ahora mejor enemigo, fuera retirado como socio fundador de la misma institución. Habría que preguntar si puede ser posible y los estatutos de la institución permiten reformar un acta de fundación y desconocer su historia y los aportes de sus asociados.

El ex rector Virgilio Barrera, quien decidió hablar luego de  las primeras decisiones que tomaron la Fiscalía y un juzgado laboral de primera instancia, dice estar tranquilo con su conciencia pese a la campaña de descredito que le hicieron en los medios incitados y desinformados por el ex gobernador Salazar Díaz.

Asegura categóricamente el rector Fabio Lozada que si tuviera que dejar el cargo de inmediato dejaría en las cuentas 26 mil millones correspondiente a la matriculas del primer semestre del año 2017.

Cuando Virgilio Barrera salió del cargo la universidad contaba con  5.300 estudiantes de pregrado y ahora bajó a 4.400 estudiantes, dentro de ocho días se gradúan unos 500.

El sindicato denunció que la planta de personal administrativo se triplicó y la de docentes decreció, que los salarios  administrativos aumentaron en más de un 100 por ciento, con salarios de hasta 15 millones, mientras que un docente con doctorado solo llega a 4 millones 800 mil.

Se violan derechos laborales y se desconocen los escalafones, mientras que New Colleege de Manchester denunció que dos funcionarias de Corhuila, Ana Lucia Paque y Eileen Lorena Perez, que viajaron a Inglaterra durante dos meses patrocinadas por Corhuila, hicieron propuestas indecentes para que les regalaran un certificados de estudios para mejorar sus salarios y a una de ellas la universidad la premió como vicerrectora, ¡que tal esto!