viernes, 18 de agosto de 2017
OPINIÓN/ Creado el: 2016-10-26 11:50

Preparémonos para las emergencias

Editorial

Escrito por: Editorial | octubre 26 de 2016

Los expertos consideran que el riesgo es un concepto fundamental por su vínculo con el quehacer diario; no hay actividad que no incluya la palabra riesgo. El riesgo se puede presentar en cualquier momento y en todo lugar: En la casa, calle, escuela, trabajo y hasta en vacaciones y descansos. Por eso la humanidad siempre ha buscado maneras de evitar, minimizar o asumir riesgos, a través de acciones preventivas. El ser humano está expuesto permanentemente a la ocurrencia de desastres de carácter natural y antrópico. El Huila es un territorio abonado para que se presenten terremotos, deslizamientos, inundaciones, entre otros, producto de sus características geológicas que lo ubican en alto riesgo por las fallas geológicas que lo circundan.

Es meritoria la labor que lideró la gobernación del departamento, a través de la oficina de la Gestión del Riesgo de Desastres que dirige Isabel Hernández Ávila, que permitió que nuestro departamento se integrara a la iniciativa nacional del Simulacro Nacional Sísmico. La jornada contó con la participación de la Defensa Civil, la Policía Nacional y unidades de los Organismos de Socorro, con la supervisión de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo. Participaron 32.000 personas en 31 municipios del Departamento. Fue interesante tener la simulación de “la ocurrencia a las 10 de la mañana, de un sismo sentido en todo el departamento del Huila. El Servicio Geológico Colombiano lo reportó con una intensidad de 7.5 grados en la escala de Richter, con epicentro frente a la costa Pacífica en Tumaco, por el cual se tuvo reportes preliminares de ocurrencia de situaciones de emergencias en algunos edificios ubicados en los municipios del departamento”. Con esta información se pudo evaluar y monitorear la capacidad de respuesta institucional que existe en el Huila ante la ocurrencia de tales fenómenos naturales.

Fue interesante observar a la misma hora convenida por todas las entidades públicas, la integración de todos los esfuerzos institucionales para atender las múltiples afectaciones que se pueden generar en las personas que resultan lesionadas ante un evento de tal magnitud. Pero lo que, si es cierto, es que la población en general presenta una alta vulnerabilidad, porque presentan una deficiente cultura de la prevención y atención de emergencias. Recordemos que las comunidades son directamente responsables de su propia seguridad y deben estar preparadas para responder ante las diversas situaciones de desastres que se presente. Toda emergencia requiere de procedimientos preestablecidos para neutralizar el evento de manera rápida y eficaz. Estos procedimientos se basan en cálculos y análisis de riesgos que nos indican que es lo que probablemente sucederá. De esta manera debemos preparar en nuestros hogares, acciones específicas para contrarrestar la posible eventualidad. Conocer las normas que establecen las actividades de prevención, atención y recuperación en situaciones de desastre, buscan en esencia la protección del derecho fundamental por excelencia: el derecho a la vida.