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martes, 25 de julio de 2017
 
OPINIÓN/ 2017-03-15 09:11

Reflexiones sobre coyuntura

Carlos Tobar

Escrito por: Carlos Tobar
 | marzo 15 de 2017

Una entrevista, realizada por el portal La Silla Vacía, al economista Luis Jorge Garay, pone sobre el tapete varios temas de la actual coyuntura política, que bien vale la pena traer a colación por la pertinencia y oportunidad de las mismos. Garay, es un intelectual de izquierda, independiente, estudioso de la situación nacional que, ha hecho aportes importantes para la comprensión de fenómenos como la violencia, la política de paz, la corrupción y la cooptación del Estado, la política minero-energética, el problema de los cultivos ilícitos y el narcotráfico, todos temas de gran importancia para la vida de la nación.

Lo primero que ha llamado mi atención, es su afirmación de que el escándalo de Odebrecht, es otra forma de cooptación del estado por la corrupción. En este caso, por la forma transnacional del gran capital, en su modalidad de una multilatina que, apelando a un entramado sistemático de circulación, de montos importantes, de dineros para sobornar gobiernos enteros, empezando por los mismísimos presidentes de varios países. Aunque la modalidad del soborno por multinacionales es una vieja práctica (recordemos el caso de Siemens), lo nuevo es su sistematicidad que incluyó no solo un organismo especializado dentro del organigrama empresarial, sino la compra de un banco en un paraíso fiscal para desde allí manejar los dineros de los sobornos. Que, en nuestro país, los dos últimos presidentes y sus gobiernos –incluyendo el actual–, hayan caído en sus garras es una prueba fehaciente de su efectividad y del grado de degeneración que corroe desde hace muchos años a las élites encarnadas en el presente político por el uribismo y el santismo.

El otro tema que me parece de gran importancia es, su afirmación de que el país se ha desentendido del proceso de paz con las Farc. Parece, como si con la firma del acuerdo todo estuviera resuelto; cuando la etapa de la implementación de esos acuerdos, especialmente lo que tiene que ver con la Justicia Especial de Paz, JEP, amerita un acompañamiento ciudadano que se oriente a aclimatar las condiciones para la reconciliación nacional. Llama la atención sobre el tratamiento cuidadoso que debe darse a los militares implicados en crímenes de lesa humanidad, que debe ser concordante con el artículo 28 del estatuto de Roma, para que la seguridad jurídica sea un componente sólido. Dejar fisuras en su aplicación, para desde una legislación interna, violentar la normatividad obligatoria que el país asumió con la suscripción del tratado de la Corte Penal Internacional, es aplicar la política del avestruz. Los problemas de la responsabilidad de mando que se quieren birlar con la ley en discusión, pueden traer dolores de cabeza en el futuro para muchos de los militares implicados en tales delitos.

Aunque los temas tratados por Garay son más de los posibles de analizar en este corto espacio, no quisiera terminar sin hacer mención su visión de lo que significa el triunfo de Trump en los Estados Unidos. Para Garay, y en esto coincide con varios analistas internacionales, es la reacción de los sectores sociales desplazados por la globalización que intentan devolver la rueda de la historia, hacia posiciones nacionalistas de “épocas doradas”, resucitando un proteccionismo que hoy es imposible hacer retornar. Entre otras cosas, porque los grandes beneficiarios de la globalización son los sectores financieros y las grandes industrias de corte supranacional. Bien vale la pena leer con atención a Garay: lo recomiendo.