domingo, 19 de noviembre de 2017
Opinión/ Creado el: 2017-07-16 01:30

Órganos de control: ¿eficaces ante la corrupción?

Escrito por: German Alfonso López Daza
 | julio 16 de 2017

La corrupción rampante que desborda a Colombia y que tiene en jaque la institucionalidad, ha permeado todas las instancias sin que ninguna política pública haya servido hasta la fecha para contrarrestar este mal que se lleva buena parte de los recursos del Estado.
Después de que cada escandalo satura los medios de comunicación, la ciudadanía espera los resultados de las investigaciones que deben realizar los órganos de control a fin de dar con los responsables, obtener la devolución de lo saqueado e imponer las respectivas sanciones.
Sin embargo, dependiendo de la magnitud de la defraudación, malversación de fondos o mal uso del cargo para beneficio propio, así mismo será la respuesta de los órganos fiscalizadores que a nivel nacional y regional existen.
En el caso del departamento del Huila y concretamente en Neiva, son muchos los hechos de corrupción que se han conocido y denunciado -se dice que menos del 5%-, pero casi ninguno tiene hasta la fecha decisiones de fondo por cuenta de la Procuraduría Regional del Huila y Provincial de Neiva, la Contraloría General de la República o la Fiscalía General de la Nación.
Casos como la construcción del Parque Isla, el bloque materno infantil del Hospital Universitario, la avenida Inés García de Durán, la canalización de las Ceibas y últimamente la remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid -solo para citar algunos-, son ejemplo de la falta de eficacia en las investigaciones fiscales, disciplinarias y penales.
La lentitud de los procesos para dar con los responsables origina desconfianza en ellos, pues pese a la evidencia de los hechos denunciados, al tiempo y al recurso humano invertido en las investigaciones, estas no tienen decisiones visibles que desenmascaren los responsables y cómplices de todas las irregularidades.
¿Por qué no hay resultados en las investigaciones? Un manto de duda se cierne sobre los mencionados organismos al no responder al clamor de justica y surgen explicaciones como que las cabezas de las “ias” son de libre nombramiento y remoción que se designan al vaivén de la política regional y que al final, tapan toda la podredumbre que nos agobia. (*Dir. Grupo Nuevas Visiones del Derecho – USCO).

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