jueves, 20 de septiembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-09-14 09:05

Otra vez las chuzadas

Escrito por: Editorial | septiembre 14 de 2018

Otra vez en el país vuelven a ser noticia el descubrimiento por parte de las autoridades de las denominadas chuzadas o interceptaciones ilegales a algunos personajes de la vida pública o privada, protagonizadas por redes criminales, que han venido sucediendo desde hace décadas en nuestro territorio colombiana. Es detestable el uso de estas prácticas ilegales, mediante el uso de medios informáticos, generan mecanismos para obtener algunas informaciones que son vendidas en el mercado negro. La opinión pública ha recibido con estupor e indignación esta clase de prácticas criminales, que han sucedido en otrora y donde ha sido salpicados altos funcionarios de la vida pública. El día anterior, los medios de comunicación informaron que previo a la audiencia contra los capturados por el escándalo de 'chuzadas' que destapó la Fiscalía, hace poco más de un mes, y que ayer se dio con la captura del general (r) de la Policía Humberto Guatibonza, la vicefiscal General de la Nación, María Paulina Riveros, expresó que pedirán detención en la cárcel para los capturados por este abominable caso.

Lo inaudito es que este sindicado estuvo supuestamente vinculado en la campaña de la actual vicepresidente Martha Lucía Ramírez quien expresó que se ofreció para colaborar en su proceso electoral, pero que nunca lo recomendó. Estas actividades delictivas se están haciendo frecuentes en la vida nacional. Fue enfática en afirmar que "El General (r) Humberto Guatibonza ofreció su colaboración en mi campaña presidencial, por lo que participó en 3 o 4 reuniones en la sede, en una de ellas estuve presente. Durante mi época como ministra de Defensa nunca trabajé con el general y por supuesto supe de oídos sobre su trabajo en la lucha contra la extorsión y el secuestro". Hay que reconocer que nuestra vicepresidente ha sido radical en rechazar esta clase de prácticas que buscan enlodar la buena imagen y el prestigio de algunas figuras en el ámbito nacional.

Todo lo anterior, ha generado un rechazo de toda la opinión púbica nacional. Debemos estar atentos en el contenido de las conversaciones que se expresan a través de los dispositivos móviles, porque pueden ser interceptadas por organizaciones criminales, para luego ser vendidas en el mercado negro. Inclusive se ha generado una desconfianza en todos los ámbitos de la vida pública, que muchos se abstienen de comentar situaciones de la vida privada de las personas que los utilizan, porque sienten la sensación de que están siendo chuzados por las mismas autoridades o por organizaciones criminales.