En la mañana de este 11 de mayo se confirmó el deceso de Lucas Villa, un estudiante que fue asesinado en medio de las manifestaciones pacíficas que adelantaba en el viaducto César Gaviria, en la ciudad de Pereira. Luego de que se le fuera declarada muerte cerebral en la tarde del pasado 10 de mayo, en la madrugada del martes, el Hospital Universitario de San Jorge y la familia de Lucas confirmaron que su corazón ya había dejado de latir.

““El era un hombre feliz, no necesitaba mucho para darle a los demás esa energía tan bonita que él tenía. Compartir con él era una dicha. Lucas era una persona inteligente, conversar con él era sabroso, había discusiones intelectuales, interesantes de todo tipo. Nos reíamos mucho. Los deportes eran nuestra pasión en común, discutíamos intelectualmente bastante. La relación era cordial. Muy bacana”, comenzó diciendo Mauricio”, dijo Mauricio Villa.

El padre del joven, indicó que tenían muchos planes con su hijo. “Teníamos el sueño de correr un triatlón juntos, queríamos intentar correr un medio iron man, ya no lo vamos a poder hacer. Íbamos a correr la media maratón de Pereira. El universo no alineó sus astros para hacer las locuritas que habíamos hecho en el pasado”, agregó.

Mauricio, envió un mensaje a los colombianos, según él, no es natural que los padres entierren a sus hijos. “No pueden morir más Lucas, no pueden morir más colombianos, no puede seguir muriendo gente buena, no es normal, no es natural. No está bien que los padres enterremos a los hijos, somos los hijos los que debemos enterrar a los padres, es lo natural, no otra situación”, finalizó.

Lucas Villa tiene muerte cerebral