DIARIO DEL HUILA, COMUNIDAD

Por: Hernán Galindo

El Parque de los Periodistas de la ciudad de Neiva se encuentra en un lugar privilegiado de la ciudad, en cercanías al centro de la capital del Huila, en la carrera 14 entre calles Quinta y Sexta, cerca de los colegios Salesiano y María Auxiliadora y a la Antigua Estación del Ferrocarril y de la iglesia San José.

Está rodeado de zonas comerciales y de atención médica, en lo que antes era sector de viviendas en el tradicional barrio el Altico de Neiva, con grandes casonas grandes que con el paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad se han convertido en sedes de colegios, restaurantes, consultorios médicos y almacenes de venta de vehículos y hoteles.

Pila Histórica que fue el primer acueducto de Neiva. Causó polémica por  la efigie de  un niño desnudo

Pila Histórica que fue el primer acueducto de Neiva. Causó polémica por  la efigie de  un niño desnudo

Poco a poco ha sido invadido por el abandono y la desidia de quienes, de manera casual o por su trabajo, deben llegar o pasar por el Parque de los Periodistas. Diario del Huila visitó este sitio emblemático de la ciudad y dialogó con algunos de los vecinos.

En el recorrido se ve que el mantenimiento se ha quedado en el olvido como lo sostiene Carlos Mantilla, mensajero de un restaurante que queda en una de las esquinas del parque. “Hace más de un año, antes de la pandemia hubo una brigada y hasta se anunció que se le colocaría sistema de regadío a las jardineras para su mantenimiento, pero vino el confinamiento y todo se quedó en promesas”, sostiene.

Los perros callejeros encuentran un lugar de atención. Los cuida la comunidad y la policía

Los perros callejeros encuentran un lugar de atención. Los cuida la comunidad y la policía

Sede de un CAI

El lugar es sede de un CAI de la Policía. Allí nos atiende el patrullero de turno que muy amablemente nos dice: “Nosotros en algunas oportunidades con la policía comunitaria hacemos aseo en todo el entorno del lugar donde atendemos a la comunidad sobre los problemas de seguridad y convivencia”.

No es fácil, porque ante los problemas de inseguridad en la ciudad trasladan a los efectivos y quedan pocos para el servicio que deben atender una gran zona por lo que la prioridad es la seguridad.

La comunidad reclama mayor atención al lugar por parte de las autoridades, como lo sostiene, Martha Ramírez, una recepcionista de uno de los centros médicos cercano, dice que se necesita mayor cuidado de parte de las autoridades en la ciudad.

“Se requiere un buen mantenimiento y readecuación del lugar que es frecuentado por toda clase de personas; desde vendedores, que hacen sus reuniones para planear el trabajo, hasta estudiantes de los colegios cercanos que cumplen actividades cívicas. Estos últimos se han ausentado por la pandemia, esperamos que vuelvan”, agrega.

Un vigilante de uno de los hoteles que queda cerca, por la carrera 15, dice que se debe destacar el trabajo de una señora que se dedica a cuidar los perros callejeros que también son protegidos por la Policía. Ella les trae comida y está pendiente hasta de hacerlos vacunar y peluquear.  En el lugar aún queda lo que alguna vez fue un Come Dog, para alimentar a los perros callejeros, pero con el tiempo también se quedó en el olvido.

Busto del gobernador Joaquín García Borrero

Busto del gobernador Joaquín García Borrero

Pila histórica en el parque de los periodistas

El parque alberga una de las reliquias ligada a la historia de Neiva y es la fuente que fue el primer acueducto de la ciudad, instalada en 1890 en el Parque Santander. Traída de Europa, por donación que hiciera don Olegario Rivera. Fue trasladada en 1970 en el mandato del abogado Félix Trujillo Trujillo, al lugar que ocupa hoy en día en el Parque de los Periodistas

“La pila fue traída de Roma, Italia, el 29 de julio de 1890”, cuenta doña Mercedes Vargas, una de las matronas residentes en una de las casas aledañas, que aún sirven de residencia a las familias que se mantienen en el barrio Altico, zona de influencia del lugar que visitamos y continúa: “Es una obra de arte en bronce de dos platos, decorada por cuatro leones donde por sus bocas fluye el preciado líquido, la pila estaba decorada por un niño angelical, totalmente desnudo, que dejaba al descubierto sus genitales.

“El cura de la época y la sociedad en su mayoría impidieron que la pila estuviera expuesta con una imagen amoral y corrupta. Así que decidieron quitar el niño en bronce de la decoración de la pila”, indica.

Banca en mal estado. Requiere arreglo total

Banca en mal estado. Requiere arreglo total

Al continuar el recorrido por la zona central del parque, encontramos bancas en mal estado y basura que “ha sido dejada por quienes no tienen sentido de pertenencia”, sostiene Karla Murcia una pasante en el colegio militar que está ubicado frente al lugar, por la carrera 14. “Nos falta educación, civismo y querer nuestra ciudad”, argumenta mientras sigue su camino a la institución en la que está prestando su servicio.

Siguiendo con el recorrido, llegamos a la gruta de la virgen que está empotrada en un costado. Es la virgen de la Medalla Milagrosa, nos aclara Míller Cortés, un mensajero de una empresa de vigilancia. La gruta está en buen estado porque se mantiene cerrada, pero el entorno si se ve deteriorado.

Cortés agrega que antes de la pandemia todos los días llegaba en las horas de la tarde un grupo de oración a rezar el Rosario y de paso también aportaban al mantenimiento del lugar. No han regresado, indica y se va.

Banca en mal estado. Requiere arreglo total

Banca en mal estado. Requiere arreglo total

Así vamos culminando la visita al Parque de los Periodistas, donde también se puede observar el busto de Joaquín García Borrero, gobernador del departamento del Huila quien  formó parte como Senador principal del trascendental Congreso de 1936, en el que tuvieron asiento los más importantes jefes liberales del siglo XX.

“Son muchos los problemas que denuncia la comunidad, por ejemplo, al llegar y al salir notamos la presencia de habitantes de calle que llegan al lugar a descansar o a dormir. Eso le da mala imagen al espacio”, dice Sandra Cáceres, una empleada del hotel cercano. “Vivimos y trabajamos en medio de un lugar que si se le pone más cuidado y se le hace el mantenimiento adecuado seguirá siendo punto de encuentro de los neivanos y visitantes, concluye.