Por:  Samuel Gutiérrez

 

Las campañas a la presidencia ya iniciaron, no cabe duda el juego de ajedrez inició y hoy vemos como peones se inician a mover, esto para sacrificarse por su reina, o uno que otro que cree, si llega al final del tablero en reina se podría convertir también.

La derecha se mueve de manera lenta pero segura, Uribe, Char, Fico, Dilian Francisca, Luis Pérez, Pinzón, entre otros, poco a poco van organizándose, saben que una campaña tan larga es un desgaste, sino pregúntenle a Sergio Fajardo, hoy con nulas posibilidades de pasar a una segunda vuelta. El ex gobernador de Antioquia intenta construir una coalición con los socios de Ernesto Samper, Cristo y De La Calle; tiene también el apoyo de la impopular e ineficiente alcaldesa Claudia López; pero la tibieza de Fajardo sumado al escándalo de Hidroituango lo tienen desgastado, y peor aún sin saber cómo reaccionar.

Por otro lado, en la izquierda radical está Gustavo Petro, hoy liderando encuestas en intención de voto, como casi siempre lo hace hasta que se inician a definir los candidatos. Petro ha recogido el descontento que hay en un sector joven del país que, ante sus frustraciones no les ha quedado más que culpar al Estado o los más ricos de estas.

Petro hoy representa un peligro para Colombia, su discurso populista, donde tacha a todos de corruptos, menos él y quien lo apoya, o sino miremos hoy al camaleón de Benedetti, antes el más corrupto de todos, hoy su fiel escudero junto a Bolívar.

Nuestra democracia, quizá la más estable de la región a pesar de sus imperfecciones normales, estaría en grave peligro de ganar el Senador de la Colombia Humana. Hace poco oímos en una entrevista que le hizo la periodista Vicky Dávila donde aseguró que necesitaba de tres periodos para consolidar los cambios que él desea, no el país.

Petro representa un peligro para el país, de ganar es claro su ánimo de persecución contra el empresariado colombiano, su discurso de guerra de clases es una bomba en fabricación que estando él al mando de la nación podría estallar. El hoy candidato presidencial es un enemigo de la libertad de prensa, pues sin reparo cada vez que algún periodista lo critica, este sale a atacarlo y echarle encima su ejército en redes sociales para amedrentarlo. El ex asesor para asuntos económicos del fallecido dictador Hugo Chávez, además es pésimo administrador, su alcaldía de Bogotá fue un fracaso, casi quiebra la ciudad, fue este el vivo ejemplo de lo que sería un gobierno precedido por él, desempleo, inseguridad, y errores fiscales y administrativos gigantes. Ni que decir de sus ideas irresponsables y populistas, como la de imprimir más billetes para acabar con la pobreza.

Los colombianos estamos aterrados y algo cansados del excesivo número de venezolanos en nuestro territorio, nos han traído consigo problemas de inseguridad, empleo y demás. Pues muy seguramente de nosotros elegir a Gustavo Petro, seremos los próximos en caminar así por el continente; los más ricos sacaran sus empresas, dinero y se irán, y la clase media y baja solo tendría dos opciones, probar la miseria a raíz de sus errores, o caminar por las calles de Suramérica, probando el bocado que a diario reciben los venezolanos de parte nuestra. Soldado avisado no muere en guerra, dicen las abuelas, Petro es pan para hoy, hambre para mañana.