Por: Aníbal Charry 

Mientras el país se incendia, en lugar de salir a apagar el fuego un competente y bien a pertrechado equipo de bomberos, lo que tenemos a la orden del día como si no se enteraran de la magnitud de la conflagración, es un indolente y pérfido grupo de pirómanos en el partido y equipo de gobierno,  comenzando por supuesto por Duque quien fue el que prendió la mecha, al ser el único gobernante en el mundo en medio de la crisis generada por la pandemia, que se le ocurrió presentar una leonina reforma tributaria para clavarle más impuestos a la clase media y trabajadora manteniendo las exenciones a los más ricos,  y anunciando de ñapa que la mitad del recaudo se iba a destinar para comprar aviones de guerra. Mejor carburante, ni pedido para generar el incendio  que bien pudo evitarse con el retiro a tiempo del esperpento tributario.

Y son unos pirómanos, porque en lugar de suministrar el agua inmediatamente para apagar el incendio que cada día  se avivaba con las masivas protestas,  lo que ha hecho Duque aislado totalmente de la realidad, es dilatar el diálogo y la negociación como ya quedó planteado,  sin que proponga absolutamente nada relevante para disminuir el fuego como se tiene que hacer en estas dramáticas circunstancias,  como por ejemplo derogar  o proponer la derogatoria de la reforma tributaria de 2019 que concedió exenciones a los más ricos por más de 10 billones de pesos  como lo propuso Gustavo Petro y lo acepta la misma ANDI, acudiendo más bien a tratar de apagarlo con buches de agua al salir a proclamar que la recesión económica había muerto y que comenzaba en firme la reactivación económica, que por supuesto nadie cree.

Y qué decir de los que apoyan al Gobierno como Pastrana, que en lugar de reconocer la legitimidad de la protesta urgiendo soluciones  de Duque al justo pliego de emergencia que ha presentado el Comité de Paro, fungiendo como avezado pirómano, se le ocurrió echarle un baldado de gasolina al incendio,  afirmando que detrás de las protestas y el vandalismo se encontraba el gobierno de Maduro, contribuyendo a agitar pérfidamente la polarización que genere más violencia,  como si no hubiera razones de peso para la  inconformidad ciudadana producto de promesas incumplidas y la aberrante situación de pobreza e iniquidad social.

Y por si faltaran pirómanos,  Uribe en lugar de recomendar a su incompetente y frívolo pupilo escapista de la realidad, que tome medidas inmediatas  en atención al pliego de peticiones, se le ocurrió comparar la masiva protesta con actos de terrorismo reclamando la utilización de las armas para conjurarla con el saldo de muertos que ahora estamos viendo, y que por supuesto lejos de amainar la candela lo que están haciendo es jugar con ella. Así como se apaga.

Escolio. La elección del hermano del defenestrado alcalde del Agrado Carlos Alberto Murcia por actos de corrupción, como nuevo alcalde, demuestra la urgente necesidad de reformar a fondo el podrido sistema político electoral madre de la corruptela nacional.