La poda de varios árboles y el mal resguardo de las aves tras la destrucción de sus hábitats habrían ocasionado la muerte de al menos 22 garzas en el municipio de Túquerres, Nariño, por lo que la Fiscalía imputó cargos a la ex secretaria de Agricultura y Medio Ambiente de la localidad y al contratista ejecutor del trabajo de ‘mantenimiento’.

Según el ente acusador, las verificaciones realizadas por el Grupo Especial para la Lucha contra el Maltrato Animal (Gelma) permitieron identificar la presunta causa de la muerte de más de una veintena de garzas, entre polluelos y aves maduras.

Los elementos de prueba indican que la poda de una cantidad importante de árboles en inmediaciones de un parque infantil, con el aparente incumplimiento de las medidas ambientales de conservación y seguridad, habría sido un atentado contra la vida de las especies porque las dejó sin su hábitat natural y las expuso a condiciones extremas de riesgo.

La investigación da cuenta, dice la Fiscalía, de que la entonces funcionaria contrató la poda de los árboles, supuestamente, sin exigir las previsiones de rigor. Por su parte, el procedimiento lo cumplió el operador seleccionado, quien no habría tenido en cuenta los requerimientos de la Corporación Autónoma de Nariño (Corponariño), lo que causó la muerte cruel de las aves.

Con la poda masiva, realizada el 24 de agosto de 2020, varios polluelos cayeron de los nidos y murieron. De otra parte, 18 garzas extraídas del lugar, al parecer, fueron encerradas en cajas de icopor para ser trasladadas a un centro de rehabilitación animal; sin embargo, murieron asfixiadas.

Por estos hechos, la Fiscalía imputó el delito de maltrato animal a la ex secretaria de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural de Túquerres (Nariño), Rosa Aydé Arroyo Pantoja; y al contratista Franklin Chalacán Chalacán.