martes, 12 de noviembre de 2019
Contexto/ Creado el: 2019-08-10 10:14 - Última actualización: 2019-08-10 11:10

Por negligencia de la EPS perdí la vista: Vivianita la pianista

Xiomara Viviana Casanova Mendoza es una joven de 24 años de edad que perdió la vista a los 20 años, pero no ha sido impedimento para ser independiente de sus cosas. Ella le atribuye esa responsabilidad a Medimás (antes, Cafesalud).

Xiomara Viviana Casanova Mendoza, más conocida como “Vivianita la Pianista”, tiene 24 años de edad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 10 de 2019

Linda Vargas
Diario del Huila, Neiva

Xiomara Viviana Casanova Mendoza, más conocida como Vivianita la pianista, tiene 24 años de edad y a los 20 perdió parcialmente la vista a raíz de la negligencia de una EPS que no trató a tiempo su glaucoma. Ella es una mujer ejemplo de superación y de “verraquera”.

Vivianita, como le gusta que la llamen, nació con catarata en sus ojos, fue operada cuando tenía 5 años, lo que generó más problemas en la vista, pero así siguió adelante y  demostró a las demás personas que era capaz de hacer las cosas por su propia cuenta.

Estudió la primaria en centros especializados para personas con problemas en la visión y su bachillerato lo realizó en la Institución Educativa Departamental Tierra de Promisión de Neiva. Se destacó por ser una excelente alumna y fue donde se empezó a destacar en el mundo de la música, “pasión que heredó de Dios” y por eso canta en su honor.

“Me gustaba participar en concursos, rajaleñas, coros, festivales y representar al colegio. Siempre me destaqué por ser buena estudiante, por dar lo mejor de mí, tanto a nivel académico como a nivel artístico”, sostiene.

Se graduó del colegio con honores y decidió profesionalizar su música en el Conservatorio Departamental de Música en el 2012, para ese entonces podía ver, pero con dificultad; asimismo en el año que perdió la vista hizo un técnico en Recursos Humanos.  

Negligencia de la EPS

Posteriormente, para el año 2013 comenzó a perder la visión debido a la catarata que estaba padeciendo y el desgate visual por su exigente estudio. Esto generó un glaucoma que no fue tratado a tiempo por los médicos de Cafesalud, hoy en día Medimás.

“Un neurólogo me hizo un TAC porque me decían los médicos que era migraña, el especialista me dijo que migraña no tiene y me hicieron unos potenciales visuales donde detectó que era un glaucoma”.

Dentro de la comunidad Franciscana, donde toca piano y canta, conoció a un “ángel de la guarda” quien fue el que la llevó a distintas clínicas para que le realizaran tratamientos para tratar su glaucoma; desafortunadamente perdió la vista en el año 2015 y el ojo izquierdo quedó sufriendo de presión ocular.

“Yo en ese momento vivía con mi mamá y en la pieza donde dormía había una ventana. Todos los días cuando me levantaba, la ventana la veía más borrosa, hasta que una mañana, me desperté y no encontré la ventana, tuve que despertarme desesperadamente a ponerle la mano en la pared, pero no la observaba”. 

Cirugía pendiente

En estos momentos, según Viviana, tiene pendiente un procedimiento quirúrgico  porque Medimás no ha querido girar aproximadamente $3’000.000 a MedilÁser, para que le pongan una banda fría en el ojo, taponen el conducto y saquen el líquido para lograr salvar el ojo. Sin embargo, el especialista sostiene que ya no hay posibilidad de salvarlo.

Debido a que Medimás no ha girado la plata, el pasado 1 de agosto del presente año, estuvo dispuesta a realizar un plantón para que agilizaran su procedimiento médico pues le ha generado fuerte dolores.

“El ojo izquierdo se inflama y toda la parte del nervio y la mitad de la cabeza me duele y siento unas picadas como si se fuera a reventar las venas por dentro. Yo a veces grito del dolor”, dice.

“Me ha detenido la Personería, porque ellos me dicen, primero, lo que se debe hacer es que hay que tratar de que el plantón no lo vayan a declarar ilegal, que venga la policía y de pronto, haya un posible arresto”.

Viviana teme a perder su ojo, por eso quiere que el procedimiento se realice lo más pronto posible, pese al pronóstico del especialista.

“Por culpa de la negligencia perdí la vista y ahora, voy a perder un ojo, quedar con una prótesis, cuando sé de personas que usan prótesis por balas o por accidentes y quedan sufriendo de la secreción, deben quitársela, ponérsela y tiene que pagar un tratamiento de desinfección diario y semanal, eso es una esclavitud de por vida”.

La gestión de la Personería de Neiva logró que el 17 de agosto del presente año, le programaran la cirugía en el Centro Oftalmológico.

Hasta la fecha la Personería ha recibido en su despacho 458 tutelas y 167 incidentes de desacatos de EPS negligentes con la salud de las personas.

Vida diaria

Viviana es una mujer que nada le queda difícil, pese a su condición de discapacidad, no se ha limitado a hacer las cosas por su propia cuenta. Actualmente, vive sola con “Dios y la Virgen” en una habitación arrendada y se sostiene económicamente de las contrataciones que hace con las iglesias, eventos, armonizaciones, cumpleaños y también se ubica en el Parque Santander y en la carrera 5 con calle 9, allí canta y la gente se solidariza con ella.

“Mi mamá nunca me enseñó a ser dependiente, yo veía, estudiaba y todo, pero ella no era de las que vamos y le hago las vueltas, me dijo: enséñese porque el día que yo no viva, nadie le va hacer las cosas por usted. A mi hermana y a mí nos dio ese tipo de crianza”.

Sueño

La meta clara que tiene Viviana es ser profesional en música para trabajar con el magisterio, por eso tiene pensado irse para Ibagué o Bogotá a terminar su carrera. Debido a los trámites que le ha tocado realizar para someterse a la operación, ha postergado su sueño.

“Este año era para haber iniciado, pero toda esta tramitología me frustró totalmente todo el año y me seguirá frustrado, al son de hoy ni me han autorizado nada”.

Personas aprovechadas

Hay algunas personas que se han acercado con intenciones de ayudarla, pero lo hacen para aprovecharse de su situación de discapacidad.

“Se aprovecharon este año, una señora, incluso, una profesora del conservatorio. Yo hice una rifa porque yo me voy a someter a un tratamiento particular porque estoy ‘mamada’ de esperar a la EPS; resulta que esta señora llegó y dijo que había una mamita que me quería colaborar, me recogieron y me llevaron al colegio… la intención de ellos era recoger plata para pagarme la cirugía y recogieron buenos recursos, pero solo me dieron 150.000 pesos… cuando fui a buscar al colegio se hacían que no me reconocían, ellos ya sabían la estafa que estaban haciendo”.

“No miren hacia arriba sino abajo, dense cuenta que lo que tienen, es mucho más que algunos que no lo tienen, ejemplo: algunos que tienen sus ojos pero les da pereza salir y si salen tiene que ser en taxi, y dense cuenta que hay personas que no tienen sus ojos o no tiene alguna extremidad y les toca a pie, no hay que buscar lo que uno no tiene sino valorar lo que uno tiene y aprovecharlo”, aconseja Xiomara Viviana.