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Preocupación por temporada de lluvias y huracanes en la región Andina

May 17, 2022

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DIARIO DEL HUILA, CONTEXTO

Por: Daniela Gutiérrez

Fotos: suministradas

El IDEAM informó recientemente que el Fenómeno de La Niña se mantendrá en la mayor parte de país, de manera particular en la región Andina. Para junio estiman precipitaciones por encima de los promedios históricos y, durante julio, la entidad asegura que esta situación se mantendrá particularmente en las regiones Caribe, Pacífica y Andina; así mismo ha informado que a partir del próximo mes inicia la temporada de huracanes que tiene un potencial impacto en nuestro país.

Varias Regiones de Colombia han presentado lluvias atípicas dentro de las cuales está la región Andina en donde según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales estima que se presenten precipitaciones por encima de los pronósticos históricos durante los meses de julio debido al fenómeno de La Niña.

El Consejo Colombiano de Seguridad CSS explicó que los riesgos no se presentan sólo por la lluvia, sino que cada evento ambiental va acompañado de otros sucesos que también generan riesgo para las personas y para el ambiente dentro de los cuales están inundaciones y crecientes súbitas, movimientos en masa, avenidas torrenciales, vendavales, tormentas eléctricas, granizadas, nieblas y huracanes.

Frente a este último suceso, el CCS afirmó que la temporada de huracanes en Colombia, así como en la Región Andina tendría sus inicios en el mes de junio y el pronóstico para el 2022 es que se presentarán 19 tormentas tropicales (cinco más de las normales), nueve huracanes (dos por encima de los registros promedio) y cuatro huracanes mayores. La temporada dará inicio el 1 de junio. Adicionalmente, la entidad indicó que entre agosto y octubre habrá más posibilidad de formarse ciclones.

Recomendaciones

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) plantean una serie de recomendaciones para prepararse frente a un huracán, las cuales están en tomar medidas básicas para estar seguro si hay tormenta, obtener suministros de emergencia, elaborar un plan familiar en caso de desastres, anticiparse en caso de que los organismos oficiales indiquen una evacuación, proteger a las personas mayores y mascotas, y tener una copia de documentos relevantes (como datos de seguros, teléfonos de emergencia).

Así mismo, se planteó la posibilidad de que esto eventos repercutan en eventos tecnológicos asociados con la fuga, emisión, incendios y perdida de contención de sustancias peligrosas, para lo cual también se han creado una serie de recomendaciones para las empresas.

Dentro de dichos actos preventivos que se deben tener en cuenta están, el identificar las áreas de la empresa que se puedan ver afectadas por los fenómenos descritos, revisar y actualizar el plan de gestión del riesgo, incluyendo los eventos asociados a esta temporada, si hay fuentes hídricas o áreas inundables en la zona aledaña, realizar monitoreo permanente de sus condiciones, efectuar simulaciones y simulacros sobre la atención de los eventos de emergencia que se puedan presentar.

Mantenerse actualizado de la información de las autoridades nacionales (UNGRD, IDEAM, Ministerio de Ambiente) y los locales, así como los sistemas de alerta temprana de su zona, identificar las áreas vulnerables a tormentas eléctricas y caída de rayos, tomar las medidas necesarias para reducir el riesgo. Evitar desplazamientos durante las lluvias, suspender las tareas de alto riesgo que se realicen a la intemperie como trabajo en alturas, energías peligrosas, espacios confinados, entre otros.

En cuanto a la comunidad

Para evitar que los desastres naturales causen fuertes impactos en la comunidad de las distintas zonas es necesario aplicar algunas recomendaciones dadas por el CCS dentro de las cuales está el mantenerse informado frente a las declaraciones y recomendaciones dadas por las autoridades nacionales y locales.

Organizar con su familia el plan de emergencias, establecer un plan de comunicaciones y contar con elementos mínimos para atender una emergencia, botiquines y kit de emergencias (debe contener, como mínimo, copia de los documentos de identidad del grupo familiar, un cambio de ropa para cada integrante, alimentos como enlatados y agua, linterna, silbato, radio con pilas, impermeables).

Ubique los documentos importantes, elementos de valor, medicamentos, sustancias peligrosas en lugares elevados protegidos de inundaciones. Promover campañas para la disposición adecuada de los residuos, sacar los residuos en los horarios definidos por las autoridades y realizar limpieza de canaletas, alcantarillas, sumideros y rejillas.

Así mismo, si se encuentra conduciendo durante una tormenta, preferiblemente deténgase en un lugar seguro, mantenga la velocidad por debajo de los límites, encienda las luces, mantenga la distancia con los otros vehículos, realice frenado poco a poco y no pisando a fondo el pedal, no cruce por zonas inundadas. Asegúrese previamente de que los limpiabrisas, luces, frenos y neumáticos funcionan correctamente.

“El agua es fuente de vida, pero si no hacemos un adecuado proceso de reducción del riesgo, el agua puede ser la fuente de riesgos importantes para la seguridad y salud de las personas”, indicó Adriana Solano, presidenta del CCS.

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