Por: Rolando Monje Gómez

El representante liberal a la Cámara, Juan Fernando Reyes Kuri, presentó un proyecto de ley que busca permitir a las mujeres gestantes elegir si su parto lo quieren en una clínica, hospital, o en su casa.

La iniciativa busca que el Ministerio de Salud y Seguridad Social desarrollará una campaña en todo el territorio nacional para informar, con base en la evidencia científica vigente, sobre la modalidad de parto en casa como una alternativa viable y segura para las mujeres gestantes.

Así mismo, el Ministerio de Salud y Seguridad Social expedirá una guía de práctica clínica que establecerá los lineamientos generales para la práctica de parto en casa, así como las responsabilidades, derechos y deberes de los actores involucrados en el proceso.

Para la expedición de dicha guía deberá primar el criterio científico vigente sobre el parto en casa, por lo cual, la misma deberá ser actualizada mínimo cada tres (3) años o cuando la evidencia científica se renueve.

En la guía de práctica clínica se deberá desarrollar el modelo de certificado único que la matrona otorgará a los padres del recién nacido, para su inscripción en el Registro Civil y para el reconocimiento de las licencias de maternidad y paternidad.

Según representante a la Cámara, su intención con esta propuesta es que el Estado garantice el parto en casa como una alternativa real, que esté al alcance de todas las madres y que genere el entorno para que tomen decisiones libres sobre el lugar dónde parir.

“He venido trabajando con las libertades como en el proyecto de la eutanasia, del uso adulto del cannabis, de eliminar las causales de divorcio, y ahora este que es un impulso orientado a las libertades de las mujeres. Llegué a la idea por una conocida que me comentó que había tenido a su hija en la casa, pero que en el proceso para registrar su nacimiento se encontró con una cantidad de complicaciones. Ahí empezamos a indagar”, comentó Reyes.

Así mismo, para que se establezcan responsabilidades, derechos y deberes de los actores involucrados en el proceso, obligando a las instituciones prestadoras de servicios de salud a informar a las mujeres gestantes sobre la posibilidad de elegir el parto en casa como una alternativa científicamente viable y segura y que su elección sea autónoma e informada.

La propuesta incluye el fomento a la formación de matronas, por medio de programas académicos dirigidos a profesionales del sector de la salud en las condiciones que defina el Gobierno nacional.

El proyecto considera la existencia legal de parteras tradicionales e incluye el respeto por las mismas. La guía de práctica clínica incluirá un modelo de certificado único que las matronas otorgarán a los padres del recién nacido para su inscripción en el Registro Civil y para el reconocimiento de las licencias de maternidad y paternidad establecidas en la ley.

El proyecto busca asegurar una buena calidad en la atención a las mujeres embarazadas, atención digna y atenta al reconocimiento de las diferencias y preferencias de cada mujer, de su libertad para decidir, y sobre todo de su autonomía reconociendo su deseo y derecho para tomar sus propias decisiones en lo que respecta a la maternidad en todas sus fases.

Dentro de esta propuesta hay 10 ítems en los que se especifica las peticiones y nuevas ideas para que haya un vínculo entre las madres que van a dar a luz, las EPS, las parteras y el Estado. Entre estas el artículo puntualiza que: “Las instituciones prestadoras de servicios de salud, tienen la obligación de informar a la mujer gestante sobre la posibilidad de elegir el parto en casa como una alternativa científicamente viable y segura” dice el proyecto.

En doble vía

Sin embargo, la propuesta tiene sus puntos de vista encontrados. El sistema rechaza la idea de sacar el parto del hospital, analiza el proyecto de ley que hay sobre ese tema y reconoce que los protocolos que aplican en los centros médicos desconectan a la mujer de la experiencia que representa dar vida.

Es muy complejo regular un oficio llamado partería, a sabiendas que no es una técnica, no se puede generalizar y no se puede estandarizar. Más que opinar sobre si se debe o no se debe reglamentarla, la pregunta es cómo hacerlo con un oficio que se desarrolla de tan diversas maneras.

El derecho a elegir dónde parir, está escrito a nivel de reglamentación. En la resolución 3280 hay todo un apartado en el que se habla de la autonomía de las mujeres, de la libre decisión de dónde dar a luz. No obstante, en el mismo documento se contempla como única posibilidad el parto hospitalario y por ese vacío legal es que hay barreras de acceso para registrar a un recién nacido o solicitar licencias de maternidad, barreras que no conciben que esto exista.

El desconocimiento sobre el tema es total pues muchos rechazan que esa opción de parir en casa sea válida, viable, segura y saludable, porque solo se concibe que la única forma de parir es a nivel intrahospitalario.

Formación de parteras

El Ministerio de Educación Nacional en coordinación con el Ministerio de Salud y Seguridad Social, promoverán la formación de matronas a través de programas académicos dirigidos a profesionales del sector salud en las condiciones que defina el Gobierno nacional.

De igual manera, se promoverá la formación y actualización de las parteras tradicionales respetando en todo momento los contenidos tradicionales que se derivan de su práctica.

Para el ejercicio de la partería no tradicional se deberá estar inscrito en el Registro Único Nacional del Talento Humano en Salud (Rethus) descrito por el artículo 23 de la Ley 1164 de 2007. Para la práctica de la partería no tradicional, las matronas deberán constituir una póliza de responsabilidad civil.

Los costos derivados de la atención, cuidado y asistencia del parto en casa deberán ser incluidos dentro del plan de beneficios de salud. Las instituciones prestadoras de servicios de salud, tienen la obligación de informar a la mujer gestante sobre la posibilidad de elegir el parto en casa como una alternativa científicamente viable y segura.

Qué opinan las mujeres

El proyecto busca además profesionalizar a las parteras, quienes han hecho parte de una tradición ancestral.

El proyecto busca además profesionalizar a las parteras, quienes han hecho parte de una tradición ancestral.

Para la ginecoobstetra Rita Monje “no se debe hacer. La atención intrahospitalaria ha reducido considerablemente la muerte de las mujeres y de los niños al nacer. Eso es retroceder en la atención de las mujeres en estado de embarazo”.

Por su parte Martha Lucía Monsalve, gerente de la Agencia Cultural del Banco de la República manifestó que han trabajado mucho el tema de la partería como oficio ancestral y considera que “la formación de las parteras debe ser para apoyar en zonas de difíciles acceso”.

“Es como complicado para estos tiempos, las personas no se alimentan igual cuando nos tuvieron nuestras madres, en ese tiempo la alimentación era muy sana y eran personas fuertes”, comentó Nur María Trujillo, pensionada y madre de dos hijos,

Sin embargo, para Stella Charry “si hay seguridad y profesionalismo, buena higiene y condiciones ambientales, sería positivo”.

“Es una opción de trabajo para las parteras, aunque quedan pocas con este oficio. No lo veo como retroceso en nada, sería abrir un espacio en la modernidad a una tradición ancestral”, comentó Dinhora Montañez.

“Me dan miedo las parteras”, opina Angélica Polanía al igual que Sonia Muñoz que dice que “no me gustan las parteras” o Silvia Camacho que dice que “sería retroceder en el tiempo”.

Rocío del Pilar Monje manifiesta que “me quedé con la experiencia de mi mamá que siempre tuvo sus hijos en el hospital o en la clínica. En la zona rural sé que es una excelente opción. A mí me daría miedo”.

Marycell Barrera por su parte considera que será “excelente, con todas las medidas médicas” y Paola Ciro señala que “como está la situación sería, bueno. hay mucha gente que no tiene cómo pagar seguridad social”.

La propuesta contó con el respaldo de 42 congresistas más, en su mayoría de su mismo partido, pero también con algunos de la Alianza Verde, el Partido de la U y el Centro Democrático.