Por: Adonis Tupac Ramírez

El mindfulness, también es conocido como atención plena o conciencia plena, consiste en estar atento de manera intencional a todo lo que hacemos en el momento presente, sin juzgar, emitir juicios, apegarse o rechazar en alguna forma la experiencia.

Es una práctica basada en la meditación vipassana, esta consiste en prestar atención desapasionada a los pensamientos, las emociones, las sensaciones corporales y al ambiente que nos rodea, sin emitir juicios. La atención se debe enfocar en lo que se percibe, las sensaciones sin juzgar las causas o los motivos que las producen.

El termino Mindfulness es la traducción al inglés del término pali “sati”, que implica conciencia, atención y recuerdo. La traducción al castellano de mindfulness no tiene una definición estricta o rígida, ha sido traducido como atención plena o conciencia plena. Las publicaciones comenzaron a aparecer en la década del setenta y desde entonces su número no ha dejado de aumentar, encontrándose múltiples aplicaciones, con estudios clínicos que han demostrado con evidencia científica su utilidad.

El interés del mindfulness no solo se limita la campo de la psicoterapia, también se aplica en la investigación en neurofisiología, y en la educación, donde ha demostrado ser una poderosa herramienta educativa.

Los componentes que provienen del zen son los siguientes:

  1. Atención al momento presente: centrarnos en el presente en lugar de estar pendientes del pasado (rumiaciones, tristeza, amargura) o del futuro (expectativas, deseos, temores, incertidumbre); no dejarnos dominar por las frustraciones del pasado o la oscuridad e inseguridad del futuro
  2. Apertura a la experiencia: Capacidad de observar la experiencia sin interponer nuestras propias creencias, mantener la curiosidad. Dejar atrás nuestras prevenciones y juicios.
  3. Aceptación: experimentar los eventos plenamente y sin poner barreras, dejar que las sensaciones fluyan sin oponer resistencia.
  4. Dejar pasar: Desprendernos y desapegarnos, liberar cargas, no aferrarnos a posesiones materiales, al poder y al dinero como una “fuente de felicidad” porque esto es temporal e inestable.
  5. Intención: Cuando se está meditando simplemente hay que participar con conciencia plena de lo que se está haciendo, pero también hay que tener un propósito, un objetivo personal para llegar a ese propósito

En una próxima columna les contare de las aplicaciones y unos pequeños tips para iniciar a practicarla.