Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino

La pandemia del Covid, ha impactado negativamente el bienestar general de la sociedad mundial. De acuerdo con la Cepal, el coronavirus agravó los problemas estructurales de la región, especialmente la colombiana. La pandemia del coronavirus está provocando, un aumento sin precedentes en los niveles de pobreza en Latinoamérica, la región más desigual del mundo y más afectada por la crisis sanitaria, con 22 millones de nuevos pobres en 2020. El total de personas en situación de pobreza aumentó así a 209 millones, de las cuales 78 millones se encuentran en situación de pobreza extrema, lo que supone 8 millones más que en 2019.

De acuerdo con el Dane La pandemia, provocó que Colombia, perdiera 509.370 micronegocios y el Huila, se cerraron 10.863 entre enero y octubre de 2020. Es un dato demoledor para la actividad empresarial del departamento. De nada han servido las intencionalidades del accionar gubernamental para reactivar la economía regional.

Se consideran micronegocios, las unidades económicas con máximo 9 personas ocupadas, las cuales desarrollan una actividad productiva de bienes y servicios. Traducido al número de empleos destruidos, es una cifra muy preocupante para los huilenses. Por tal motivo, en medio de los efectos que trajo la pandemia por coronavirus, los micronegocios fueron de los más golpeados por la crisis.

De acuerdo con la encuesta de hogares realizada por el Dane, En el país, entre enero del 2020 y enero del 2021, la población ocupada tuvo una disminución de 1’577.000 personas: pasó de 21’545.000 a 19’968.000, una reducción, estadísticamente significativa, de -7,3 por ciento. Lo grave continúa siendo la tasa de desempleo para Neiva. De nada ha servido el accionar gubernamental para frenar el creciente desempleo en esta localidad. Nuevamente volvimos a ocupar el segundo lugar a nivel nacional. Las ciudades que registraron las tasas de desempleo más altas, en enero del presente año. Neiva ocupó el segundo puesto a nivel nacional con un indicador del 21%.

Igualmente, el efecto colateral de la crisis económica derivada de la pandemia por coronavirus es, sin duda, la profundización de las desigualdades sociales, las cuales desde antes de la llegada del Covid,  ya eran una preocupación. Y, según diversos informes, el retroceso en esa materia sería de alrededor de 10 años. Con la pérdida de aproximadamente 2,4 millones de puestos de trabajo, una tasa de desempleo del 15,9% y una contracción de la economía del 6,8% durante 2020, los hogares vulnerables, pobres e, incluso, familias de clase media, son las que más han tenido que soportar el golpe de la crisis.

Para mitigar los efectos económicos de la pandemia, y facilitar la conservación y recuperación empresarial, el Gobierno Nacional ha tomado diferentes medidas, como alivios a la nómina, fortalecimiento del Fondo Nacional de Garantías, programas de alivio a deudores, entre otras. Sin embargo, empresarios coinciden en que estas medidas, aunque útiles en algunos casos para paliar la crisis, no son suficientes para mantener con vida una empresa, y a veces, solo han logrado posponer una desaparición inevitable. Aunque el gobierno nacional y los entes territoriales han emprendido algunas acciones para apoyar a los desempleados, pero, no es suficiente el apoyo para satisfacer sus demandas sociales.