viernes, 23 de agosto de 2019
Opinión/ Creado el: 2019-08-11 12:35

Reciclar la corrupción política

Escrito por: Aníbal Charry González
 | agosto 11 de 2019

Por cuenta del sistema político electoral  corrompido que nos rige, la consigna pérfida de la clase política es la de reciclar la corrupción otorgando avales a validos y familiares de los corruptos y a candidatos cuestionados para que aspiren a los cargos públicos, a modo de pago de favores producto de la corrupción, con el fin de mantener el control político  acudiendo por supuesto al ingrediente más eficaz que le permite tener plena vigencia política. En suma, sostener la monarquía pestilente heredando el miasma corruptor.

Y ahora que nos encontramos encima de las elecciones regionales, tenemos varios ejemplos del sistema monárquico de cloaca entronizado por la casta politiquera para mantener el reinado de la corrupción. Veamos: según la Registraduría Nacional del Estado Civil de los 179 candidatos inscritos para las gobernaciones figuran varios con turbias  relaciones o investigaciones, o son herederos de políticos corruptos  que tienen votos,  que es lo que le interesa en el fondo a los partidos políticos para el otorgamiento del aval y garantizar la corrupción en la administración pública sin solución de continuidad en el evento de que sean elegidos.

Entre ellos están el  ex congresista Yahir Acuña en Sucre, conocido por su estrecha relación con Enilse López, alias “la Gata”, condenada por vínculos con el paramilitarismo y asesinato, y además por tener no pocos procesos pendientes con la justicia, y ser el esposo de la representante a la Cámara Milena Jaraba. Mejor dicho, el candidato ideal para que el ingrávido y de ocasión Movimiento Social Cien por Ciento, le otorgara el aval por su cuestionada trayectoria y vínculos para el mantenimiento de la hegemonía de la corrupción.

En el Chocó se postuló el ex gobernador Patrocinio Sánchez, conocido de autos cuando fue alcalde de Quibdó. En el Cauca se inscribió Heriberto Arrechea heredero político del excongresista “el Negro” Martínez, condenado por la Corte Suprema por nexos con el paramilitarismo. En Santander aspira Mauricio Aguilar, hijo del ex gobernador Hugo Aguilar, condenado también por paramilitarismo. En Caquetá se inscribió Arnulfo Gasca Trujillo, sindicado de tener  vínculos con el narcotráfico. En Magdalena quiere repetir  gobernación Luis Miguel Cotes con varias investigaciones disciplinarias y penales. En el Tolima Rosmery Martínez, hermana del ex congresista Emilio Martínez condenado por peculado. En Bolívar aspira un hijo del ex congresista Vicente Blel condenado por la justicia. Y en el Putumayo repite candidatura Jorge Eliécer Coral, capturado otrora por vínculos con bandas criminales.

Y eso para citar los más emblemáticos de este maridaje corruptor, porque hay muchos más, claro, que confirman esa monarquía política hereditaria de alcantarilla que nos garantizará  el reinado mundial de la corrupción  pagando favores de la corruptela , como sucedió en el pasado debate electoral con el actual representante y vicepresidente de la Cámara del Centro Democrático Oscar Villamizar -que ahora recibe cuotas burocráticas de Duque-, hijo del pillo ex congresista conservador Alirio Villamizar, condenado hace diez años por negociar su voto a cambio de plata y notarías para facilitar la reelección de Álvaro Uribe. Ese es el reciclaje criminal de la política en la cual seguiremos invictos en las próximas elecciones de octubre.