Mientras persistan las actuales condiciones creciente de contagios por la Covid-19, en nuestro territorio nacional, muy difícil será encontrar el anhelado sendero de recuperación económica que tanto anhelamos los colombianos. El último trimestre del año se ha convertido en un gran aliado para una rápida recuperación, generando empleos y disminuyendo la caída de una economía en recesión que se ha venido presentando desde marzo pasado.

De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en el pasado octubre la tasa de desempleo bajó a 14,7%; si se compara con el dato de septiembre que era de 15,7% hubo una leve mejoría en el empleo. Si se hace el ejercicio con octubre del año pasado, hubo un incremento de 4,9 puntos porcentuales, mes en el que el índice fue de 9,8%. La población ocupada ya asciende a 21,2 millones. Cabe la pena rescatar que desde abril se han recuperado 4,7 millones de trabajos, pero aún hay más de 1,2 millones de personas desempleadas (desocupados) y 877.000 más inactivas a lo largo y ancho de todo el país.

El primer indicio de que la economía mejora más rápido de lo estimado y que un crecimiento proyectado para 2021 de 5% es viable, es justamente la generación de empleo que se empieza a experimentar. La recuperación de trabajos es una suerte de humo en donde va a haber fuego y si se actúa en consonancia, el país volverá a cifras positivas en términos de PIB durante los próximos años.
Así, estos indicadores empiezan a reflejar lo que en los momentos más duros de la pandemia se pedía y era una transmisión más rápida de la política monetaria a las tasas comerciales. El Emisor, cuidando su independencia, ha sido uno de los principales aliados en esta crisis llevando a su tipo de intervención a 1,75%, un nivel nunca visto desde su creación y después de un largo periodo de estabilidad. Así, la caída en las tasas llega en un buen momento, para impulsar las compras decembrinas, pese a que no sobra la advertencia de gastar con prudencia y no desbordar los comercios, y más en una época de vacas flacas y coronavirus.

Muchos expertos consideran que la crisis económica superará un lustro. Mañana a pesar del riesgo sanitario que ello implica, los agentes económicos empezarán a salir a la superficie un poco aturdidos, pero con muchas expectativas para la sociedad colombiana, que espera una pronta reactivación. Hemos empezado una fase de recuperación, en medio de la pandemia de la Covid-19.

Las mayores esperanzas están puestas en los planes de desarrollo de alcaldes, gobernador y en la plena ejecución de los dos últimos años de Gobierno.