A solo 16 meses y 26 días de terminar el mandato presidencial de Iván Duque Márquez, algunos sectores políticos y la Federación Colombiana de Municipios, han propuesto una Reforma a la Constitución Política del país, con el fin de extender por dos años y unificar las elecciones de alcaldes y gobernadores con la del Presidente y el Congreso. Esta propuesta ha nacido muerta. Absurda idea en momentos, cuando la sociedad colombiana se encuentra sumida en la más profunda crisis social y económica del presente siglo por la pandemia del Covid, generando una gran controversia en la opinión pública nacional. Además, en medio de los más bajos niveles de popularidad que presenta la institucionalidad nacional, es improbable que una iniciativa de esta clase se tramite favorablemente en el Congreso de la República.

Con ello, los diferentes movimientos políticos que buscan apoyar dicha iniciativa están generando muchas dudas sobre la conveniencia o no de esta medida que es considerada antipopular, porque se le empiezan a violar al constituyente primario, el derecho de elegir y ser elegidos para estos cargos de elección popular en los próximos comicios que se desarrollarán el próximo año, cuando se elegirá al nuevo presidente de Colombia y a todos los integrantes del Congreso de la República. Como inoportuna e inconveniente ha sido considerada esta propuesta para ampliar dichos periodos.

La mayoría del Congreso, alcaldes y gobernadores se encuentran bastante cuestionados y sus comunidades están totalmente en desacuerdo que se les amplié su periodo por dos años más. Con ello se está acabando con la esencia de la democracia y con el espíritu de la Constitución promulgada en el año 1991. Igualmente, a este proyecto de Acto Legislativo no le alcanzarían los ocho debates y la respectiva revisión de la Corte Constitucional, lo cual, lo hace inviable para que se pueda concretar y ponerlo en funcionamiento. Además, habría la necesidad de ajustar el calendario que tiene previsto la Registraduría Nacional del Estado Civil para celebrar las próximas elecciones.

Algunos expertos han considerado errada esta iniciativa legislativa, a un año de las próximas elecciones. Diversos sectores políticos y de la opinión pública, consideran que es una cortina de humo para desviar la atención de los más grandes escándalos de corrupción que ha tenido el país, el manejo de la pandemia del Covid, entre otros. Cada día se están conociendo a través de los medios de comunicación, los mayores actos delincuenciales de altos funcionarios del Estado, durante los últimos gobiernos, que han salpicado a todas las esferas de la administración pública. Consideramos que existen otras tareas fundamentales que se deben transformar como la reactivación económica y que sus discusiones no se pueden aplazarse más.