viernes, 18 de agosto de 2017
Regional/ Creado el: 2015-10-10 11:35

El golpe ambiental de El Quimbo

Tras el llenado y el anuncio del inicio de la producción eléctrica por parte de la represa hidroeléctrica El Quimbo, el director de la CAM, el Gobernador del Huila y el presidente de Emgesa se refirieron al impacto ambiental de esta mega obra.

Escrito por: Erick Rojas | octubre 10 de 2015

Hace unos días una serpiente enorme apareció en una vía cercana a Gigante (municipio del área de influencia de la hidroeléctrica El Quimbo); pero unos meses atrás se conocieron las imágenes de cientos de árboles talados a la orilla de la vía nacional. Esto no es todo, hace tan solo unas semanas una ‘plaga’ de murciélagos inundó algunas fincas del centro del Huila, y como si fuera poco, a principios del año pasado un motociclista que transitaba por Rioloro (Garzón), por poco se mata al chocar contra un tigrillo desesperado.

Estas imágenes ‘apocalípticas’, no fueron más que un efecto esperado tras la inundación de la represa El Quimbo. No es para menos: 8300 hectáreas ya comienzan a ser un espejo de agua de un pasado próspero que nunca volverá.

Estas tierras, tal y como lo señala Carlos Alberto Cuéllar Medina, director general de la CAM, hacen parte del 35% de los suelos de alta productividad del departamento. “Tenían un potencial productivo muy elevado, que soporta unos ecosistemas estratégicos de altísima favorabilidad como lo son los bosques seco-tropical y todo lo que tiene ver con un valle de altísima productividad como lo es el valle del río Magdalena”.

Este proyecto, como toda intervención a la naturaleza, generó un impacto adverso al medio ambiente y a la población. Según Emgesa (compañía encargada de la construcción de esta represa) a marzo de este año los afectados oficiales eran 13.729 personas, una pusilánime cifra que por poco logra superar a las 14.935, también damnificados por este proyecto que han presentado solicitudes.

“Tenemos una cantidad de población que tiene que desplazarse de manera forzada, precisamente porque son áreas de inundación, una población que al momento de llevarse a otro lugar tiene que también generar un nuevo impacto que es superponerse sobre otras áreas que ya estaban en producción, por lo que allí también se genera un impacto colateral”, recalcó Cuéllar Medina.

El impacto ambiental

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Foto: Atarraya Films

Si esto sucede con los pobladores, con el medio ambiente la situación no es mejor. “Hay unos impactos fuertes en cuanto a la flora, el bosque”, recalcó el representante de la autoridad ambiental en el Huila.

“Tenemos reporte de más de cinco mil hectáreas, de las ocho mil inundadas, con algún tipo de cobertura boscosa y en esa área se han encontrado inventarios que superan los 280.000 metros cúbicos de biomasa de madera en pie, que es una cantidad extremadamente alta que da soporte a todo un ecosistema”, señaló Cuéllar.

Para el gobernador del Huila, Carlos Mauricio Iriarte, una vez se inició el llenado de El Quimbo (30 junio) sin una debida notificación, comenzó una contaminación en el vaso del embalse por la biomasa que allí quedó.

“No se cumplieron las condiciones de la licencia ambiental en lo que tiene que ver en el manejo del aprovechamiento ambiental y la biomasa que no podía quedar allí, cuyas consecuencias las vamos a ver el próximo año, por haber dejado esa biomasa en el fondo de la laguna”, reconoció el gobernador.

Los árboles talados  son una de las consecuencias de los trabajos realizados en la represa. La vereda La Honda (Gigante) fue el escenario que dejó perplejo a visitantes que obligadamente al pasar por la vía nacional veían el cementerio de árboles trozados.  

Lucio Rubio Díaz, presidente de Emgesa, en diálogo con DIARIO DEL HUILA afirmó que  han efectuado todo el retiro de la biomasa que estaba dentro del vaso del embalse. “Hemos retirado a la fecha más de 500.000 metros cúbicos de material, lo que equivale casi al 99%, sólo queda el 1% de material en el embalse que irá flotando y se irá retirando con las cuatro barreras que tenemos instaladas. Desde ese punto de vista las mediciones de calidad no están arrojando ningún detrimento”, indicó.

Desplazamiento de fauna

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En julio pasado la compañía Emgesa afirmó en su portal que  desde hacía un año había puesto en marcha el Programa de Manejo de Fauna, diseñado para proteger las especies animales del área de llenado del Embalse, “que hasta el momento ha permitido rescatar cerca de 11.000 animales”.

Sin embargo, para el director de la CAM ese es un tema de muy difícil estimación en cuanto a lo pesquero, pues “allí se hacen unas pruebas, unos parámetros de monitoreo, seguimiento, pero la verdad es el recurso (hídrico) que resulta más afectado y es más difícil monitorear la efectividad de las medidas de manejo, porque siempre tienden a hacer repoblamientos, a buscar algunas zonas alternativas de deposición”, afirmó al tiempo que lo otro son las especies de fauna de mayor tamaño, “en cuanto terrestres, aéreas, se genera un desplazamiento masivo, un desbalance total en el ecosistema, en la cadena trófica”.

Para Rubio Díaz ha habido todo un plan de rescate de peces, “donde más de 45.000 peces han sido devueltos al río sanos y salvos, la mortandad de peces ha estado por debajo del 1%. Recordemos que tenemos la zona de recepción de fauna en la cual también estamos con tres centros de paso que han sido rescatados más de 25.000 animales que han sido soltados en el área de recepción de fauna que son las 11.000 hectáreas donde se va a llevar a cabo el proceso de restauración”.

Sin embargo, el gobernador afirmó que había un notable desplazamiento de fauna “que han representado riesgo para la población que nunca se consignó en un documento oficial presentado al Consejo Departamental de Riesgo como el plan de emergencias y contingencias que debe tener la compañía y que debe estar aprobado por el Consejo y que debe estar socializado ante los consejos municipales de riesgos, que debe estar en conocimiento de las autoridades, entidades privadas y ciudadanos para saber cómo reaccionar ante cualquier eventualidad de las consignadas en ese documento. No existe ese documento”.

Ante este pronunciamiento, Rubio Díaz dijo que la firma que representa cuenta con un Plan de Contingencia “que hemos presentado en varias reuniones al Comité Departamental de Riesgo y en este comité se determinó que se hiciesen una serie de ajustes al Plan de Contingencia y adaptarlo a una nueva ley que salió recientemente en el año 2012 que fue el Decreto 1523, en ese sentido se ha venido trabajando con el Comité Departamental y ajustando el plan que tiene la compañía. Hemos hecho unas simulaciones que esperamos poder enseñarle al comité”.

Sin embargo, el gobernador concluyó que tras el llenado pueden presentarse  riesgos en materia de  salud “por bacterias o enfermedades que deben ser objeto de análisis en ese plan de contingencia y en compañía de la Secretaría de Salud del Departamento”.

‘Plaga’ de murciélagos

El director de la CAM, Carlos Eduardo Cuéllar Medina, se refirió a una reciente ‘plaga’ de murciélago en algunos municipios aledaños a la represa El Quimbo.

¿Qué ha pasado con los murciélagos?

Eso hace parte de un desbalance ocasionado por el efecto de llenado, en estas áreas había muchas palmas que sirven como refugio para este tipo de especies, como alimento. Y al momento de desaparecer del entorno generan un desbalance trófico impresionante. Y estas especies pueden eventualmente convertirse en una plaga porque al momento que usted rompe el hábitat de la especie, lo que ella hace es o desaparece o se adapta y busca otros escenarios de alimento, y particularmente en este caso, el alimento se está convirtiendo los cultivos frutales del área.

¿Ha habido ataques de estos animales?

Se han generado reportes de ataques severos en el caso particular de murciélagos en el área, que potencialmente pueden ser ocasionados por el efecto de desbalance.

¿En qué zonas se han registrado estos casos?

Todo lo que es aledaño al embalse, el sector de los municipios de Altamira, Tesalia, El Agrado, Gigante, se están reportando ataques incluso en café, según reporta la comunidad. Entonces es preocupante porque es una aparición de una población que se constituye en plaga porque se trata de un desbalance. Cosa que no ocurre con otras especies que no tiene capacidad de movilidad, hay unas especies que tienen que resignarse a morir producto de la indisponibilidad de alimento.

¿Hay un problema en la cadena alimenticia?

Aquí lo que hay es una situación colateral, que se genera en el ecosistema, en esas 8000 hectáreas que se constituyen en la base de las cadenas alimenticias y pese a que se estén adelantando acciones de mitigación, pues no son suficientes contra una situación de oferta como la que se tenía.

Hoy el proyecto tiene como obligación y está trabajando en unas áreas piloto, en cerca de 140 hectáreas, pero finalmente un área de compensación obligada de 11.000 hectáreas, que no tiene la oferta alimenticia que tenían las cinco mil hectáreas que tenían hace cientos de años.