Diario del Huila, economía

Por Rolando Monje

La industria automotriz acaba de pasar probablemente por su peor año. Según la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible (Andemos), el mercado colombiano cayó 28% frente a 2019 con la venta de 188.665 vehículos (2.877 en el departamento del Huila), una cifra menor a los 263.684 vehículos de 2019 y aún más bajo de la meta fijada antes de la pandemia del covid-19, que era de 280.000 unidades.

Según el último informe de desempleo de noviembre del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), los sectores más afectados por la pérdida de empleo fueron los de alojamiento y servicios de comida, comercio y reparación de vehículos e industrias manufactureras con casi 920.000 personas que dejaron de estar ocupadas.

Informe del sector automotor: Matrículas nuevas de vehículos, departamento del Huila.

El sector automotriz espera que la recuperación se de a partir de este año, sin embargo, el aumento en ventas estará directamente ligado a la libre movilidad. En medio del complejo panorama, hay que rescatar lo bueno de 2020.

Por ejemplo, los segmentos de camiones y tecnologías limpias presentaron crecimiento frente a 2019. Esto, además de ser positivo para la economía, es un gran avance para el medio ambiente. El promedio del parque automotor de buses y camiones es de 50 años de antigüedad, vehículos que no cuentan con las reglamentaciones adecuadas para la protección de la capa de ozono.

Aunque no se logra tener un parque automotor relativamente nuevo que ayude a reducir las emisiones de dióxido de carbono, esto es un gran avance. Oliverio García, presidente de Andemos, expresó: “hay una tendencia a tener vehículos viejos en Colombia, esto impacta en la salud de los colombianos, quizás, más que la pandemia, la degradación de la calidad del aire urbano cobra 10.500 muertes al año”.

No basta con una reactivación orgánica del sector, ya que un mercado de 280.000 unidades sigue siendo modesto para Colombia que tiene una población de 50 millones de habitantes, y expuso el caso de Argentina, que tiene 45 millones de habitantes y un mercado de 970.000 unidades aproximadamente.

El bajo grado de motorización del país, viene acompañado de un alto grado de obsolescencia del parque automotor; la edad promedio del parque automotor cuatro ruedas en Colombia es de 16 años de antigüedad, donde un tercio de la población vehicular registra más de 20 años y tan solo el 48% del parque tiene menos de 10 años, situación que acarrea fuertes externalidades negativas en materia de salud, accidentalidad y movilidad.

El parque automotor en Colombia registra más de 20 años de antigüedad.

El parque automotor en Colombia registra más de 20 años de antigüedad.

Incentivan lo viejo

Para incentivar la industria y mejorar la calidad del aire, se propone aumentar la carga para los vehículos viejos, el impuesto vehicular como está hoy en día incentiva a tener vehículos viejos, porque entre más viejo es el carro, es menor su base gravable porque está basado en su valor comercial.

Es decir, para vehículos de menos de $50 millones el impuesto es de 1,5%, de $50 millones a $100 millones es de 2,5% y por encima de $100 millones es de 3,5%.

También se propone cambiar las medidas de pico y placa, debería aplicarse a los vehículos de más de 10 años, no tiene ningún sentido que los vehículos que menos contaminan tengan la misma restricción vehicular.

Un incentivo de parte del Gobierno para la compra de carros, será beneficioso para el medio ambiente, la sociedad y la economía. Los alivios son indispensables para incentivar la compra, esto se evidencia en el aumento en la comercialización de “carros verdes”, vehículos que gozan de amplios beneficios en referencia a impuestos y restricciones vehiculares. El segmento de carga creció gracias a la nueva Ley de Chatarrización.

De esta forma, se propone la implementación de un impuesto tanto a la obsolescencia como al tamaño del motor de los vehículos, para corregir la falla de mercado que se ocasiona, en mayor medida, por el uso de vehículos más viejos y de motores más grandes.

Sobre la posibilidad de obtener mayores alivios para la compra de vehículos Fenalco, expresó que el tema resulta complejo. “Recibir por parte del Gobierno Nacional un auxilio para la renovación del parque automotor es difícil porque Colombia es un país donde el espacio fiscal no existe o es muy bajo, en este momento la demanda de gasto público es altísima, no creemos que vaya a haber ningún tipo de incentivo económico”.

Se está en espera de una reforma tributaria donde como gremio pueden enviar al Gobierno un pliego de solicitudes para mejorar la dinámica del sector.

La caída de este año en el sector automotor deja ver como las tendencia del consumidor se alinean más a las tecnologías limpias y el cuidado al medio ambiente y que los incentivos del Gobierno hacen parte de la decisión de compra.