sábado, 19 de septiembre de 2020
Cultura/ Creado el: 2020-03-23 06:51 - Última actualización: 2020-03-23 06:52

Rincón del Botalón: ¡A refugiarnos, pero produciendo!

Lo que estamos viviendo ahora tomó por sorpresa al mundo quizás por lo desconocido. Pero lo que se viene como consecuencia no nos debe sorprender entre otras razones, porque tenemos más elementos de juicio para evitar una debacle de la economía mundial.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 23 de 2020

Por Germán Palomo García

Una de las tantas disposiciones que el presidente Duque ha emitido en estos días para atender la amenaza del coronavirus, se refiere al confinamiento obligatorio a los mayores de setenta años considerados como un segmento poblacional en alto riesgo precisamente por razones de la edad y otras dificultades de salud crónicas.

Esto implica que la Tertulia El Botalón, cesará actividades en este mes y medio por la sencilla razón de que la mayoría de sus contertulios está, como dice uno de ellos, en el séptimo piso; lo que imposibilita la reunión de los martes. Además, nuestro anfitrión es CORHUILA, que cerró sus aulas para prevenir la expansión del virus lo cual nos priva de utilizar sus herramientas tecnológicas para las reuniones por Facebook.

Si bien es entendible la decisión tomada por prevención, no deja de ser sorpresivo suspender “de una” todas nuestras actividades rutinarias y productivas y quienes hemos visto en El Botalón una terapia para mantenernos dentro de la sociedad y especialmente con nuestros amigos, tenemos que “inventarnos” la forma de seguir en contacto. Por ahora, a través de nuestro Chat, hemos recibido las últimas noticias con comentarios de los contertulios y recibido juegos para ejercitar la mente, muy útiles y necesarios.

Es momento para fortalecer las reuniones con nuestra familia circunscrita, lamentablemente, a nuestro entorno inmediato pues no es posible visitar a hijos y nietos. Aprovechemos para la lectura y aquellas actividades que hace rato no compartimos en casa.

Olvidemos por estos días la virtualidad, aunque ya las estadísticas proyectan crecimientos del 40% en Internet por el aislamiento social lo cual indica que no es fácil desprendernos de esta vida digital que requerimos a diario, pero no olvidemos que atravesamos una situación completamente diferente y resulta una invitación a repensar y aplicar lo que hemos dejado en el “cuarto de San alejo”. Institucionalmente, como Asociación Tertulia El Botalón tenemos que fortalecer nuestro relevo generacional que desde hace rato estamos promoviendo. Sin embargo, esta problemática, que es muy propia de nuestro grupo, es un problema menor frente a lo que a nivel mundial se percibe una vez se llegue al pico de la pandemia que nadie puede pronosticar aún. Por ejemplo, sin duda, habrá recesión económica mundial.

El desplome de las bolsas de valores, la menor proyección del PIB (mínimo, caída de dos puntos); la caída de las exportaciones (según El Tiempo del domingo 15 de marzo alcanzará 50.000 millones de dólares para los despachos en apenas 15 países) y el atraso tecnológico que provocará esta parálisis mundial por menor producción de equipos sofisticados, son apenas algunos indicadores de que el mundo post- pandemia será muy complicado.

Claro, los gobiernos y el sistema financiero están tomando medidas para mantener la economía a flote; uno, facilitando recursos para la financiación de capital de trabajo y los otros renegociando deudas sin que impliquen reportes que dañen la reputación crediticia.

A nivel mundial, La Reserva Federal volvió a su tasa de interés cero. Mientras, en su reunión de esta semana, nuestro Banco Central no decidió nada sobre rebaja de la tasa de referencia que sigue en 4.25%. también, el desplome de los precios del petróleo es muy grave y países como Colombia y regiones como la nuestra con alta dependencia en sus ingresos fiscales de los recursos de estos bienes básicos tendrán serios problemas en sus finanzas públicas, tanto que algunos ya están pronosticando una nueva reforma tributaria, lo cual sería un absurdo en momentos en que la mayoría de sectores productivos ( transporte, comercio, turismo, etc.) están afrontando dificultades de liquidez y tendrán que acudir a ayudas crediticias en condiciones especiales.

Lo que estamos viviendo ahora tomó por sorpresa al mundo quizás por lo desconocido. Pero lo que se viene como consecuencia no nos debe sorprender entre otras razones, porque tenemos más elementos de juicio para evitar una debacle de la economía mundial.

Como ya es lección aprendida, no podemos minimizar las consecuencias económicas de la pandemia como sí lo hicieron muchos países que no tomaron en serio lo que se venía.

Tomémosnos en serio las dificultades económicas que se derivarán del coronavirus entendiendo, en primer lugar, que todos estamos expuestos a una recesión que tampoco distinguirá entre ricos y pobres. ¡Quisiera estar equivocado!