martes, 25 de septiembre de 2018
Enfoque/ Creado el: 2018-05-06 10:18 - Última actualización: 2018-05-06 10:20

Rincón del Botalón: Bajar la intensidad de agravios

Al constituyente primario, solo nos interesan las propuestas programáticas que plantean los candidatos. Son nulos los debates de éstos, no se conocen las soluciones a los grandes problemas sociales, económicos, ambientales, institucionales y políticos que padece la población colombiana.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 06 de 2018

Por: Luis Alfonso Albarracín Palomino
[email protected]

A solo 21 días de llevarse a cabo las elecciones para elegir al nuevo presidente de la República, los colombianos hemos venido escuchando durante el proceso preelectoral, todos los planteamientos que han esbozado los candidatos que aspiran a obtener el triunfo el próximo 27 de mayo próximo. A través de los medios de comunicación, las redes sociales y en las tribunas donde han tenido la oportunidad de expresar sus propuestas programáticas, se han intensificado los ataques verbales entre los candidatos, donde se han enrostrado sus antecedentes, para denigrarse mutuamente por los hechos que han colocado en primera plana los medios de comunicación, sobre denuncias mutuas que han generado sus partidarios, algunos asesores y directivos de las campañas en mención.

En todos los espacios de los medios de comunicación, cuando son entrevistados, aparecen solamente declaraciones que colocan en entredicho las sanas costumbres del constituyente primario. Los chismes, comentarios mal intencionados, agravios y ofensas mutuas son las únicas propuestas que se transmiten a la opinión pública que se encuentra cansada de esta clase de actuaciones que en nada enaltecen al proceso electoral. Las denuncias que se han ventilado a través de los medios de comunicación deben ser investigadas por los entes de control y son ellos los que determinan las responsabilidades disciplinarias y penales en caso de que se comprueben las presuntas irregularidades que se han cometido alrededor de las campañas de los aspirantes.

Al constituyente primario, solo nos interesan las propuestas programáticas que plantean los candidatos. Son nulos los debates de éstos, no se conocen las soluciones a los grandes problemas sociales, económicos, ambientales, institucionales y políticos que padece la población colombiana. que cada vez registra mayores dificultades para vivir en un ambiente caracterizado por la inseguridad, la corrupción administrativa, los bajos salarios y la destrucción de los recursos naturales, entre otros. Es necesario que el debate se centre en los temas representativos y primordiales para el país y se alejen de la prolongación de la guerra sucia y la campaña negra que hasta el momento ha invadido la carrera a estas justas electorales. Hemos sido espectadores de ésta, que se genera por parte de algunas personas mal intencionadas, que quieren desvirtuar la realidad del diario acontecer y que los lectores se ven saturados de mensajes que tergiversan la verdadera realidad de los acontecimientos.

Las estocadas sufridas por las principales campañas presidenciales, producto de indecorosos escándalos que cuestionan a los más cercanos estrategas, obligan a recordar que el brote de polémicas, acusaciones mutuas y destapes de perjudiciales secretos estarán siempre servidas en la mesa de la contienda cuando la campaña presidencial madura y está a escasos días de las votaciones.

Este tipo de hechos, para muchos es solo producto de campañas negras y negativas, que buscan generar giros de opinión ante las tendencias que inicialmente marcan las encuestas. No hay certeza clara sobre el resultado que se consiga al enlodar a un contrincante, no obstante, el daño en la imagen ajena que puede ser aprovechado como método de presión para propiciar su temprana rendición, algo que ha sucedido en elecciones de otros países, como el ocurrido en las pasadas justas electorales de los Estados Unidos.

El escenario de los escándalos en pleno auge de las campañas electorales no es algo inédito en esta contienda. En pasadas justas electorales, los presidenciables han soportado y en muchas ocasiones se han sorteado con destreza, episodios críticos que ponen contra la pared sus aspiraciones, o al menos logran incomodarlas. En muchas de esas ocasiones la zancadilla es propiciada por su competidor.

Cuando faltan tres semanas para las elecciones, se da casi por descontado que habrá una segunda vuelta a mediados de junio, pues no se prevé que ninguno de los candidatos que siguen encabezando las encuestas de preferencia de votos, logre la mitad más uno de los votos válidos para imponerse en primera vuelta. Aunque todavía es muy temprano para medir el impacto de la guerra sucia en las encuestas, lo que sí es claro es que las controversias, ha animado la campaña, que para muchos parece empantanada, porque carecen de planteamientos sobre las reformas estructurales que el país necesita.

Por tal motivo, el Botalón hace un llamado fraternal para bajarle intensidad al mar de agravios que se está presentando durante el desarrollo de la campaña presidencial colombiana. Las redes sociales y los medios de comunicación no deben utilizarse, ni prestarse para llevar a cabo esta clase de campaña sucia. Es indispensable que exista cordura y sensatez para culminar en paz todo este proceso electoral. La sociedad colombiana reclama que se conduzca con civilidad y respeto, evitando la guerra sucia y toda clase de difamaciones que alteren el equilibrio emocional de los actores que participan en el mismo. Los intereses supremos de la Nación están por encima de las disputas partidistas que se presentan. El país tiene grandes problemas estructurales que han venido deteriorando progresivamente al grueso de la población. El accionar gubernamental desarrollado por el actual presidente y de sus antecesores, no han generado grandes sinergias que conduzcan a reorientar el manejo de la política económica del país, que ha sido lesivo para el bienestar de las comunidades. Los colombianos esperamos propuestas serias sin contenidos ofensivos, por parte de todos los candidatos presidenciales.