viernes, 21 de septiembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-09-12 09:02

Salto de bordones

Escrito por: Margarita Suárez Trujillo
 | septiembre 12 de 2018

En nuestro trabajo periodístico para la elaboración de la revista Nueva Imagen Colombiana, siempre encontramos anécdotas increíbles. Por ejemplo, lo que nos contó Adriana María Ceballos, propietaria del Hotel Bordones, en San José de Isnos. En un paseo por la región donde pasaron el anterior año nuevo, se enamoró del lugar, que por coincidencia su dueña quería vender porque había quedado viuda y no se sentía capaz de seguir adelante, a pesar de que su hijo regresó del exterior, dejando sus estudios, para venir a Colombia a ayudarla con el negocio. “Lo que es de uno, nadie se lo quita”, dice Adriana.

No tenía dinero, pero surgió un trueque que les permitió a Adriana y a su esposo Libardo Perdomo, hacerse a este lugar paradisiaco que ella había visualizado en sus sueños, donde se puede admirar el bellísimo paisaje con montañas que enmarcan el Salto de Bordones, una cascada que sin lugar a dudas es una de las grandes maravillas naturales que tiene el Huila, con aproximadamente 400 metros de altura. El Salto de Bordones forma parte del Parque Natural Puracé y está situado en los límites entre los municipios de Isnos, Saladoblanco y Pitalito. Adriana y su esposo tomaron las riendas del hotel en febrero pasado, lo arreglaron y ahora están en plan de disfrutarlo personalmente y además ofrecer el mejor servicio a sus visitantes.

Se han integrado con la comunidad al punto que están trabajando de la mano de los líderes para apoyarlos en todas sus iniciativas para mejorar las condiciones de vida de muchas familias que arrastran el lastre de la violencia que en un tiempo azotó a esa zona. De la mano de sus vecinos, están buscando que las autoridades cumplan compromisos adquiridos para realizar obras que beneficiarán a toda la comunidad, como plaza de mercado y mejoramiento de vías con placas huella, proyectos que seguramente serán pronto una realidad.

El Hotel Bordones cuenta con bella infraestructura, una parte construida en piedra. Se puede disfrutar la naturaleza y el Salto de Bordones desde un amplio y cómodo mirador. El terreno tiene hectárea y media de extensión. Ofrecen servicios de restaurante y alojamiento de primera, en seis suites familiares, donde se pueden hospedar cómodamente 30 personas. Hay que ir.

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