Diario del Huila, Regional

Por: Juan Manuel Macías Medina

Cerca de un año lleva Luis Alfredo Ortiz, un comunicador social y periodista de 26 años, cultivando tres hectáreas de maracuyá, esto debido a la falta de oportunidades que trajo consigo la emergencia sanitaria por Covid- 19. Con una inversión que se acerca a los $100 millones, decidió adentrarse en el mundo del campo, lo que no sabía, era que los bloqueos generados en el marco del Paro Nacional, iban a poner en ‘jaque’ la producción de sus tierras.

Las tierras alquiladas por Luis Alfredo se encuentran ubicadas en la vereda El Limón del municipio de Pitalito, allí, el joven agricultor empezó desde hace cerca de un año la producción de maracuyá y aunque tuvo que sortear con el mal tiempo para la producción de la fruta, no se rindió, logró sacar cosecha.

“Yo inicié a trabajar con mi proyecto desde que inició la pandemia debido a la falta de oportunidades en mi campo laboral. Fue un año supremamente complicado por el tema del invierno, el maracuyá no sirve en clima frío. Luego de tantos baches por fin llegó la cosecha y nos enfrentamos ante una realidad difícil porque no estamos ganando nada y no hay gente que compre la cantidad que nosotros estamos produciendo, todo esto, porque no hay manera de sacar el producto a raíz de los bloqueos”, contó.

Pese a los bloqueos que han generado más de $300.000 millones en pérdidas, según el Consejo Gremial del Huila, Luis Alfredo no se rinde, va a hacer todo tipo de esfuerzos para que sus cultivos no se pierdan.

“No tuvimos otra opción que despulpar la fruta para poderla conservar y comercializar, pero para eso nos tocó comprar unos congeladores, cada uno nos costó $1.100.000. Me está saliendo cerca de media tonelada al día, los congeladores que adquirí no dan abasto, por lo que se está acumulando”, agregó.

Escondido y por vías alternas tratando de evadir cualquier tipo de taponamiento, así tuvo que transportar Luis Alfredo, desde Pitalito hasta Hobo, parte de la cosecha de maracuyá que desde hace cerca de un año estaba esperando.

“Este domingo me tocó llenar mi carro particular y alquilar una camioneta de estaca para poder sacar pulpa, habían dicho que estaba abierto pero no era así. Nos tocó meternos por unas vías alternas que nos demoraron el viaje 16 horas, parecía que llevara un cargamento ilegal, nos tocó rogarle a las personas de los bloqueos para que nos dejaran pasar, llegamos a un punto en donde a los buenos nos tocó escondernos. El flete nos aumentó el triple, uno quisiera seguir en el campo, pero así es muy difícil”, enfatizó.

Miles de kilos se perderán, si los bloqueos no cesan en los próximos días.

Trabaja para no perder

Por los constantes puntos de bloqueo que diferentes sectores sociales han realizado en el departamento del Huila, el joven campesino no ha podido ver ganancias, es más, ahora tiene que trabajar “para no perder” y responderles a los labriegos que día a día lo acompañan.

“La inversión por el cultivo está en los $100 millones, de eso, hasta el momento no se ha recuperado nada, yo en este momento me estoy moviendo vendiendo fruta con el fin de no seguir perdiendo, eso en primera parte, y en segunda, porque yo tengo una responsabilidad muy grande y son mis empleados, tengo que cumplirles, si no trabajo y no les pago, ellos no van a tener que poner en la mesa de sus casas. Para mi bolsillo no está quedando plata, nos toca muy duro porque estamos trabajando el doble. Se ha aprendido a ser resiliente, estamos buscando alternativas”.

Lo cierto es que Luis Alfredo no tiene pensado rendirse, va a hacer hasta lo imposible para que el proyecto con el que soñaba no se marchite, como lo están haciendo las flores de su cultivo de maracuyá. Por esta razón, hizo un llamado a las personas que impiden el paso de todo tipo de productos por la Ruta 45, pues es consciente de que no es el único afectado.

“Le quiero decir a las personas que generan este tipo de bloqueos que hay que pensar en el día después y las consecuencias que está trayendo esto al pequeño campesino. Lo más importante de todo es que no hay que hacernos daño entre nosotros mismos. Nosotros agradecemos todos los logros que se han conseguido con el paro, las reformas que se han caído y todo, pero la verdadera resistencia la estamos haciendo nosotros, el campesino colombiano”, concluyó el joven labriego.