jueves, 01 de octubre de 2020
Neiva/ Creado el: 2020-08-06 09:38

Sector gastronómico a punto de cerrar sus puertas

A esta decisión llegaron los propietarios de restaurantes debido al último decreto en donde se establecieron nuevas medidas como el cambio del ‘Pico y Cédula’ y confinamiento durante el fin de semana. Expusieron sus propuestas para que la Administración Municipal prevenga la quiebra inminente de varios establecimientos y el despido masivo de personal.

Ayer mediante rueda de prensa el sector gastronómico expuso la situación critica por la que atraviesas y propusieron algunas medidas.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 06 de 2020

Por Linda Vargas

Crítica es la situación del sector gastronómico debido a que la Administración Municipal modificó el ‘Pico y Cédula’ y estableció confinamiento durante el fin de semana. Estas nuevas medidas los perjudica porque las ventas bajarán y no alcanzarán a pagar los costos del mes, lo cual implicaría el despido de personal y el cierre total de sus negocios.

El presidente de Asoent y Asobares Capítulo Huila, Fabio Antonio Guzmán Tafur, indicó que antes de las pruebas piloto y de reapertura, el sector registraba que un 60% de los restaurantes están en quiebra.

A su vez, reveló que, actualmente el sector reactivó 600 empleos, sin embargo, esta cifra se reduciría a la mitad debido a que las ventas no despegan y ahora se suman las drásticas medidas lo que generó el flujo de comensales. “Ya se están reduciendo a 300 empleos por el aislamiento, toque de queda, ‘Pico y Cédula’ y confinamiento que hace que la gente no circule”, dijo el presidente de Asoent y Asobares.

El 40% de los restaurantes reaperturaron actividades. 

De ser así la reducción de personal, las estadísticas de desempleo seguirían aún en alza. Recordemos que el último informe del DANE dejó a Neiva como la primera ciudad capital con la mayor tasa; registró para el trimestre móvil 40,6%.

Guzmán indicó que los restaurantes en el primer mes de reapertura registraron un 24% en el servicio a domicilio, no obstante, dicha solicitud al pasar los días se redujo al 12% y ahora la cifra está en un 8%.

Precisó que de la única manera que podrán salvar a este sector de la inminente quiebra, sería adoptando rápidas medidas que permitan que las personas salgan a disfrutar de una buena comida sin restricciones drásticas, porque, según Guzmán, los establecimientos están adaptados con todos los parámetros de bioseguridad para poder operar.

“Nosotros tenemos unas instalaciones adecuadas para que la gente no se infecte. Entonces, ese decreto es completamente lesivo, no está ayudando a prevenir el contagio y por consiguiente está lesionando a los pocos empresarios que estamos tratando de reactivar”, sostuvo Fabio Guzmán.

Propuestas a la alcaldía

En ese sentido, solicitó que no opere el ‘Pico y Cédula’ en horarios donde hay mayor circulación de personas, es decir, en los periodos comprendidos entre las 11:30 a.m. – 2:30 p.m. y 6:00 p.m. – 10:00 p.m.; también pidió que el toque de queda inicie a partir de las 11:00 p.m., y que modifiquen el sábado como día de confinamiento total.

“La invitación muy amable, respetuosa, es que nos sentemos a modificarlo de una forma que no afecte el decreto original, que lo entendemos”, manifestó Guzmán.

‘Ahogados’ en deudas

El propietario del restaurante ‘Doña Paila’, Eudes Jara Morales, indicó que no puede sobrellevar la dura situación por la crisis originada por la covid-19, debido a que las deudas lo tienen ‘ahogado’ y pese a que reaperturó el establecimiento, las ventas no son igual, no obstante, el cobro de los servicios públicos y el pago del arriendo llegan sin falta.

El propietario del restaurante ‘Doña Paila’, Eudes Jara Morales.

“Estamos viviendo una crisis real en cuanto a que los servicios públicos y el canon de arrendamiento no tienen rebaja, las ventas están supremamente bajas, realmente estamos trabajando a pérdidas”, contó Jara Morales.  

Eudes aseguró que está dejando de generar mensualmente de dos a tres millones de pesos, porque son muy pocos los clientes que visitan el establecimiento. Sin embargo, no pierde las esperanzas de recibir descuentos en los recibos de servicios públicos porque estos han llegado por las ‘nubes’.

“Tengo los servicios públicos por casi siete millones de pesos en agua y luz, extrañamente los están cobrando cuando eso era lo que consumía cuando estaba activo el establecimiento; hoy en día hay un 10% de actividad y están cobrando los mismos servicios”, contó.

Indicó que ya se acercó a las instalaciones de Empresas Públicas ‘Las Ceibas’ y a Electrohuila, pero les manifestaron que los valores del consumo se hicieron por promedio. “Nos tienen en una situación grave, al borde de cerrar el establecimiento”.

Despidió a cuatro personas porque las pocas ventas y las deudas solo daban para sostener a dos empleados. “Y cómo va la situación, toca reducirlo a uno. No entiendo por qué dicen que se está reactivando el empleo cuando uno no lo ve”.

Expresó que, si en dos o tres meses la crisis continúa, no volverá a abrir el restaurante porque las deudas se incrementan y no esperan.

No falta el cobro del arriendo

De otro lado, William Lavao, propietario de la cafetería ‘Los Yaguareños’, afirmó que en su caso ya está prácticamente ‘quebrado’, porque desde que inició la pandemia decidió forzosamente cerrar su local y desde aquel entonces no ha vuelto a reabrir.

“No tenemos solución del gobierno, sabiendo que nosotros estamos regidos, pagamos impuestos y damos trabajo a más personas”, sostuvo Lavao.

Sumado a la difícil situación de no poder reabrir su local, ahora se debe a que el propietario del local le está exigiendo el pago del arriendo, aunque ha tratado de conciliar con el dueño, este le manifestó que es muy poco lo que le está ofreciendo.

William Lavao, propietario de la cafetería ‘Los Yaguareños’.

“Me dijo que, si aquí al 5 de julio que ya pasó, empezada a cobrarme el 50% de interés bancario anual. Nosotros vamos a pagar el arriendo si se abre en enero o febrero, no estamos negando que debemos, pero sí en ir abonando, de resto no podemos hacer nada, estamos manicruzados, con necesidades; fuera de eso nos atacan con los servicios, a mí me llegó el mes pasado por trecientos doce mil pesos el recibo del agua, uno hace el reclamo y no hace nada”, manifestó.

El llamado que hizo a las entidades competentes es a congelar los servicios públicos, mayor flexibilidad en los arrendamientos.

“Nosotros no llevamos ni dos o cuatro años con nuestros negocios para que por favor nos colaboren, así como nosotros hemos colaborado con los impuestos y generamos empleo a la gente”, puntualizó.