DIARIO DEL HUILA, ENFOQUE

Por: Rolando Monje Gómez

La concejal de Neiva, Leyla Rincón, además de su trabajo desde la corporación es reconocida como educadora y especialmente como defensora del medio ambiente, tema sobre el cual ha desarrollado diferentes investigaciones.

“Quiero aprovechar el espacio para hacer un reconocimiento a todas esas personas que sí les duele la naturaleza, que con mucha responsabilidad deciden conocer los territorios, amarlo y respetarlo, esos territorios del agua deben definirse como templos sagrados de la vida, si queremos conservar la vida, conservemos los territorios del agua”.

En vista de unas publicaciones aparecidas, en donde ella es cuestionada por su accionar, quiso hacer claridad sobre algunos aspectos que se tratan en las mismas.

“Respecto a unas publicaciones donde se menciona mi nombre o ambientalistas con nuestros informes, encuentro impresiones, desconocimiento de los derechos que se tienen como ciudadano, desconocimiento de la Constitución Política de Colombia, encuentro también que se hace referencia a estudios técnicos donde hay unas omisiones muy importantes y además me están calificando a mi donde se trata de vulnerar el buen nombre, como maestra, como investigadora y en la calidad que cumplo en este momento como Concejal de Neiva”.

Leyla Rincón se refiere a una publicación en específico donde, según ella, “se percibe una intencionalidad muy especial. Aparece mi nombre como si yo fuese autora de una de esas publicaciones, aparece mi fotografía, y dice autor mi nombre. En ese mismo documento hay una cantidad de situaciones que son unas afirmaciones completamente contrarias a todo el resultado de mis trabajos de investigación y genera confusión en el lector. Muchas personas me llamaron a decirme que no entendían esa publicación. Los otros artículos los hacen llegar a mi correo y tienen como remitente Inversiones El Chaparro”.

Estudio del IGAC

Respecto al conflicto que se ha generado y que se trata en cada una de esas publicaciones, la Concejal de Neiva manifiesta que “en calidad de académica, solicitamos al Instituto Geográfico Agustín Codazzi en Bogotá, para que se nos hiciera un estudio relacionado con la fotointerpretación de imágenes que tenía el mismo IGAC, para poder conocer realmente el origen de las zonas de los humedales del oriente de Neiva.

“Elaboraron una memoria técnica, un documento supremamente bien sustentado que consideramos que el mismo director del IGAC, Juan Antonio Nieto Escalante, en una publicación del Instituto que aparece publicado en el diario El Tiempo, hace entrega de los resultados de la memoria técnica que hicimos desde la Universidad Surcolombiana y afirma que el 74,6% de la zona del humedal El Chaparro ha sido afectada. Ese documento se incorporó al resultado de toda una investigación que hicimos sobre biodiversidad y en especial el tema de aves y de plantas, hierbas que crecen en superficies hídricas”.

Afirma que “encontramos que en la zona se habían hecho unos estudios por los urbanizadores y que tenían el visto bueno de la Cam. Entramos en detalle y vemos que esos estudios desconocieron profundamente las condiciones del suelo y no reconocen lo que sí el IGAC en el 2014 reconoce como las agrandes áreas de humedales.

“En el año 2018, la Cam realiza unos estudios técnicos, unplan de manejo del humedal, de una zona de aproximadamente 23 hectáreas, pero estos estudios se hacen de acuerdo al POT que se había aprobado en el año 2009, donde de toda el área del humedal solo reconocían un área muy pequeña, un espejo de agua que le dan el nombre de Los Colores, es decir la Cam hizo un plan de manejo sobre un pedacito de la zona, desconociendo los lineamientos de la Convención Ramsar donde Colombia está suscrita y se estable que para el manejo de los humedales deben hacerse a nivel de cuencas y ese estudio de plan de manejo no tuvo en cuenta los niveles 1 y 2, sino que puntualmente hicieron el estudio en un área muy reducida, la zona del espejo de agua, dejando por fuera toda la zona del gran humedal, donde está incluida las macrocuencas El Chaparro y La Barrialosa, es decir se definió un plan de manejo pírrico, desconociendo qué significa un humedal”.

Afirma que “ese estudio no resolvió dudas, por el contrario dejó más preguntas y deja vigente un conflicto del uso del suelo. Lo técnico ha sido desconocido”.

La tutela

La concejal Rincón, explicó los motivos por los que fue interpuesta una tutela por un grupo de padres y niños y de la que ella hace parte. “Es increíble como en esa publicación se estigmatiza porque un niño coloca una tutela, ¿Cómo que un niño no puede colocar una tutela? Como generaciones a las que se les han vulnerado los derechos de gozar de esas áreas.

Con la tutela lo que se busca es que la naturaleza sea declarada sujeto de derechos, “porque la protección de la naturaleza está en conexidad con el derecho a la vida, el derecho fundamental y proteger el humedal es proteger la vida a las presentes y a las futuras generaciones, hace falta mucho aprendizaje de las personas, de las urbanizadoras y de quienes están fungiendo como autoridades ambientales

Finalmente, manifestó que es importante aclarar que “el estudio de manejo ambiental en su momento, el contratista con que se hizo el convenio fue con una ONG Andina SAS, cuyo director era el señor Camilo Agudelo y hoy él es el Director de la Cam, lo que genera mucha preguntas, fue juez y parte del proceso, además él conoce el estudio que hizo el IGAC, pero lo desconoció”.