DIARIO DEL HUILA, CIUDAD

Por: Hernán Galindo

Fotos: Tatiana Ramírez

Pese a que sigue en aumento los casos positivos de Covid-19 en Neiva y el Huila, lo que significa que avanza una tercera ola de la pandemia en la región, Diario del Huila encontró fallas, errores y dejadez en neivanos, en pocos, para cumplir con el distanciamiento físico y las medidas de bioseguridad para evitar la enfermedad.

Claudia Milena Cuéllar Segura, de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social, insistió en la urgente necesidad “de evitar el contacto frente a frente con otras personas, conservando una distancia al menos de 1 metro, aunque lo ideal son 2. Con esto, lograremos minimizar los factores de contagio entre las personas y así desacelerar la propagación del coronavirus”.

Pero la realidad en la ciudad es otra, no generalizada, pero sí con casos que preocupan, especialmente en entidades bancarias, centros comerciales, almacenes y hasta farmacias donde se entregan medicamentos recetados.

Vigilancia y seguimiento

Esta Casa Editorial estuvo en el microcentro de la ciudad, los barrios Quirinal, Mártires y Chapinero y encontró casos particulares.

“Pese a que la mejor manera de evitar el contagio persona a persona es quedándose en casa, procurar hacer los pagos por medios magnéticos y las compras de medicamentos o comidas haciendo uso de servicios de domicilio no mucha gente acata”, dijo Rubiela Méndez, empleada de una agencia bancaria.

Carlos Peralta, transeúnte, aceptó responder qué diligencia cumplía para estar en la calle. “Casi nunca salgo. Soy una persona de 53 años, sin enfermedades preestablecidas, pero necesitaba renovar un documento personal. De lo contrario no salía, hago mi trabajo en casa y los dos niños están en estudio virtual”, explicó.

Si por motivos de fuerza mayor deben salir a lugares donde exista concurrencia de personas ya sea para abastecerse, atender compromisos médicos, realizar diligencias bancarias y las demás excepciones contempladas en las normas, las personas deben conservar la distancia de los dos metros, evitar las aglomeraciones y además hacer uso de tapabocas, dijo Nury Gómez, de una empresa de salud.

Efectivamente, en la ciudad no se ven aglomeraciones de público. En bancos y comercio hay un respeto por las filas y el ingreso.

Claudia Milena Cuéllar, de Bancolombia, señaló que “el uso de tapabocas es una herramienta que se suma a la estrategia para evitar los contagios. Es exigencia que las personas ingresen a la oficina con el puesto en correcta forma”.

Fabio Sáenz, de 24 años, estudiante de veterinaria, en espera en un cajero automático, respondió que “siempre llevo puesto el tapabocas, pero no se debe olvidar que esta medida es complementaria y no elimina la necesidad de lavarse las manos y el distanciamiento social”.

Y eso es lo corriente en la ciudad. Casi nadie sin tapabocas. Ni los vendedores ambulantes ni estacionarios.

“Todos los ciudadanos tenemos una responsabilidad frente al Covid para evitar más contagios. Se cree que porque somos pobres no nos cuidamos. Estamos trabajando en la calle por necesidad. Porque tenemos que ganar día a día o si no qué llevamos a la casa. Pero cumplimos las medidas de cuidado y prevención y las reglamentaciones de la Alcaldía”, manifestó Rosendo Toledo, vendedor de jugo de naranja en la peatonal de la carrera quinta.

Sigifredo Quipa, veedor de espacio público de la Alcaldía, comentó que permanentemente se invita a los neivanos a no realizar tumultos ni manifestaciones sociales para que se proteja a los pobladores.

“Invitamos a la gente a no compartir bebidas o alimentos, lavarse o desinfectarse las manos permanentemente y evitar aglomeraciones durante los desplazamientos o diligencias que tengan que hacer por urgencia”, explicó.

Carlos Molina, una persona mayor que encontramos en la calle, con tapabocas, respondió que salió de casa por necesidad, “por una tarea bancaria, con todos los cuidados”.

Fue profesor de física muchos años del colegio Inem, nos cuenta. “Es claro que para el caso de las personas mayores o con enfermedades de base como diabetes, cáncer, hipertensión, entre otras, le invitación es que no salgamos a la calle, por el alto riesgo de enfermarse o morir. Por eso, salgo y entro, no hablo con nadie ni me siento en ninguna parte ni tomo nada”. Y se despide a las carreras.

Transporte público

Sulay Flechas aceptó participar en la consulta callejera. “Con cuidado”, anticipó. Y eso, para quejarse de que hay personas inescrupulosas que no cumplen.

Hay casos, afirmó: “No evitan las aglomeraciones, especialmente n puestos de comida callejeros, ni lavarse las manos porque no hay cómo. Y, al toser, no se cubren la boca y la nariz con el brazo o un pañuelo. Es verdad”.

También miramos el panorama en el transporte público. En la mayoría de casos, especialmente en horas que no son ´pico’ es poca la afluencia de pasajeros, aunque, según comentaron algunos usuarios, se ha abandonado portar desinfectantes y las cintas que demarcaban lugares o butacas restringidas de uso.

“Hasta donde sea posible mantener la distancia mínima de 1 metro con los demás viajeros. Y que haya alcohol para cualquier necesidad. Pero a veces no se cumple”, contó Nelly Burbano, que toma la ruta 113 que la lleva diariamente del norte al centro de la ciudad para trabajar en una ferretería.

Félix Urrutia, conductor, explicó que la empresa Cootranshuila, cumple protocolos establecidos dentro del vehículo como la distancia entre cada usuario de por lo menos un metro y el uso obligatorio de tapabocas convencionales.

“Y como primera medida, en los terminales está el limpiar y desinfectar los sitios en los cuales los pasajeros pueden o han entrado en contacto directo con los medios de transporte público, tales como taquillas, sillas, ventanas, pasamanos, entre otros”.

Jairo Meneses, taxista, estacionado frente al Parque Santander, señaló que “cumplimos con las medidas, personales y las exigimos a los pasajeros. O eso hago yo porque el riesgo es de ida y vuelta. Mantengo en el carro gel desinfectante y alcohol si el cliente requiere”.

En resumen, los neivanos cumplen las medidas de salud, pero no deben olvidar que en espacios públicos o con reunión de personas se deben cumplir tres, que son clave: usar cubrebocas, respetar el distanciamiento y, en lo posible, guardar silencio porque el virus se propaga principalmente por el aire.