Nuevamente el territorio huilense volvió a ser sacudida por una oleada de terrorismo urbano, provocado por un grupo minoritario de vándalos y desadaptados sociales, contra la infraestructura local del municipio de La Plata. En la noche del domingo anterior, fueron incendiadas y saqueadas las instalaciones de la alcaldía municipal y varios centros comerciales del epicentro del desarrollo regional del occidente del departamento. Desafortunadamente la capacidad de respuesta de la Fuerza Pública fue desbordada por una minoría de terroristas que se ensañaron contra estas dependencias y el bienestar general de la población, que quedó muy consternada e impotente, por este poder destructor irracional.

El balance trágico de esta jornada dejó 11 capturados y dos menores de edad de acuerdo con el informe presentado por el Departamento de Policía Huila. Es indispensable que los ciudadanos les brinden la oportuna información para que permitan judicializar y capturar a los responsables de estos hechos terroristas. Desafortunadamente algunos fallos judiciales recientes han determinado que la Fuerza Pública no pueden utilizar las armas que le otorga el Estado para contrarrestar a los violentos. Así como vamos, solo podrán utilizar palos de escoberos para frenar el frenesí de las hordas que se ensañan contra la tranquilidad y la paz de las ciudades.

Es absurdo que los miembros del Comité Nacional del Paro y los Sindicatos, que empezaron a dialogar con el gobierno nacional, soliciten como primer punto el retiro de los integrantes de la fuerza pública y de los militares de los sitios de las zonas de bloqueos. Con ello quieren dejar libre el camino para incendiar y destruir toda la infraestructura física de las ciudades y saquear todos los establecimientos comerciales que encuentren a su paso. Absurda petición. No es coherente con la actual situación que se vive en todo el territorio nacional.

Los colombianos esperan que el inicio de las negociaciones entre el Comité Nacional de Paro y los Sindicatos, con el gobierno nacional se logre resultados concretos, que conduzcan a bajarle intensidad a las protestas sociales sobre las demandas que han colocado sobre la mesa. La sociedad colombiana no aguanta más. Hoy se cumplen 21días de movilizaciones sociales en todo el territorio nacional que, lamentablemente, han desembocado en trágicas muertes, bloqueos y desabastecimiento en ciudades y enfrentamientos entre la Fuerza Pública y el vandalismo. Urge detener la violencia y avanzar en un espacio de concertación eficaz.

Volvemos a ser reiterativos. Es indispensable que el Presidente Duque visite al Huila y a los demás departamentos del surcolombiano, para que verifique personalmente la situación desesperante que están viviendo las familias de esta región. Es un panorama crítico y merece tener una prioridad de las instancias nacionales. Esperamos que los parlamentarios huilenses rompan su silencio.