Diario del Huila, Contexto

Por: Juan Manuel Macias Medina

Con tres hijos de uno, cuatro y cinco años, tuvo que salir de su vivienda Luz Andrea Gutiérrez, una mujer cabeza de hogar, de 29 años, a quien un vendaval despojó a su vivienda del tejado. La mujer que tuvo que refugiarse a la casa de un familiar, indicó que, luego de que los fuertes vientos arrancaran las tejas de zinc, la lluvia comenzó a deteriorar lo que por años había conseguido.

Aunque no estaban en la vivienda en el momento que la naturaleza levantó el tejado, al llegar, encontraron que lo que habían construido por años, no estaba, por lo que la familia se trasladó a donde un familiar, a pasar la noche, eso sí, con la preocupación de que los electrodomésticos de la vivienda no terminarían en las mejores condiciones.

“La vivienda quedó totalmente sin techo luego del vendaval de este sábado, afortunadamente no estábamos en la casa en el momento, porque no sabemos que hubiera podido pasar, yo tengo tres hijos y soy madre soltera. Nos tocó pasar la noche en la casa de un familiar porque la casa está invivible. Hay una pieza que quedó con techo, entonces metimos lo que pudimos ahí para que no se mojara, pero de resto todo se nos dañó, la nevera, el televisor, la lavadora, el equipo de sonido, todo quedó completamente mojado y se dañó”, indicó Luz Andrea Gutiérrez, afectada.

Aunque algunos residentes del sector se han mostrado prestos a colaborar a la madre, Luz Andrea no cuenta con los recursos necesarios para construir de nuevo el techo, por lo que la ayuda que ofrece la comunidad, hasta el momento, no se ha podido consolidar.

Con sus tres hijos, tuvo que salir Luz Andrea hacia donde un familiar a resguardarse de las inclementes lluvias de Pitalito.

Con sus tres hijos, tuvo que salir Luz Andrea hacia donde un familiar a resguardarse de las inclementes lluvias de Pitalito.

“Hay un señor que me dijo que me iba a ayudar con la mano de obra para colocar el techo de nuevo, pero me falta el material, no he podido recolectar el dinero para comprarlos, son cerca de 35 tejas zinc y cada una vale más o menos $25.000, además de eso, también hay que poner vigas”, agregó.

Por esta razón, la laboyana, de escasos recursos, pidió la colaboración de la comunidad para instalar nuevamente el tejado, lo que, según ella, tiene más importancia.

“Yo necesito los materiales, le pido la colaboración a las personas para volver a construir el techo de la casa, hay muchas pérdidas en mi casa, todo se mojó y no sirvió más, pero yo pido la colaboración para el techo, porque no sé de dónde sacar el dinero y no puedo volver a la casa sin eso. Las cosas las conseguiré después, pero lo primero es el tejado”, expresó la mujer.

El futuro para la familia Gutiérrez es incierto, no tienen dónde vivir y lo poco que habían conseguido, la naturaleza se los arrebató. Luz Andrea trabaja por horas debido a que el cuidado de sus hijos no le permite laborar durante todo el día.

“Esta es una situación muy dura, yo en estos momentos tengo que estar pendiente de mis hijos y no puedo trabajar de tiempo completo, sin embargo, cuando salen trabajos para asear casas, lo hago por horas”, manifestó con gran preocupación la madre de familia.

La madre cabeza de hogar pidió colaboración para levantar nuevamente el tejado de su vivienda.

La madre cabeza de hogar pidió colaboración para levantar nuevamente el tejado de su vivienda.