Cada día toman más importancia los términos “Seguridad alimentaria” y “Soberanía alimentaria”. De hecho por estos días que empiezan las campañas da tristeza, un poco de vergüenza y rabia, ver la forma o el desconocimiento de los mismos políticos de siempre que con total desconocimiento y confundiendo de forma desvergonzada usan cada uno de estos términos, sin siquiera entender ni la importancia del concepto, ni la enorme tragedia que tras ellos se esconden para la población que la sufre o para el país que no puede alcanzarla.

Hablar de “seguridad alimentaria” es hablar del derecho que tiene toda persona a tener acceso a un alimento sano, nutritivo y a tiempo, es decir se relaciona con el derecho fundamental de toda persona a “no padecer hambre”. La importancia del tema radica en que de acuerdo con las Naciones Unidas, la inseguridad alimentaria, es decir “población aguantando hambre”, aumentará y será aguda en 23 países en los próximos cuatro años, entre estos Colombia, Honduras, y El Salvador.

No se si en estas cifras tuvieron en cuenta los informes del DANE, que reportó que antes de la pandemia, el 88,9% de los hogares colombianos podía consumir tres comidas al día; ahora, sólo el 68,1% cuenta con las tres comidas, mientras el 29,2% come dos veces al día y el 2,6%, una vez al día, es decir somos un país con hambre.

De otro lado, “la Soberanía alimentaria” hace referencia al derecho que tienen los pueblos a definir sus propias políticas y estrategias sustentables de producción, comercialización y consumo de alimentos que garanticen el derecho a la alimentación para toda su población con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de sus modos de producción, es decir somos un país que NO tiene soberanía alimentaria.

La pregunta interesante aquí es: ¿Por qué un país con más de 40 millones de hectáreas de tierras agrícolas tiene tantos millones de ciudadanos que enfrentan el hambre a diario?.

La respuesta es sencilla: Estamos eligiendo a personas que ni saben ni les interesa estos temas, personas que se adueñan de discursos llenos de palabras bonitas, que apelan al sentimiento y a las necesidades de la gente, pero que no tiene ni idea de la realidad nacional, que no ve más allá de sus interese personales y que vela por el bienestar suyo y el de los empresarios que los apoyan, son esos personajes los que están definiendo las políticas del país, las leyes y las normas, son los representantes a la cámara y los senadores a los que el pueblo elige, esos que aprueban sin discutir leyes y políticas que no ven por el bienestar del pueblo, de ese pueblo que hoy está aguantando hambre, vamos a seguir eligiendo a los mismos?, ya es hora de hacer cambios drásticos, de lo contrario nos abocamos al caos, el hambre y la pobreza y a vivir en un país sin Soberanía ni seguridad alimentaria.

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