Por: Samuel Gutiérrez

A fecha de hoy todavía hay personas en paro, un paro ya casi moribundo que sus organizadores han encontrado en los bloqueos de las vías la manera de hacerse sentir. Y como dijo esta semana Pedro Lopera en una nota en un canal nacional, han marchado por todo, hasta por el precio del chocorramo. Unas manifestaciones que iniciaron ante la negativa de la reforma tributaria, grave error del presidente Duque por como la presentó, pero que luego las manifestaciones fueron encontrando día a día nuevas razones para seguir en las calles.

Pidieron que se retirara la reforma tributaria, se hizo; que se fuera Carrasquilla, se fue; que retiraran la reforma a la salud, se hizo; que hubiese educación universitaria gratuita para los más vulnerables, también se hizo. Entonces entiendo que Duque ya le cumplió al verdadero comité del paro, a los colombianos de bien que de buena fe salieron al inicio de las manifestaciones, por lo tanto, no hay nada que negociar con nadie. El autodenominado comité del paro solo representa sus intereses personales y están haciendo plataforma para aspirar el otro año al Congreso, los de siempre en redes incendiando son los que Duque derrotó en 2018 y que desde el día cero de su gobierno le hacen la vida imposible, todo para el próximo año salir a decir, se los dije yo era la solución el otro fue un desastre. Y los que en las calles se arman para atacar a la fuerza pública no representan a la mayoría de jóvenes colombianos, sencillamente están siendo instrumentalizados y es una canallada que haga eso con estos chicos.

No se puede desconocer que los jóvenes merecen ser escuchados, se siente el temor e incertidumbre por su futuro, no hay empleo, está difícil pagar la universidad, y ver tanta corrupción los aterra, nos aterra. El Gobierno nacional está en la obligación de oírlos a todos, pero a ir actuando. Son tres ejes claros: acceso a educación superior, primer empleo y que haya transparencia en los manejos de los recursos públicos.

El presidente Iván Duque anunció la gratuidad en la educación superior para los estratos 1, 2 y 3. Asunto que aplaudo, pero señor presidente, en las universidades privadas hay jóvenes de estratos bajos también, colombianos que al no poder acceder a una Universidad pública están haciendo grandes esfuerzos para graduarse, sería menester que por lo menos se le financiara la mitad de la matricula a los estratos más bajos que ya hayan iniciado sus carreras en dichas universidades. También acá hay un tema de acceso a educación superior, si bien la gratuidad es importante, existe un muro que está impidiendo que los jóvenes accedan a estudiar lo que les gusta sino lo que les toca, son las pruebas icfes, más que un medidor de calidad están siendo un limitante para que los jóvenes accedan a educación superior, todo ello por la precariedad en la preparación de la mayoría de colegios públicos del país, además una prueba donde si eres solo bueno en una materia como matemáticas y en las demás te va mal, esto te bajará el puntaje y evitará que ingreses a estudiar una ingeniería por ejemplo. Mi consejo seria que estas pruebas no se exijan para acceder a la Universidad, que solo sirvan para medir a los colegios, premiar a los mejores, pero que no sea requisito de las universidades, que sean las propias instituciones mediante exámenes de admisión pero que sean acorde a la carrera escogida quienes hagan el filtro de ingreso, como van a estudiar lo que les gusta, les irá bien y no se frustrarán. Hay que fortalecer también el SENA, hay que llevarlo a los barrios y a las veredas de todo el territorio nacional, este país necesita más técnicos y tecnólogos que muchos otros profesionales.

Referente al primer empleo el gobierno debe seguir buscando incentivar en las empresas la contratación de más jóvenes, ha habido avances, pero hay que pensar en más. Entre más jóvenes contraten las empresas menos impuestos deberían pagar. Que las gobernaciones y las alcaldías a través de obras de infraestructura locales contraten masivamente, por ahí el ex Ministro Zuluaga lanzó una idea interesante que se puede realizar. Ofrecer también a los jóvenes como opción de empleo el ingreso a las fuerzas militares y de policía, a los bomberos, a la defensa civil, pero para ello que haya salarios dignos.

Sobre transparencia y manejo en los recursos públicos, el tema está claro, señor presidente proponga usted un referendo para la reducción del Congreso y la creación de una sola Corte, propóngalo ahora así sea a finales de este año, haga el anuncio usted. Entre más pequeño el congreso más fácil hacerles control y vigilancia, dos Representantes a la cámara por departamento y un Senador por departamento sería lo ideal.

Hay que actuar y rápido, oír a los jóvenes y tomar decisiones acertadas que sean lo mejor para su futuro, un futuro al que hoy le tienen miedo.