“Calumniad, calumniad que de la calumnia algo queda”. Ese parece ser el lema de la prensa investigativa moderna. El International Consortium for Investigative Journalists (“ICIJ”), que agrupa periodistas de todo el mundo, incluyendo la BBC y El Espectador, ha levantado una polvareda con los llamados Pandora Papers, cuyo nombre de por sí implica que es una caja que se abre y de la que sólo salen cosas malas.

Se trata de nombres de personas, desde políticos (la Reina Isabel de Inglaterra, Putin, el rey de Jordania, Guillermo Lasso, presidente de Ecuador; Sebastián Piñera, de Chile, Luis Abinader, de República Dominicana, César Gaviria, Pastrana, Marta Lucía Ramírez y muchos  más), personajes de la farándula (Julio Iglesias, Shakira, Elton Young, Miguel Bosé, Ringo Starr, Claudia Schiffer y otros), deportistas (Di María, Mascherano y más), millonarios (en Colombia los Char, Luis Carlos Sarmiento, los Gilinsky, los Santo Domingo) que tienen o han tenido cuentas en el exterior, bien en los llamados paraísos fiscales (Islas Vírgenes Británicas, Panamá, Belice, Chipre, Emiratos Árabes Unidos, Singapur y Suiza) o en otros sitios. Al director de la Dian se le acusa de tener una cuenta en Miami que vale poco más de USD 10.000 a nombre de una compañía de Delaware.

Los “paraísos fiscales” son aquellos sitios en los que las regulaciones, especialmente las que se refieren al control de compañías, son laxas, como la Isla de Man en las costas británicas. Esos lugares han sido usados, por supuesto, para evadir impuestos y, probablemente, ocultar fortunas ilícitas, pero eso no significa que todo el que los haya usado sea un delincuente o un evasor. Hay gente que recibe ingresos del exterior y, forzosamente, tiene que manejar cuentas afuera. Y otros que les temen a gobiernos venales y usurpadores.

El presidente Duque dijo que en Colombia no es delito tener cuentas o bienes en el exterior. La infracción es no declararlos ante la Dian porque eso significa evasión de impuestos. Pero los Pandora Papers asumen que siempre es un delito y condenan al propietario sin haberlo oído y vencido en juicio. No sé cómo manejan sus asuntos fiscales los demás gobiernos del mundo y supongo que la persecución en Chile a Piñera no tiene un origen político, aunque no estoy tan seguro. Pero en Colombia hay que respetar la ley y esa permite tener bienes en el exterior.

Si yo fuera millonario, confieso que trataría de sacar parte mi fortuna (declarándola a la Dian) por si algún día personajes como Petro, enemigo de los ricos, llega al poder, convierte este país en una Venezuela y la gente tiene que emigrar en busca de mejores condiciones de vida. Prácticamente todos mis amigos venezolanos han tenido que huir de su país.

Una periodista de ICIJ dijo: “no me sorprendió que los ricos usaran paraísos fiscales para esquivar los impuestos. Lo que me impresionó fue que hubiese tanto crimen. Creo que gran cantidad de compañías offshore son usadas porque alguien quiere esconder algo”. Ya cuando el escándalo de los Panama Papers, uno de los investigadores había dicho que compañías ficticias podrían ser usadas para esconder actividades criminales. Es la manera de vender la noticia.

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Coda: No sé en qué universidad estudió economía Petro, que propone acabar con la industria del azúcar (que exporta casi ochocientas mil toneladas al año y es uno de los diez grandes exportadores mundiales), y con el petróleo y el carbón (sin los cuales no se sostiene el presupuesto nacional y se habría quebrado la balanza cambiaria), para sustituir esas exportaciones por las de aguacate. ¡Genial!