sábado, 06 de junio de 2020
Opinión/ Creado el: 2020-05-21 12:22

Todos amenazados por  la misma tempestad pero navegando en distintos barcos

Escrito por: Julio Bahamón Vanegas
 | mayo 21 de 2020

El Gobierno Nacional con el presidente Duque a la cabeza ha venido adelantando un colosal esfuerzo para apoyar los sectores más vulnerables a fin de proveerlos de ingresos y alimentos, y equipamiento para garantizar atención oportuna a quienes sean contagiados con el virus covid-19 y al personal de la salud como nunca antes se había atendido a ese olvidado y maltrecho sector.

No se han escatimado esfuerzos, ni trabajo, y lo mismo podemos decir del acompañamiento y la responsabilidad demostrada por los mandatarios regionales y locales. Escuché la semana anterior en el noticiero de la cadena radial Melodía estéreo a un alto funcionario del gobierno manifestar que, de los 25 billones de pesos previstos del presupuesto de la nación para servir en esos menesteres, casi 18 billones de pesos ya han sido utilizados con ese fin noble y solidario con aquellas franjas más necesitados de nuestra población. Sin embargo, todo no ha sido color de rosa.

Tal como lo afirmo en el titulo de mi columna, todos estamos soportando los embates de esta tremenda tempestad que amenaza la vida de miles de compatriotas, su salud, la estabilidad laboral, pero no todos somos pasajeros del mismo barco.

Unos pocos van en modernos y cómodos buques trasatlánticos con las debidas atenciones de primera categoría, estos son la clase dirigente, los banqueros, los empresarios y la elite del estado; otros, en mayor número van en naves  modestas e incomodas debido al sobre cupo de pasajeros en donde la cobija no alcanza para tantos viajeros  y la mayoría es  gente pobre, sin empleo, rebuscadores, vendedores ambulantes, obreros rasos, jornaleros  que van hacinados en barcazas de poco calado expuestos a que esas frágiles chalupas puedan naufragar  al embate de la cruda y  terrible tempestad que nos azota.

Si miramos detenidamente las porciones en que está categorizada nuestra población, de forma absurda y discriminatoria la han separado, en lo que las oficinas de planeación han denominado estratos, allí el apoyo igualmente se diferencia pues se lleva a cabo teniendo en cuenta esa odiosa división.

A los estratos 1.2 y 3, los más vulnerables, se les atiende con mercados y con un poco de dinero que no satisface sus mínimos vitales como, por ejemplo, el pan nuestro de cada día y la asistencia en salud. Para los siguientes estratos, 4 y 5 se les garantiza la devolución del IVA calculado sobre un aproximado de $70.000 mensuales, además el pago de una suma equivalente a $160.000 mensuales destinado al programa Familias en Acción, algo así como $360.000  para el programa  Jóvenes en Acción y aproximadamente $120.000 a los adultos mayores, dinero que dispone el gobierno con la mejor intención, loable desde todo punto de vista que los beneficiarios reciben con gratitud,  pero dentro de esa fracción de habitantes subsiste la preocupación de  estabilidad laboral, la educación de sus hijos, el pago de los arriendos,  servicios públicos y del mercado, entre otros gastos necesarios en su diario vivir. Pero existen otros pasajeros que van en barcos de papel, sin timonel, estos viandantes son los estudiantes de zonas y barrios marginados, urbanos y rurales, y de profesores de colegios ofíciales y escuelas públicas que por absoluta carencia de equipos y de servicio de internet hoy no están recibiendo el apoyo oficial y continúan sin recibir sus clases virtuales y siguen siendo marginados sin la atención debida en salud, en educación, vean no más lo que sucede por el contagio de Covid–19 en el Amazonas, en el Archipiélago de San Andrés y Providencia y en regiones marginadas de los antiguos territorios nacionales.  

Por fortuna el Gobierno Nacional a través del ministerio de las TIC adelanta un proyecto en educación media y superior mediante licitaciones para “cerrar la brecha” digital con el que conectarán 90.000 hogares en estratos 1 y 2 con tarifa social con una inversión de $130.000 millones de pesos, y de forma gratuita a 10.000 establecimientos públicos en zonas rurales por $2 billones de pesos. Nuestros congresistas, en equipo con el Señor gobernador Luis Enrique Dussán deben aprovechar esta oportunidad para el Huila.