domingo, 23 de septiembre de 2018
Economía/ Creado el: 2018-04-29 10:05 - Última actualización: 2018-04-29 10:08

Un agro descafeinado

Los vientos en contra para la actividad cafetera se han intensificado y se siguen consolidando como el principal riesgo bajista para el sector agropecuario en 2018. Sin embargo, las perspectivas de la actividad de otros productos agrícolas, así como las del sector pecuario, siguen siendo favorables.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 29 de 2018

Redacción Diario del Huila, Economía
Por Lucía Sánchez

“Revisamos a la baja nuestra proyección de PIB agropecuario para 2018 y ahora esperamos un crecimiento de 0.6%, inferior al pronóstico preliminar de 1.1%.” Así lo indicó el más reciente informe trimestral (1T2018) agropecuario, elaborado por el equipo de Investigaciones Económicas del Banco Agrario de Colombia.

Vientos en contra para la actividad cafetera

La Federación Nacional de Cafeteros (FNC), a través de un comunicado a la opinión pública, expresó recientemente su preocupación ante los crecientes riesgos, por el lado de los ingresos, que afronta el sector para este año, e hizo un llamado al Gobierno para que diversifique los mecanismos de ayuda, además de las facilidades de crédito.

En el comunicado, la FNC señaló que, además de la continua caída que viene presentando la producción cafetera en lo que va corrido de 2018, el precio internacional de referencia para el café suave en los mercados internacionales sigue descendiendo y afectando a la baja el precio interno.

Adicionalmente, la revaluación del tipo de cambio está siendo más fuerte que la prevista, y es un factor que también está erosionando los ingresos por exportación del sector.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, el aérea de Investigaciones Económicas del Banco Agrario de Colombia (BAC) indica en su estudio “revisamos a la baja nuestro pronóstico de crecimiento de PIB agropecuario para 2018 y ahora esperamos una expansión de 0.6%, inferior al 1.1% que estimábamos preliminarmente”.

 “Gran parte de este ajuste en nuestra expectativa se explica por las dificultades manifiestas que está afrontando el sector cafetero este año por culpa de unos menores ingresos, el riesgo climático de la materialización de un fenómeno de La Niña impone también un sesgo a la baja sobre las perspectivas de corto plazo en el sector cafetero, y es por esto que estimamos que la producción de café este año sea de 13.5 millones de sacos, lo que se traduce en una caída de 5.1% frente a la producción de 2017”, precisa el informe.

No obstante, exceptuando café, el panorama para el resto de actividades del sector agropecuario no luce tan “descafeinado”, y en el agregado podría registrar un crecimiento de 2.4% para este año.

Asimismo, en la investigación del (BAC) se precisa, el PIB de otros cultivos agrícolas (diferentes a café) registraría una expansión de 1.6%, inferior al 8.1% de 2017. “Sin embargo, es importante señalar que: esta menor tasa de crecimiento es el resultado de un efecto de base de comparación, que se explica en su totalidad por la normalización de la oferta agrícola que tuvo lugar en 2017; y, en cualquier caso, refleja una expectativa de mayor producción para este año”.

Cultivos transitorios

El aumento del área sembrada de los últimos años, especialmente de cultivos transitorios diferentes al arroz, como el de otros cereales, las hortalizas, legumbres y tubérculos, seguirá manteniendo una dinámica favorable en la expansión del sector en 2018, a lo que se suman algunos cultivos permanentes como el de árboles frutales y el cacao. Para el PIB pecuario pronosticamos una tasa de crecimiento de 3.4%, la más elevada dentro de todo el PIB agropecuario, señala el informe del (BAC).

La reducción de los costos agroindustriales, el mayor poder adquisitivo de los hogares que ha favorecido la demanda de bienes no durables en la economía, y la disipación gradual de varios riesgos que afectaron la producción en años previos, permiten forjar expectativas favorables en torno a la dinámica de crecimiento de la actividad pecuaria este año.

Por último, “estimamos que el PIB de silvicultura anote un crecimiento de 1.5%, recuperándose de esta forma de la fuerte contracción registrada el año pasado”.

Producción

La dinámica de producción de la actividad pecuaria se habría acelerado en primer trimestre de 2018 (1T18) según la información disponible de enero y febrero.

En efecto, la dinámica de la producción de carne de res habría registrado un crecimiento de 1.8%2, contrastando con las reducciones promedio de 1.6% observadas durante el segundo semestre de 2017.

El sacrificio de ganado porcino se sigue acelerando y la información preliminar de 1T18 apunta a una aceleración en su dinámica de crecimiento hasta tasas del orden de 10.5%, desde el 4% registrado durante la segunda mitad de 2017.

El ritmo de la producción de carne de pollo volvió a deteriorarse en 1T18 y habría anotado una caída de 2.7%, siendo de esta forma la primera caída registrada desde mediados de 2016.

Por su parte, según las cifras de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), la producción trimestral de café en 1T18 fue de 1.1 millones de sacos, inferior en 200 mil a la de 4T17. Frente a lo observado en 1T17, el dato actual representa una contracción de 5.5% que, también ratificando nuestras expectativas, evidencia el pobre desempeño de la actividad cafetera en lo corrido del año.

Esta tendencia podría continuar en los próximos meses, especialmente porque la nubosidad ha aumentado de manera importante en los últimos meses y es de esperar que dicho factor climático afecte la floración de los cafetales.

Por otra parte, la producción de insumos agroindustriales, según nuestro índice de actividad sectorial agroindustrial, mostró un decrecimiento de 0.8% en su media móvil de 12 meses a corte de enero, moderando de esta forma el ritmo de caídas de 1.3% observado al corte de nuestro último informe enero 22 de 2018.

Este comportamiento estuvo en línea con la moderada recuperación en toda la cadena industrial de la economía con la información preliminar de 1T18, con un crecimiento de 0.2% que, si bien sigue siendo muy pobre, mejora la contracción de 0.3% observada en 4T17.

“Creemos que para 2018 el crecimiento de la actividad agroindustrial podría debilitarse en la medida que la dinámica de la demanda interna de la economía permanezca por debajo de su potencial, y que la tasa de cambio se siga apreciando a ritmos superiores a los previstos inicialmente, algo que favorecería las importaciones de bienes intermedios agroindustriales e iría en contravía de la producción local”.

Precios y costos

La dinámica inflacionaria de los costos agropecuarios, medida a través del IPP agropecuario, se aceleró levemente en 1T18 hasta 1.3%, desde los ritmos de 0.9% registrados al cierre de 4T17.

No obstante, sus ritmos actuales continúan siendo sustancialmente inferiores a los niveles vistos en años previos, algo que se encuentra en línea con los niveles de abastecimiento nacional de alimentos, los cuales se encuentran máximos históricos.

“Esperamos que la dinámica de los costos al productor en el sector agropecuario continúe siendo baja, pues las holgadas condiciones de la oferta agrícola nacional (diferente a café), y la llegada prevista de temporada de lluvias en los próximos meses, mantendrán presionada a la baja la dinámica de estos precios intermedios agropecuarios”.

Comercio exterior

Según el índice de precios de la agricultura calculado por Bloomberg, en el último trimestre a corte de marzo los precios agrícolas en los mercados internacionales registraron una importante caída del orden de 4.5%, algo que también se observó en el índice CRB de alimentos.

Las expectativas del mercado, en el balance, siguen incorporando precios altos para 2018, según lo muestran los precios de los contratos a futuro para finales de este año.

Por su parte, en el caso del precio del café suave colombiano en los mercados internacionales, durante el último trimestre se observó, una vez más, una fuerte caída del orden de 6.8% hasta niveles de 123 centavos de dólar la libra, muy por debajo del promedio de 139 centavos de dólar de todo 2017.

Las exportaciones de café muestran un crecimiento de 1.8% en el acumulado 12 meses, el más bajo de los últimos 14 meses, muy en línea con la fuerte tendencia bajista que han registrado los precios del grano en el último año.

El resto de las ventas externas agrícolas (sin café) alcanzaron un ritmo de expansión de 8.8% en enero, el cual sigue siendo uno de los ritmos de expansión más elevados de, por lo menos, los últimos 5 años.

Las exportaciones de flores muestran incrementos de 8.2% en el acumulado del último año móvil, mientras que las de banano crecen a una tasa de 1.4%.

Por su parte, la dinámica de los ingresos en pesos de las exportaciones del agro muestra crecimiento del 4.1% en su medida tendencial de 6 meses, un ritmo de expansión notoriamente inferior al observado entre 2016 y 2017, y que ratifica las limitaciones actuales de los ingresos y la rentabilidad de sectores exportadores tradicionales como el cafetero.

De otro lado, las importaciones de bienes intermedios y de capital del sector mostraron durante el último trimestre una importante aceleración en su dinámica de crecimiento, favorecidas en gran medida por la revaluación del peso-dólar.

El repunte de las compras externas del sector agrícola sigue teniendo un efecto colateral negativo sobre la producción local de dichos bienes, pues en la medida que la revaluación del dólar siga haciendo relativamente más baratos los insumos agrícolas externos, la producción local de dichos insumos seguirá viéndose limitada.

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