sábado, 17 de noviembre de 2018
Economía/ Creado el: 2018-02-11 09:59 - Última actualización: 2018-02-11 10:03

Una sutil idea de negocio inspirada en la pastelería

La pastelería rodea la vida de Daniel García Castrillón, un neivano que hizo del arte culinario su fuente de creación para Sutil Pastelería, emprendimiento protagonista de esta cuarta entrega de Huila Emprendedor.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 11 de 2018

Todos los días, Daniel García Castrillón llega a su negocio del barrio Calixto de Neiva para comenzar su jornada de pastelero. Desde las cuatro de la mañana hasta las nueve de la noche, este visionario del arte culinario da rienda suelta a todo un universo de panes, galletas, pasteles, cupcakes y brownies, gracias a Sutil Pastelería, su emprendimiento. En el lugar, Daniel lleva a cabo cada una de sus recetas y también controla, en pequeños talonarios de facturas, los más de 500 productos de pastelería diarios que llegan hasta restaurantes, cafeterías y hoteles de la capital del Huila.

“Sutil Pastelería comenzó hace dos años en la casa de mi abuelita. Nació debido a que unos amigos sabían que yo era cocinero y que sabía de pastelería. Me buscaron porque tenían un proyecto con unos estándares diferentes y sabían que quizás se los podía desarrollar. De ahí nació la idea”, expresa Daniel.

El inicio de su emprendimiento lo lideró solo. Daniel compraba los ingredientes, hacía las recetas, “llevaba, traía, subía, bajaba”, dice entre risas. “Empecé con muy poco presupuesto, para ese entonces trabajaba y acababa de tener a mi hijo, así que logré conseguir algunas cosas para hacer la pastelería y empezando en la casa de mi abuela, logramos desarrollar algunas recetas muy sencillas”, agrega. De ahí en adelante el fortalecimiento de su negocio se fue dando de manera paulatina. Hoy, Sutil Pastelería ha generado cinco empleos directos dentro y fuera del negocio, alrededor de funciones como aseo, producción y transporte.

Un itinerario gastronómico por fuera de Colombia

La gastronomía siempre fue el eje en la vida de Daniel, por eso, una vez culminados sus estudios de secundaria en Neiva, partió para Bogotá a la academia Verde Oliva para empezar a construir los cimientos de su proyecto de vida alrededor de la cocina como profesión. Sus inicios se dieron con lo que se conoce como cocina caliente o tradicional, sin embargo, su buen desempeño en pastelería y panadería, lo llevaron a explorarla de una manera más profunda. “Recuerdo que la profesora nos decía mucho que un cocinero no podía ser un pastelero pero un pastelero sí podía ser un cocinero. Entonces no me quise quedar solo con ese tema, así que me inquieté mucho por esto para no quedarme estancado y crecer profesionalmente”, menciona.

Su gusto por la gastronomía no se detenía y sus ansias por aprender tampoco. Dos años después de comenzar sus estudios en la capital del país, Daniel obtuvo una beca para cursar una especialización en cocina tradicional mexicana en México D.F. Luego de esto, regresó a Colombia, culminó lo iniciado en Verde Oliva y obtuvo una nueva beca que fue la puerta de entrada a la Escuela Sant Pol de Mar en Barcelona, y posteriormente a la Universidad de Gerona en esa misma ciudad, donde estudió Cocina e Innovación.



Emprender con un toque elegante, sencillo y sutil

Para Daniel, que el público recuerde los productos que consume se convierte en un objetivo a la hora de emprender, por eso, pensó que llamar Sutil a su pastelería se lo permitiría. “Quería algo que causara recordación en las personas, que fuera fácil de recordar, pero también algo que tuviera que ver con lo que quería lograr, y sutil me parece que es algo elegante y sencillo y esto es lo que hacemos”, menciona.

Sutil Pastelería cuenta con la especialidad de los panes, producto que más alcance ha tenido en la ciudad. Sin embargo, también abarca otras opciones como bollería, galletas, cupcakes, chocolatería y por supuesto panadería y pastelería, que hacen de esta sutil iniciativa empresarial, un abanico de alternativas para los amantes de esta rama culinaria.

Y al igual que su nombre, cada receta es una delicada mezcla que conserva la calidad y el buen cuidado de sus ingredientes. Por eso, Daniel hace énfasis en un pan sin químicos, pues cuida la salud de los consumidores y conserva su esencia en sí misma.

“Lo mejor de ser emprendedor creo que es todo. Aprendes de cada tropiezo, de cada día experimentando, de cada cosa que te enseñan tus empleados y de cada esfuerzo realizado. En mi aprendizaje personal, el hecho de emprender solo, me enseñó mucho. Me tocaba hacer labores de mensajero, vendedor, el que visitaba, entre otras cosas. Así, aprendes a valorar el trabajo de las personas que vas a tener en una empresa grande, luego vas entendiendo cuánto tiempo ocupa una persona para hacer su trabajo y logras conocerlas bien a cada una de ellas, cuándo hacen bien su trabajo y cuándo no. Así que todo esto ha sido supremamente enriquecedor para mí”, expresa Daniel.

Un programa guía en el camino del emprendimiento

Daniel García hace parte del grupo de emprendedores que conforman Empréndelo, un importante programa ejecutado por la Cámara de Comercio de Neiva en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo y Confecámaras. Allí, más de treinta emprendedores refuerzan sus conocimientos en el campo empresarial para que sean aplicados en sus propias ideas de negocio.

“El apoyo de la Cámara de Comercio de Neiva ha sido excelente, me ha ido muy bien y me ha retribuido en muchos temas sobre todo de la parte financiera y contable, de lo cual no tenía mucho conocimiento y que sin lugar a dudas le ha permitido crecer a mi empresa. Yo soy productor y cocinero, y gracias al programa tengo más conocimientos en torno a los temas administrativos y de marketing que poco conocía y que me han servido bastante”, indicó Daniel.

Gracias a los canales de difusión, Daniel se enteró de la convocatoria, hizo su inscripción respectiva y logró ser parte de los primeros grupos de emprendedores seleccionados y hoy, del grupo final de la segunda fase que se capacita en formación empresarial. “En estos momentos contamos con el apoyo de un tutor que nos ha brindado una información increíble. Es importante que nos enseñen a guiar nuestra empresa de ese modo y poder en realidad tener ganancias, no quedarnos ahí o crecer por crecer, sino tener ganancias reales”, señaló.

Las iniciativas empresariales en el Huila continúan proyectándose de la mano de importantes entidades en el departamento, y programas que le abran un camino más próspero a cada uno de ellos.

Sutil piensa en grande y ya se proyecta como una pastelería por todo lo alto, que conjugue la buena gastronomía en un ambiente que le brinde a los clientes, además, bienestar en todo su esplendor. “Queremos abrir un punto de venta y ampliar el obrador que tenemos ahora y situarlo en otro punto. También nos estamos proyectando en salir del departamento a zonas como Caquetá y Tolima, específicamente Florencia e Ibagué”. Sin duda, el compromiso y las ganas de seguir creciendo, posicionan a Sutil Pastelería como un emprendimiento en el radar de las mejores pastelerías del departamento y la región.

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