DIARIO DEL HUILA, ANÁLISIS

Por: Rolando Monje Gómez

El precio es la principal razón por la que los consumidores compran contrabando. Durante 2020 el consumo de cigarrillos ilegales en el país aumentó cuatro puntos porcentuales en comparación con lo registrado en 2019, llegando a un nivel de 34%. El promedio el consumo de cigarrillos ilegales sobrepasó la mitad del mercado con un registro del 67%.

Uno de cada tres cigarrillos que se consumen hoy en Colombia es de contrabando, mientras que en 2016 el cálculo era que de cada 10 cigarrillos, uno lo era, según las conclusiones del informe del estudio Finanzas Territoriales y Contrabando: el caso de los cigarrillos en Colombia, realizado por Fedesarrollo.

De acuerdo al informe, en algunas zonas del país se consume más cigarrillo de contrabando que legal, y esta tendencia podría ser nacional, fenómeno que tiene una incidencia directa en varios departamentos del país pues este delito se constituye en problema para las rentas departamentales y para el aumento de la corrupción, el financiamiento de bandas criminales y la delincuencia común.

El estudio agrega que el 84% de los fumadores adultos adquiere marcas ilegales porque son más baratas. La diferencia entre los precios de las marcas ilegales frente a las legales es hasta un 43% por debajo, lo que las hace más atractivas para el consumidor. Hoy, una cajetilla legal de cigarrillos tiene un precio promedio de $6.483 pesos, mientras una ilegal sólo llega a $3.740.

La principal dificultad que tiene la industria legal de cigarrillos en Colombia es competir con los productos ilegales de contrabando que, al no pagar impuestos, son una opción más accesible en precio para los consumidores, concluye.

Por contrabando de cigarrillo, según cálculos, entre 2017 y 2020 los departamentos de Colombia dejaron de percibir este valor por la venta ilegal de este producto. De haberse recaudado, habría recursos para reducir el endeudamiento del país y financiar las políticas de inversión social.

Los departamentos de la Costa Caribe son los que generan mayor preocupación, ya que el promedio el consumo de cigarrillos ilegales sobrepasó la mitad del mercado con un registro del 67%, 14 puntos porcentuales más que en 2019 y más de 30% por encima de la media del país.

En Córdoba el consumo de cigarrillos ilegales alcanzó el 61% del mercado, en La Guajira casi el 100% de los cigarrillos es de contrabando. Su consumo en 2020 se ubicó en 97%, después de que en 2019 era del 89%.

Otro ejemplo preocupante que señala el estudio son los departamentos de Norte de Santander, Santander y Arauca. El consumo de cigarrillos ilegales se registró en 49%, 15 puntos por encima del crecimiento anual porcentual.

Antioquia también prende las alarmas, pues el consumo de cigarrillos ilegales alcanzó el 45% del mercado, 12 p.p. más que en 2019 y 11 por encima del crecimiento porcentual anual. Por otro lado, llama la atención Valle del Cauca debido a que por su peso en el consumo de cigarrillos puede impactar el indicador de ilegalidad, con un crecimiento de 5 p.p. del 13% al 18% en 2020.

Precio vs impuestos

De acuerdo con el estudio ‘Incidencia de Cigarrillos Ilegales en Colombia’ adelantado recientemente por la Federación Nacional de Departamentos (FND), realizado por Invamer, el 84% de los fumadores adultos adquiere marcas ilegales porque son más baratas.

A pesar de los esfuerzos por combatir la ilegalidad a través de la reforma a los impuestos y campañas enfocadas a destacar los beneficios que los mismos conllevan a la salud, recreación y deporte, aún no se presenta una intención fuerte de pagar más por una cajetilla legal, ya que el precio juega un papel predominante en la decisión de compra para los fumadores, según el estudio de Invamer.

Por su parte, el estudio realizado por Fedesarrollo demostró que un aumento en los impuestos en los cigarrillos podría generar mayor contrabando del producto. El aumento al impuesto al consumo de cigarrillo por efecto de la reforma tributaria de 2016 (Ley 1819) fue una de las principales razones para el incremento del consumo de cigarrillos de contrabando, que pasó del 13% en 2016 al 34% en 2020, alcanzando máximos históricos este último año, siendo la cifra más alta desde 2011.

Según cifras de Euromonitor (2020), citadas por Fedesarrollo en su estudio, con la entrada en vigor de la Ley 1819 de 2016 y el incremento de la tarifa del impuesto, las ventas de producto legal cayeron 6,1% entre 2016 y 2017 y 20,4% entre 2017 y 2018, siendo esta la reducción más significativa observada en los últimos 15 años.

En contraste, la cantidad de personas adultas fumadoras de cigarrillos ilícitos creció, pasando en porcentaje de individuos de un 9% en 2016 a un 18% en 2018 y a un 22% en 2019 y un 25% en 2020, según el estudio ‘Incidencia de Cigarrillos Ilegales en Colombia’ de la Federación Nacional de Departamentos (FND), realizado por Invamer.

De acuerdo con la investigación, Chocó, Boyacá y Córdoba, son los departamentos con mayor dependencia de los impuestos al ocio, entre estos el cigarrillo.

Por su parte Nariño, los departamentos del Eje cafetero, Tolima, Huila y Chocó, son las entidades territoriales en donde el recaudo por impuestos al cigarrillo tiene la mayor participación en sus ingresos corrientes, es decir, dependen en mayor medida de este ingreso. Por lo tanto, son los departamentos más vulnerables por la pérdida de recaudo derivada del contrabando.

Según este estudio de Invamer y la FND, los departamentos en los cuales se presentó un incremento en el consumo de cigarrillos ilegales durante 2020 fueron Sucre, Córdoba, Atlántico, La Guajira, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Quindío, Caldas, Putumayo, Risaralda, Antioquia, Cundinamarca, Tolima, Huila, Meta, Caquetá, Guaviare y Santander.

Aumento del consumo

El incremento en la proporción de consumo de cigarrillos de contrabando se acentuó con los años, afectando a la gama de precios baja consumida por estratos bajos, según mostró el resultado de la evaluación de Fedesarrollo.

Esto es que no solo aumenta el consumo, sino que también lo hace cada vez más rápido, ocasionando un doble problema, tanto para la salud del consumidor como para la financiación del Sistema. Así, este aumento fue de 6% en 2017 y 2018, mientras que en los dos años siguientes la proporción fue de 8%. Lo anterior implica que el impuesto sostenido a los cigarrillos legales convierte a los cigarrillos ilegales en un sustituto cada vez más atractivo.

Resalta Fedesarrollo en su estudio, por otra parte, el caso de la diferencia de precios con Ecuador, lo que ha hecho que llevar cigarrillos legales e ilegales de Colombia a este país sea una actividad muy lucrativa. Así nuestro país no sólo se ha convertido en un receptor de cigarrillos de contrabando, sino también en un corredor de este tipo de mercancía ilegal.

Entre los años 2015 y 2016, el gobierno ecuatoriano incrementó en un 73% la tarifa del Impuesto a Consumos Especiales (ICE) y como consecuencia de este incremento en la tarifa, el contrabando de cigarrillos pasó de representar un 5,4% del mercado en 2015 a un 72,4% en el 2019. En apenas cuatro años el contrabando de cigarrillos incrementó más del 50%.

Para Fedesarrollo, algunos funcionarios departamentales consideran en que el incremento de la ilegalidad se debe a una mayor brecha de precios entre los cigarrillos legales y de contrabando por la mayor carga tributaria y por esta razón sería contradictorio un nuevo incremento a los impuestos al cigarrillo.

De suceder esto, es muy posible que aumente la actividad ilegal en los territorios y se fortalezcan los grupos criminales dedicados a esta actividad y a otros delitos directamente relacionados.

Mientras la economía colombiana se contrajo 6,8% en 2020, la caída más grande desde 1975 (Dane) a causa de la desaceleración de la industria legal del país, las mafias criminales dedicadas al contrabando de cigarrillos mantuvieron su productividad en niveles de un 34%, es decir la cuarta parte del mercado nacional de cigarrillos es ilegal.

A diciembre del 2020, la Polfa registró un aumento de las aprehensiones de cigarrillos ilegales en un 93% con respecto a 2018. Para el año 2020 las direcciones seccionales con mayores aprehensiones según la Polfa fueron las de Bogotá, Cartagena, Urabá, Maicao y Cali.

Las marcas de cigarrillos de contrabando, que evaden impuestos e incumplen todo tipo de regulación, han sido las grandes ganadoras en medio del aislamiento preventivo obligatorio y el esfuerzo del Estado por combatir la pandemia del Covid-19, con niveles de ganancia superior al proporcionado por el narcotráfico.

Las pérdidas de empleo formal que deja el contrabando se agregan a las pérdidas de trabajo ocasionadas por el Covid-19.

Los cigarrillos ilícitos también atraen consumidores de bajo estrato que por la diferencia de precio del cigarrillo ilícito terminan fumando más y además están desinformados de los riesgos.

Este año, se invertirán más de 16 mil millones de pesos en la lucha contra el contrabando, por medio del programa que lidera la FND y los departamentos. Además, se espera fortalecer el control y la fiscalización por medio del aumento en visitas a establecimientos (75% más que en 2020) y aumento en aprehensiones en operativos individuales y de impacto, junto a la Polfa, la Dian y otros actores clave como la Ditra, la Sijin, entre otros.

Uno de cada tres cigarrillos que se consume es de contrabando

Las autoridades adelantan operativos para frenar el flagelo del contrabando que afecta directamente las finanzas de los departamentos.