Ya son 17 meses de pandemia en Colombia, actualmente en un tercer pico de infección y mortalidad más largo de lo esperado y con víctimas entre 30 y 60 años, muchas sin comorbilidades ni factores de riesgo. A pesar de todas las falencias el estado ha hecho un gran esfuerzo para la disposición de vacunas, con el problema que muchas personas no quieren la vacuna; algunas encuestas han revelado que más del 30% de la población rechaza la vacunación. Cifras preocupantes si se pretende lograr inmunidad de rebaño y la reactivación económica del país.

¿Qué hacer como sociedad y estado?: Actualmente se está debatiendo definir la obligatoriedad de la vacuna, personalmente me parece una medida coercitiva y represiva; en medio de tanta desinformación y temor es la peor solución.

Debe continuarse el proceso educativo en las comunidades brindando información adecuada, veraz, crear estímulos para las personas que se vacunen y exigir el pasaporte sanitario para muchas actividades sociales, como ingreso a conciertos, centros comerciales, viajes,  espectáculos deportivos, admisiones a la universidad, colegios y para trabajos con las entidades públicas.

La mejor forma es generar conciencia de la importancia de la vacunación no solo como responsabilidad personal sino como responsabilidad con la comunidad.

En un estudio del año 2014 liderado por Cochrane acerca de la importancia de las intervenciones comunitarias y educar acerca de la vacunación en la primera infancia, demostró que lograron influenciar de forma positiva a los padres y la comunidad en la decisión de vacunar a sus hijos como forme de prevención de las enfermedades; aun hoy hay comunidades que debaten las vacunas en los niños después de muchos años de instauradas y probada, es esperable el gran temor y desinformación acerca de la vacuna contra el Covid 19.

El compromiso en el proceso de vacunación es bilateral, principalmente del estado en disponer las vacunas, generar procesos de educación y estímulos para aumentar la cobertura antes de iniciar métodos coercitivos o represivos, y también es una responsabilidad nuestra, como comunidad y país que espera salir pronto, reactivar la economía y perder la menor cantidad de personas.

P.D: el gremio sanitario está agotado, sobrecargado de trabajo; sin  responsabilidad, autocuidado y vacunación, la atención de salud estará en una crisis mayor.

Si no se vacuna por Ud., vacúnese por nosotros los del gremio de la salud que aún seguimos en primera línea