Por: Samuel Gutiérrez 

Desde hace días la concejal de Neiva Victoria Castro viene denunciando en sus redes sociales lo que al parecer será la adjudicación de seis licencias mineras que van a afectar gravemente al Río Fortalecillas. Como “llanera solitaria” viene alzando su voz en contra de ello, ningún miembro más de la corporación lo ha hecho hasta el momento.

Muy grave y desastroso para el corregimiento de Fortalecillas y la ciudad de Neiva en general, serían los resultados a raíz de una posible explotación minera de este Río. En manos de la Agencia Nacional de Minería están las solicitudes desde los años 2013, 2014 y 2017, bajo los expedientes SHM-08181, SBL-09152, PII-08121, OG4-08121, SKN-11191 Y SKN-11281. Tienen pensado extraer: arenas, gravas, minerales de oro, minerales de platino, paladio, plata, plomo, cobre, entre otros.

La ciudad entera no lo puede permitir, el daño ambiental sería gravísimo, los habitantes del corregimiento sufrirían por décadas los daños causados, van a secar el Rio Fortalecillas como en muchas otras partes del país y el mundo ha sucedido por culpa de la atroz minería, harían desaparecer este importante afluente de la ciudad. Si bien históricamente han existido problemas en el Rio por la captación ilegal de agua, nada comparable con esto que muy seguramente lo contaminaría por completo, causando daños a los cultivos que se benefician del preciado líquido y a toda la comunidad. Si en la actualidad el Rio está agonizando, el otorgamiento de estas licencias mineras seria matarlo y enterrarlo de manera definitiva.

Toda la sociedad neivana, los líderes ambientales, la academia, jóvenes y políticos del departamento deben manifestar su rechazo ante esta situación, no pueden dejar sola a la concejal Castro que valientemente ha salido a pegar el grito en el cielo iniciando a reunirse con los líderes del corregimiento para darles su apoyo, buscando mecanismos judiciales para impedir la concesión de estas seis licencias mineras. Y si es de actuar debe ser ahora, después de otorgadas difícilmente se podría hacer algo. Si bien hay beneficios económicos cuando se trata de temas mineros, hay algo mucho más importante y es el agua, de nada serviría estar contando millones por parte del municipio por el cobro de impuestos a raíz de estas explotaciones si se está acabando con el futuro de los neivanos, si se está masacrando el corazón de Fortalecillas ¿Para qué millones si en el futuro no podremos tener agua?

Ojalá esto no ocurra, sería increíble que ante los ojos de todos vayan a secar al Rio Fortalecillas y no hagamos nada, sería algo que las futuras generaciones no nos perdonarían, que ante esta situación que exige compromiso con el medio ambiente, compromiso con Neiva y empatía con el corregimiento, no se tomen las acciones que sean necesarias para evitar lo que sería una hecatombe. Los intereses económicos de unos pocos no pueden comprometer negativamente el bienestar de la mayoría, el derecho a la vida y al acceso al agua está por encima de cualquier otra cosa.

La protección del Rio es una imperiosa necesidad, un deber de todos como sociedad y casi que una exigencia para quienes hoy dirigen los destinos del departamento del Huila y la ciudad de Neiva. Estaremos atentos a observar quienes de verdad les duele e interesa lo que pueda pasar con esta difícil situación, los habitantes de Fortalecillas están preocupados y esperan de sus líderes acciones contundentes en favor de la comunidad, por ahora solo la concejal Victoria Castro ha salido al ruedo en defensa del afluente expresando de manera enfática su rechazo ante estas licencias mineras, esperemos no la dejen sola, esperemos no dejen morir al Rio Fortalecillas.