martes, 12 de noviembre de 2019
Enfoque/ Creado el: 2019-08-14 11:04 - Última actualización: 2019-08-14 11:05

Verdades y mentiras sobre los zurdos

Muchas personas consideran que la zurdera predispone a morir antes, a sufrir más enfermedades o a ser de carácter introvertido. Pero, ¿tienen estos supuestos alguna base científica?

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 14 de 2019

Por Sergio Parra

Durante siglos, el lado izquierdo ha sido identificado con el infortunio e, incluso, con la maldad. No en vano, sinister (‘siniestro’) es una palabra latina que significa ‘izquierdo’. Sin embargo, el lado contrario, el derecho, era considerado como sinónimo de destreza, virtud y justicia. Horacio exclamaba “Ego laevus!” (¡Qué tonto soy!), que, traducido literalmente, significa ‘¡Qué zurdo soy!’. Los musulmanes, por su parte, usan la mano derecha para comer y la mano izquierda, para lavarse, sobre todo las partes íntimas. Y el modismo tener dos pies izquierdos se usa para señalar que alguien es muy torpe, sobre todo bailando.

Pese a que estas manifestaciones son meramente culturales, el 90 % de las personas prefiere usar la mano derecha, una proporción que ha permanecido relativamente estable a lo largo de la historia. Por ello, la zurdera ha sido objeto de innumerables mitos que a menudo han servido para repudiarla aún más.

Mitos

Entre los más arraigados, están los siguientes: La lateralidad se refleja en el hecho de que una de las dos partes simétricas de nuestro cuerpo predomina sobre la otra a la hora de llevar a cabo la mayoría de las actividades: los zurdos tienen lateralidad izquierda; los diestros, derecha.

Todavía no existe unanimidad sobre el origen de esta tendencia. Podría ser una condición genética –heredada– o congénita –por ejemplo, consecuencia de la exposición a niveles elevados de testosterona en el vientre materno–. Sea como fuere, tras analizar todos los estudios sobre este tema, Phil Bryden –figura fundamental en la investigación de la lateralización del cerebro o división del trabajo entre los dos hemisferios y Chris McManus –profesor de Psicología en el University College de Londres– hallaron una correlación estadística significativa: de los 70.000 niños estudiados, los que tenían a ambos progenitores diestros mostraban un 9,5 % de probabilidad de ser zurdos; si un padre era zurdo y el otro diestro, la probabilidad ascendía al 19,5 %; y si en la pareja ambos usaban la mano izquierda, la probabilidad alcanzaba el 26,1 %. Con todo, de ello no se desprende necesariamente que estemos ante un fenómeno genético, porque las familias también pueden inculcar la zurdera culturalmente.

Recién nacidos son ambidiestros

Por lo general se acepta que los recién nacidos son ambidiestros hasta los dieciocho meses y los dos años, que es donde se establece una tendencia de por vida. No obstante, algunos estudios han detectado lateralidad en fetos, como el publicado por Peter G. Hepper, un especialista en la conducta fetal de la Queen’s University de Belfast (Irlanda del Norte). Tras analizar más de mil fetos mediante ultrasonidos, Hepper sugiere que la preferencia de la mano se produce cuando el feto tiene diez semanas: el 90 % de ellos se chupaba más el pulgar derecho.

Diez años después pudieron confirmar que todos los que se habían chupado este pulgar en el vientre materno eran diestros; y que el 67 % de los que se succionaron el izquierdo eran zurdos.

La neurociencia ha considerado tradicionalmente que el hemisferio derecho del cerebro es donde reside la creatividad; y como este lado controla la mano izquierda, se ha sostenido que los zurdos son más creativos. Para reforzar esta idea se han elaborado listas de artistas que han tenido esta tendencia natural, y en las que aparecen desde Leonardo da Vinci a Paul McCartney.

Zurdos y diestros

Sin embargo, la literatura científica no ha podido demostrar que sean proporcionalmente más creativos, tal y como explica el psicólogo Chris McManus en su libro Mano derecha, mano izquierda. Además, la idea de que la creatividad emana de un hemisferio cerebral y la lógica del otro es también endeble a la luz de la neurociencia moderna; si bien cada uno de ellos puede ser fuerte en algunos aspectos cognitivos, estos no pueden categorizarse sencillamente de lógicoracional y de creativo, sino que comparten características de ambos. Tampoco hay personas que posean un hemisferio más dominante que el otro, como reveló un trabajo publicado en 2013 por Jared Nielsen, de la Universidad de Utah (EE. UU.). Se dice que los zurdos tienden a concentrarse en el propio mundo interior, pero no hay estudios que correlacionen personalidad y lateralidad.

En un trabajo de 2013 realizado por Gina Grimshaw y Marc Wilson, de la Universidad de Wellington (Nueva Zelanda), para el que encuestaron a 662 de sus estudiantes, se midieron cinco rasgos de la personalidad: extraversión, apertura a nuevas experiencias, responsabilidad, amabilidad e inestabilidad emocional. Sin embargo, zurdos y diestros no manifestaron diferencias significativas en ninguno de estos rasgos.

A pesar de que se ha afirmado que asociaciones de superdotados, como la internacional Mensa, cuentan en sus filas con una mayor proporción de zurdos, tampoco se ha demostrado ningún vínculo entre el uso de una u otra mano con un mayor o menor cociente de inteligencia. Ahora bien, según una investigación publicada en el British Journal of Psychology y basada en datos del Estudio Nacional del Desarrollo Infantil en el Reino Unido –llevado a cabo con 11.000 niños de once años, los diestros demostraron ser ligeramente más inteligentes.