viernes, 21 de septiembre de 2018
Contexto/ Creado el: 2018-04-01 12:15 - Última actualización: 2018-04-01 12:18

Viacrucis de los huilenses

A través de las diferentes sesiones de las Tertulias que se han desarrollado en el Botalón, también se han debatido ampliamente algunos temas relacionados con la problemática que aqueja a la sociedad.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 01 de 2018

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Estamos terminando la semana consagrada por la iglesia, donde se ha celebrado el mayor evento religioso de la comunidad católica establecido en el calendario cristiano a nivel mundial. Con el pontificado del Papa, se ha convertido en el acontecimiento que más ha impactado a los 1.200 millones de católicos en el mundo durante los últimos años. Durante todas las intervenciones, los sacerdotes en los eventos religiosos de esta semana que hoy termina, con la resurrección de Jesucristo, los temas de la paz, los fenómenos sociales y económicos, corrupción y el calentamiento global, entre otros, fueron también los ejes centrales en todos los sermones que se generaron en los púlpitos de las iglesias.

A través de las diferentes sesiones de las Tertulias que se han desarrollado en el Botalón, también se han debatido ampliamente algunos temas relacionados con la problemática que aqueja a la sociedad, que va en detrimento de la calidad de vida de sus habitantes y que desde los púlpitos los ministros de Jesucristo en la tierra lo plantearon abiertamente en sus disertaciones. En una entrevista que entregó a otro medio de información, el obispo de Neiva, Froilán Casas Ortiz, expresó “que no se podía seguir hablando de paz, si sigue habiendo corrupción y maldad”. Por tal motivo, destacaremos algunos viacrucis que estamos padeciendo de manera permanente en el departamento. Para los huilenses seguiremos llevando la cruz a cuestas, porque estamos sufriendo el flagelo que padeció Jesucristo rumbo al calvario; hemos estado viviendo desde hace muchos años, una situación caótica, por la existencia de hechos generadores que provocan una desestabilización en el nivel de su bienestar.

Quiero destacar la labor social que desempeñan los trabajadores colombianos, quienes están afrontando un viacrucis por los bajos salarios que perciben. Más del 60% de la población se ven obligados a desarrollar actividades por cuenta propia, porque no encuentran una oportunidad laboral en las organizaciones públicas y privadas y se ven obligados a buscar su sustento familiar, en el desarrollo de actividades económicas a través del rebusque diario. Se estima que más del 80% de las anteriores personas, perciben un ingreso hasta dos salarios mínimos mensuales y solo el 60% obtienen ingresos hasta de uno. Eso los que lo tienen. Los demás se tienen que dedicar al rebusque en el sector informal de la economía y detesto decirlo, en el cometimiento de delitos que transgreden el orden jurídico de la Nación, para asegurar su sobrevivencia.

El sector productivo del departamento ha tenido serias afectaciones durante las épocas de invierno, por el deterioro de las vías. La infraestructura locativa y las pertenencias de muchas familias se han perdido por culpa de los deslizamientos y derrumbes ocasionados por los intensos aguaceros. En la mayoría de los municipios del departamento, los cultivos sufrieron serios daños por este fenómeno climatológico, que hacía décadas no se presentaba en esta región del país, sin que a la fecha se hayan podido recuperar. La poca ayuda oficial que se les ha brindado no ha sido suficiente para su rehabilitación. Los agricultores claman para que les faciliten la maquinaria y la asistencia técnica para tal efecto. La estructura de costos de producción se ha incrementado y ha generado una disminución de las tasas de ganancia a los productores. Los altos costos de los fertilizantes, matamalezas y demás insumos agroquímicos, que, junto con la aplicación de las políticas macroeconómicas incoherentes por parte del gobierno nacional, están creando un panorama desalentador al interior de éstos. Adicionalmente el alza mensual y sucesiva de los precios de los combustibles.

Igualmente atravesar la vía que conduce al sur del departamento y viceversa, se ha convertido en una osada y tortuosa decisión por parte de los conductores, por la alta fragilidad que presenta la zona de Pericongo. Los reiterados derrumbes que se han venido presentando cuando ocurren fuertes lluvias, aumentan el riesgo para que toneladas de rocas caigan sobre esta vía, representando una alta peligrosidad para las personas que la atraviesan por un solo carril. Transitar por las vías urbanas de la ciudad en las horas pico, se ha vuelto una tortura para los neivanos, por diversos factores que se manifiestan en la lentitud de la movilidad automotor. Hoy en día, el aumento del número de vehículos y motos que circulan, que en la mayoría de los casos no respetan las normas contempladas en el Código Nacional de Tránsito, que junto con el crecimiento urbanístico y la incultura ciudadana contribuyen a generar un caos vial, que están haciendo mella en la paciencia de los neivanos. Podemos seguir enumerando otros factores desestabilizadores para la sociedad en general, como la alta inseguridad ciudadana, deficiente prestación de servicios públicos, corrupción administrativa, impunidad judicial, mala calidad de la prestación de los servicios de salud y baja calidad de la educación, entre otros, están generando unos permanentes viacrucis que están permeando la calidad de vida de los huilenses. Por eso es importante hacer estas reflexiones sobre los problemas sociales y económicos que afectan el país en general.

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