DIARIO DEL HUILA, CIUDAD

Por: Hernán Galindo

Fotos: Tatiana Ramírez

La denuncia nacional, según cifras confirmadas, es que en el desarrollo del paro nacional se han presentado más de 90 episodios de violencia contra las mujeres, incluso violencia sexual, en algunos casos perpetrados presuntamente por civiles y en otros casos por miembros de la fuerza pública.

Por eso, Diario del Huila salió a las calles de la ciudad a escucharlas, concluyendo la rabia y dolor por lo sucedido, por lo que manifestaron su voz de inconformidad por el trato que se les ha dado a muchas de ellas.

Respeto para todas

“A la mujer manifestante, a la policía, del Esmad o aquella que no tiene nada que ver con el paro, sino que es una simple ciudadana o civil, no se le toca, no se le maltrata, ni con el pétalo de una rosa, como dicen por ahí”, señaló Clara Murcia, funcionaria de la Alcaldía Municipal.

Dijeron en los testimonios que las partes, el Gobierno y los inconformes sociales, deben tomar distancia de cualquier tipo de agresión física o verbal de la mujer y pidieron denunciar todo caso de violencia que atente contra su integridad.

“Que las diferentes entidades del Estado garanticen y protejan a las mujeres, se investiguen los hechos de violencia, se reactive la economía y se creen oportunidades y condiciones que les permitan vivir dignamente y libres de violencia”, señaló Irma Luna, estudiante de la Universidad Cooperativa.

También pidieron se tenga en cuenta que las malas políticas de los gobiernos han desembocado en justa indignación de las mujeres que han perdido empleos, reciben menores salarios que el de los hombres y por eso han salido a marchar.

“Muchas amigas han salido a manifestar y hacerse sentir en las calles, porque hay desigualdades sociales. Lo malo es que en ocasiones unas se meten a las refriegas y otras, indefensas y sin hacer nada, han sido víctimas de agresiones de la gente y la policía”, señaló.

Mientras, Carla Pérez destacó que la libre movilización de los ciudadanos está bien, pero se afectado de manera significativa la salud, la economía y la calidad de vida de las mujeres, situación que puede profundizar las causas estructurales de la manifestación pacífica.

En su caso particular, ha quedado bloqueada de seguir la vida normal por los continuos taponamientos y desordenes en la vía a Bogotá, pues ella vive en Aipe y labora en Neiva, lo que le significa viajar diariamente.

“Es justo protestar, el problema son los bloqueos, la violencia indiscriminada y el vandalismo que afectan a las mujeres trabajadoras, a las que no pueden desplazarse, salir de la casa, ir a cumplir obligaciones, a las microempresarias”, se quejó.

De otra parte, Antonia Rebolledo, profesional de sicología, aseguró que el paro nacional también es una forma de una unión y movilización de la mujer contra una sociedad que la desamparada, porque están cansadas de múltiples feminicidios, injusticias y casos sin resolver:

“La protesta no es solamente social y económica, sino para exigir soluciones ante la ola de feminicidios, acoso y abusos contra mujeres en espacios privados y públicos. La paradoja es que se han dado violaciones en las mismas protestas de un lado y otro, también sin resolver y encontrar culpables”.

Una persona que conoció un caso de agresión sexual en Neiva contó parte de la historia.

“No se sabe de qué laso estaban los abusadores, porque vestían de civil, lo cierto es que cuando le estaban quitando el pantalón se dieron cuenta de que esra estudiante e hija de un policía. Sí apoyaba totalmente el paro y las manifestaciones, pero no la violencia y el vandalismo”, explicó la mujer que pidió no ser identificada. Ella vende en un puesto estacionario en el Parque Santander.

En las marchas se han mostrado activas sobre las formas de esclavitud a las que han sido sometidas.

Denuncia y respuestas

En ese caso como en otros, las víctimas de violaciones a derechos humanos y sus familiares tienen derecho a que tales violaciones sean conocidas y resueltas por un tribunal competente, de conformidad con el debido proceso y el acceso a la justicia, opinó el abogado César Plazas de la Defensoría del Pueblo.

“Invitamos a las mujeres a que se acerquen y no dejen pasar ninguna situación de violencia física o sexual que ocurra en su contra en el contexto de la protesta social”, puntualizó.

A nivel nacional funciona la Línea 155 para brindar orientación en casos de violencia de género. Es una línea gratuita que funciona las 24 horas en la que se brinda orientación psicosocial y jurídica a las víctimas para su protección.

En el caso de Neiva, no hay una oficina especial dedicada a conocer y a atender agresiones de género durante el paro. Lo que existe es la estrategia ‘Alza tu Voz Primero las Mujeres’, que corresponde a La Secretaría de la Mujer, Infancia y Adolescencia que viene adelantando jornadas de sensibilización sobre la ruta de atención a mujeres víctimas de violencia en la zona urbana y rural del municipio.

“El plan es la lucha contra la discriminación, y plantea actuaciones dirigidas a poner fin a la violencia contra esta población, generando sensibilización, prevención y sanción a sus agresores”, explicó la secretaria Camila Ortega Suárez.

Como conclusión a lo antes dicho, la abogada Diana Ortiz, de la Corporación Anne Frank ha manifestado que es justo se puedan garantizar realmente todas las manifestaciones sociales y políticas, como el derecho a la protesta, y demás derechos en condiciones de paridad y justicia.

“Pero sin la amenaza latente de la violencia de género en toda la sociedad colombiana y del mundo, para que así un día por fin podamos dejar de gritar con el alma que nuestros cuerpos no son botín de guerra, y por el contrario que nuestra existencia sea libre, sana, segura y digna”.

 

Opina la comunidad

Ligia Arévalo, empleada de Bancolombia: “Es inaceptable y reprochable cualquier tipo de violencia contra la mujer, venga de donde venga”, manifestó la secretaria de la Mujer Diana Rodríguez Franco.

Stefanía Montoya, funcionaria de la Terminal de Transporte: “Rechazo enfáticamente la violencia sexual y todo tipo de agresión contra las mujeres en el marco del paro. Exigimos que haya culpables y sean castigados pronto”.

Zulema Sánchez, vendedora de almacén: “No conozco mucho, pero ojalá se aclaré qué ha pasado. Bastante ya violencia y humillaciones debemos soportar las mujeres en la casa y el trabajo”.

Claudia Perafán, contadora: “Las mujeres no podemos ser víctimas de violencia o les sean vulnerados sus derechos en desarrollo de las protestas. Sea civil o policía, no se les toca. No se puede permitir que les hagan daño”.

Destacado 1

La denuncia nacional, según cifras confirmadas, es que en el desarrollo del paro nacional se han presentado más de 90 episodios de violencia contra las mujeres, incluso violencia sexual, en algunos casos perpetrados presuntamente por civiles y otros por miembros de la fuerza pública.