Definitivamente el Covid-19 se está llevando a millares de personas, en Colombia y en el mundo. No se respeta credo, ideología, raza, ni estratos sociales, ni mucho menos que dichas personas contagiadas estén ocupando cargos de liderazgo en las organizaciones públicas y privadas. En el sector empresarial se han presentado en los últimos días, el fallecimiento de algunas líderes que han dejado su huella, en todos nosotros. Tal es el caso ocurrido el pasado viernes 15 de enero en Bucaramanga de la muerte del ilustre dirigente de esta región, Alejandro Galvis Ramírez de 78 años, en la Cínica Foscal de municipio de Floridablanca.

Proviene de una cuna de otro gran visionario Santandereano. Era hijo de Alejandro Galvis Galvis, el fundador de Vanguardia Liberal y político liberal que ocupó cargos como embajador en México, Venezuela y España durante las presidencias liberales de Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos y Carlos Lleras Restrepo.

Muy entregado disciplinado a su trabajo. Expresaba en vida “que la mejor hora para trabajar era en la madrugada, cuando todos estaban durmiendo y no había teléfono ni citas para atender gente”. Heredó el manejo del diario. Detestaba los cargos públicos. En muchas oportunidades le fueron ofrecidos cargos públicos: para ser Ministro, Embajador o Gobernador, pero siempre rechazó esas nominaciones.

Desde entonces creció el negocio, creando un emporio de muchos otros medios en otras regiones de Colombia como El Universal de Cartagena, La Tarde de Pereira, o El Nuevo Día de Ibagué. Además, estuvo detrás del proyecto del periódico popular Q’hubo, uno de los de mayor tiraje en las ciudades grandes. Además, fue cofundador de la Agencia Nacional de Noticias Colprensa y presidió la Asociación Nacional de Diarios, Andiarios.

En otrora, quiso ser el socio del Diario del Huila, aprovechando los beneficios que ofrecía la Ley Páez, a finales del siglo anterior. Lo recordaremos porque contribuyó a la transformación tecnológica de este medio, a través de asesorías y para integrarlo a las nuevas tendencias digitales, que se iniciaron con la tercera revolución industrial a partir de la década de los años 90. A mediados de esta era, se logró el paso a la impresión en rotativa.

Igualmente permitió que algunos periodistas del primer Diario del Surcolombiano, tuvieran la oportunidad de aprender estas nuevas tecnologías desde el Diario Vanguardia Liberal. Se logró que tener nuevo formato, entre otros avances que se obtuvieron con el apoyo de este ilustre empresario santandereano, que les permitió a muchos comunicadores sociales, cualificarse en las nuevas competencias del periodismo moderno. Ha sido un importante valor agregado para los que han tenido la oportunidad de trabajar en este medio de información huilense. Podemos afirmar que El Diario del Huila ha sido la cuna de todos los periodistas más influyentes de nuestro departamento.