Cuando los neivanos nos estábamos acostumbrándonos por la reducción del número de casos diarios de contagios por el Covid-19, durante las últimas semanas, la Secretaría de Salud Departamental emitió el Boletín No. 291 que reflejó un aumento exponencial de 384 de casos confirmados en el Huila, de los cuales 311 corresponden a Neiva, durante las últimas 24 horas, ha colocado en alerta a las autoridades locales. Las decisiones que se toman por parte de la administración municipal, para frenar el avance de este virus mortal, han sido formulados con la mayor coordinación, coherencia y armonía con las autoridades sanitarias y demás instancias gubernamentales, las cuales deben contar con todo el apoyo de la comunidad para dar una respuesta contundente al rompimiento de la cadena de contagios.

Es indispensable que no se presenten discusiones hirsutas que conduzcan enfrascarnos sobre la conveniencia o no de medidas por tomar, cuando la realidad critica que estamos viviendo, acciones concretas y ajustadas al rigor técnico y científico, bajo la premisa de que lo aprendido en estos diez meses no da pie para improvisaciones.

Neiva y todos los municipios huilenses, necesitan bajar la pendiente de este nuevo pico y empezar a aliviar la presión sobre el sistema hospitalario. Para ello, es vital que reine la armonía y la coordinación entre las instancias nacional, regional y locales, sin dejar de lado, que todo el accionar gubernamental, debe ejercerse con el mismo rasero como el utilizado en otras ciudades del país.

Durante el puente de reyes, vamos a tener un confinamiento total y Ley seca. Así sean medidas antipopulares, debemos acatarlas sin discusión. Está en juego la vida de todos. Recordemos que la pandemia no ha terminado. Apenas estamos empezando. No sobra decir que eliminar el sentido de competencia entre autoridades, las descalificaciones sin argumentación, el oportunismo politiquero y los intereses indebidos en estos procesos debe ser parte de estos, pues en ellos están en juego la vida y la seguridad de todos.

Lo anterior, es producto a la descentralización de las medidas que les ha permitido a las autoridades regionales y locales echar mano de ellas de acuerdo con la situación en sus jurisdicciones. Tareas difíciles, en vista del agotamiento y la desesperanza que despiertan las restricciones en pleno periodo de vacaciones. Pero no todo es pandemia. Justo es decir que este proceso desnudó algunas falencias del sistema de salud que requieren pronta intervención y que ha frenado procesos necesarios para garantizarle a toda la población el derecho fundamental a la salud en otras regiones del país. El abordaje de la pandemia en este 2021 debe servir para taponar las grietas de un sector que tiene bases para ser mejor.