Diario del Huila – Crónica

Por: Juan Manuel Macías Medina

Los fotógrafos de la ciudad son los encargados de registrar en la memoria de sus aparatos, los momentos más importantes en la vida de las personas, don Enoc Perdomo no es la excepción, él no pierde oportunidad para capturar imágenes en distintas actividades. “Nosotros los fotógrafos le hacemos a todo lo que haya, bautizos, reuniones, matrimonios, de todo”, expresó.

Enoc Perdomo comenzó cuando tenía 18 años, por curiosidad, a untarse del mundo de la fotografía, un arte que le inculcó su padre desde que estaba muy pequeño. El retratista nos contó detalles de lo que ha sido su amplia carrera que inició hace 54 años en el centro de Neiva.

En compañía de ‘Bailarín’, don ‘Milton’ llega al Parque Santander a ofrecer sus servicios de fotografía.

Don Enoc recordó cómo fueron sus inicios en la fotografía, arte en el que se inició por su padre. “Mi papá era fotógrafo y fue él quien me inculcó todo lo que tiene que ver con la fotografía, él tomaba las fotos, yo lo veía y siempre me causó mucha curiosidad, entonces a los 18 años empecé con este arte”, dijo el hombre, a quien todos conocen como ‘Milton’.

Recordó que inició lavando las imágenes para poderlas llevar a sus clientes. “Uno iniciaba era ayudando a lavar retratos, yo comencé ayudándole a otros fotógrafos, pero siempre quise ser el que tomaba las fotos”, agregó.

“Al principio era muy difícil porque las fotografías eran en blanco y negro, entonces a uno le daban nervios porque no podía haber errores, todo tenía que ser perfecto porque cualquier rayo de luz le quitaba una oreja a la persona”, manifestó entre risas el fotógrafo que ofrece su trabajo en el Parque Santander.

El amor por lo que hace se puede observar a metros, algo que siempre dejó en claro fue que la fotografía es un arte que no tiene comparación. “Es lo más bonito que hay, aparte de que ha sido toda mi vida, es un arte que hace que los buenos momentos queden registrados para toda la vida, este arte es muy bonito”, sostuvo don Enoc.

La situación para las personas que se dedican a esta actividad hace algunos años se tornó complicada, debido a la llegada de las nuevas tecnologías. “Yo no sé cuántas fotografías he tomado, son muchas, anteriormente tomaba hasta 500 fotos en un mes, ahora ya no se toman muchas fotos por el tema de la tecnología, y ahora con lo del virus pues la cosa se puso peor”.

La tecnología amenazó con quitarles el trabajo, sin embargo, ellos no van a dejar de asistir al Parque.

Algo que sí quiso don Enoc fue que sus hijos aprendieran a obturar, sin embargo, esto no fue posible para el hombre de 77 años de edad. “Yo tengo hijos, pero a ellos no les gusta la fotografía, les digo que se cuelguen la cámara, pero no les gusta, no saben de lo que se pierden”, dijo.

Las nuevas tecnologías hicieron, según varios fotógrafos, que las personas dejaran de acudir a sus servicios, dicen que ya no hay necesidad de un fotógrafo para registrar los momentos.

“Siempre he trabajado en el parque Santander, antes le tocaba a uno todo el día estar tomando fotos y coja de aquí para allá y de allá para acá, ahora ya no, ahora yo vengo y me toca ir a darme una vuelta a ver si consigo algo porque las personas ya han dejado a un lado el servicio de los fotógrafos”, manifestó Perdomo.

Don Enoc dijo que va a tomar fotografías hasta que Dios quiera, o la vista le falle.

‘Bailarín’, el caballo de las fotos

Don Enoc se desplaza desde su casa hasta el Parque Santander en bicicleta y siempre va acompañado. Desde hace más de 30 años, ‘Bailarín’, un caballo de cuero lo ha acompañado, según él este elemento lo distingue del resto de fotógrafos.

“Llevo 56 años aquí en el Parque Santander, siempre he venido con el caballo. Todas las personas quieren tener una foto en un caballo, he tenido casos en donde vienen personas ya de edad y me dicen que no tienen una foto en un caballo, entonces se la toman con el animalito”.

 

El photoshop de antes

La edición en las fotografías no nació como muchos piensan, luego de la era del computador, pues los fotógrafos del Parque Santander capturaban negativos de diferentes partes del país y luego remontaban el negativo del personaje, haciéndolo ver como si estuviera en una parte diferente a la realidad.

“Anteriormente cuando no estaban los computadores, llegaban personas y nos decían que ellos siempre habían querido viajar a otros sitios y nunca habían podido, entonces nosotros teníamos varios negativos de otras partes y le colocábamos la foto de la persona encima para que pareciera que estuviera por allá”, expresó Enoc.

Perdomo, como varios de los fotógrafos que se dan cita en el Parque Santander para comenzar a trabajar, hicieron un llamado a los neivanos para que no dejen de acudir a sus servicios. Para ellos, las fotografías que se registran en un dispositivo como el celular, jamás van a reemplazar a las que se hacen de la manera “antigua”.

“Las personas creen que porque tienen un celular con una cámara espectacular ya tienen todo, eso no es todo, porque los celulares se dañan y las fotos se borran, al final no hay nada como tener las cosas en la mano”, aseguró don ‘Milton’.

Para Ramiro Casalinas, los fotógrafos del centro de Neiva tienen más que una cámara en el cuello, pues la experiencia adquirida durante más de 30 años, no la derrumba ni el más nuevo de los celulares.