Mediante una Gran Sembratón de Palma Real de Cuesco, un grupo de destacados Aipunos liderados por el medico Surcolombiano Jhon Charry Diaz, se propusieron adelantar trabajos de siembra y recuperación del árbol insigne de esta población del norte del Huila.

En la actualidad, la Palma Real de Cuesco (Attalea Butyracea), escasea en el casco urbano del municipio, desplazada y encontrándose mayormente asentada en veredas como San Antonio Bajo, Ventanas, San Cayetano, San Diego.

Alrededor de la Palma, Aipe ha desarrollado en su historia un importante y estrecho mecanismo de manutención. De ella, la comunidad ha utilizado por años las hojas para la construcción de techos en casas de bahareque, quioscos, producción de sombreros, canastos, sopladeras entre otros. Su fruto, el cuesco, es aprovechado, desde su pulpa hasta su almendra para la fabricación de deliciosos manjares propios del aipuno, entre los que se destacan: chicha, panuchas (una especie de pan dulce con su almendra), tortas, arequipe, mermeladas, dulces, caramelos, espejuelo, aceite, mantequilla, vino, y diversas viandas que destacan una gastronomía autentica y propia del municipio.

Muchas familias dedicadas por años a la manufactura artesanal de estos productos crearon un mercado alrededor del árbol, tanto que se les ha dado el apelativo de Machucacuescos, incluso indicando que el aipuno tiene una mano más grande que la otra, resultado del esfuerzo al machucar entre piedras la dura corteza del cuesco.

Por ello, para la recuperación de esta insignia aipuna, el médico Charry, aipuno de pura cepa, como propósito personal se fijó la meta de recuperar y rescatar la palma real de Cuesco, que tanto significado tiene para la población.

Para alcanzar esta meta se creó una iniciativa llamada “Gran Sembratón de Palma Real de Cuesco”, llevado a cabo en el casco urbano de Aipe, cuyo objetivo es reducir los procesos de deforestación del ecosistema seco tropical donde se encuentra la Attalea Butyracea. Este proyecto liderado por Charry, está acompañado por el destacado grupo de jóvenes ambientalistas nodo Aipe, empresas, particulares, bomberos voluntarios, ejército y policía nacional, y de la comunidad, que recibieron con total aprobación la iniciativa y que han contribuido de manera importante en esta apuesta social y ambiental.

Se han puesto la meta de sembrar más de 2100 Palmas de Cuesco en el bosque seco tropical, el ecosistema que predomina en gran parte de Aipe. Una iniciativa con el árbol insigne que se marca como hito para la sostenibilidad de la población; y que piensan, pueda incorporarse como iniciativa de seguridad alimentaria, crecimiento empresarial y económico para las generaciones aipunas.

Para Charry y su equipo, la mayor recompensa es que la comunidad aipuna conozca, valore y proteja su árbol insigne, incentive la identidad cultural del Machucacuesco y que este proyecto sirva de ejemplo para el desarrollo de otros proyectos similares.