Luego de casi dos años del homicidio de la opita, fue detenido el presunto responsable de su muerte, quien era su pareja sentimental y estaba vinculado a la Policía Nacional.

El crimen de Esmeralda Marín, ocurrió el pasado 9 de diciembre de 2019, en el barrio Gualanday, norte de Neiva, en donde la enfermera fue hallada sin vida en extrañas circunstancias. En primer lugar, la muerte de la opita de 38 años, fue catalogada como un suicidio, pero, el dictamen de Medicina Legal determinó que Esmerada no se quitó la vida, sino que la asesinaron.

Igualmente, la necropsia demostró que Esmeralda fue brutalmente golpeada, ya que presentaba golpes en el cuerpo y en el rostro. A partir de ahí muchas dudas empezaron a surgir, pues otra de las evidencias que quedaron expuestas en el dictamen es que, el cuerpo de la neivana presentaba tres heridas en el cuello no propias de una soga y en la posición en la que se encontraba en el momento del levantamiento no era de un suicidio, pues para los expertos era ilógico que estuviera de rodillas, atada de manos, suspendida a una soga que no superaba los tres centímetros de grosor y sujetada a un tubo de aluminio que evidentemente no soportaría 57 kilos.

Estas evidencias que fueron recolectadas como: recolección de huellas dactilares, sumadas al resultado del fluido seminal y rastros de ADN en paredes y cuerpo de la mujer, dieron positivo para Héctor Joel Urbano, adicionalmente un último análisis practicado al cadáver y del cual esperaban ansiosamente el resultado, tiene que ver con la prueba epitelial, cuyo resultado tardó varios meses, que los restos de piel encontrados en las uñas de la mujer, pertenecen a su pareja sentimental.

Las recopilaciones de estas pruebas apuntarían a que Héctor Joel Urbano era el principal sospechoso de este asesinato. Tras un arduo trabajo de investigación durante 21 meses, la Fiscalía tomó decisiones comprobando que Urbano era el autor material e intelectual de este crimen lo que llevó a las autoridades a tomar medidas de aseguramiento en contra de Héctor Joel.

El día de ayer el uniformado fue detenido en la Estación de Policía de San Juan de Villalobos, en Putumayo, donde actualmente se encontraba laborando, hasta allí llegaron los investigadores del CTI que, tras las evidencias recolectadas, los avances investigativos y la orden de captura, notificaron al uniformado de la decisión judicial, fue cobijado con medida de detención en centro carcelario, según la decisión del juez, al ser considerado un peligro para la sociedad.

El hombre, quien no aceptó los cargos y aún sigue manifestando el crimen como un supuesto suicidio.