Expertos en ingeniería catalogaron cómo un ‘absurdo’ la instalación de un semáforo en medio de la nueva autopista, doble calzada y de cuatro carriles que comunica a Barrancabermeja y Bucaramanga, para que sea utilizado por los niños de una escuela rural y los campesinos de la zona.

Esta fue la solución que les dieron, en vez de construirles un puente peatonal, a los habitantes del sector de La Lizama, de Barrancabermeja, para cruzar la transitada vía por la que pasan a altas velocidades vehículos de carga, buses y carros particulares.

La vía no está terminada, pero ya fue inaugurado el tramo donde está el semáforo y que cuenta además con un nuevo peaje, el cual también ha causado protestas en la zona por el incremento en los precios del trayecto.

La propia Concesión Ruta del Cacao, encargada de la obra, explicó que el semáforo cuenta con un botón que debe ser oprimido por los niños para que pase a rojo, se detenga el tráfico y puedan pasar por una cebra que pintaron en plena autopista.

Según la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) -entidad que otorgó el contrato- este semáforo se pondrá en funcionamiento constante en las horas de entrada y salida del colegio, una vez regresen a las aulas.

El proyecto, que tuvo una inversión de 2,6 billones de pesos y contempla la construcción de 116 kilómetros de doble calzada entre Bucaramanga y Barrancabermeja, no tiene dentro de su planeación la construcción de un puente peatonal en esta zona de La Lizama.

Sin embargo, para los habitantes y expertos este semáforo no debe ser la solución para el paso de menores ni de ninguna persona, dado que podría ser un peligro inminente, no solo para los peatones; también para los conductores.